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58 Espectáculos LUNES 10 1 2005 ABC The Mamas The Papas aumentan la familia con la edición de toda su obra Complete anthology recoge todas las piezas registradas por la banda tras cuatro cortos años de carrera, lo que no impidió que fueran uno de los grupos más importantes y emblemáticos de la historia del pop MANUEL DE LA FUENTE MADRID. Dicen que el tiempo hace justicia. Pero, cincuenta años después de su explosivo nacimiento, el libro de la historia del rock and roll, el manual de la historia de la música pop, está lleno de erratas, ofrece unos cuantos excesos y presenta otros tantos defectos. Dylan, Elvis, los Beatles, los Stones, Hendrix... siempre aparecen a la cabeza de ese movimiento de bastantes petardos, de canciones inolvidables, de días (y noches, sobre todo noches) de vino y rosas, muchos vasos rotos y unas cuantas espinas. Pero junto a estos nombres tan propios que han llegado hasta nosotros sin necesidad de apellidos, codeándose con ellos, existió una nómina de bandas con las que el tiempo, desde luego, y mucho menos la historia, no han sido justos. Ni siquiera necesarios. Es hora de revisar algunas causas. Es hora de que el Estado del Rock reconozca, por ejemplo, los derechos y los méritos del caso que nos ocupa, y que ya no nos preocupa desde la reciente edición de su Antología completa The Mamas The Papas, concretamente, dos mamás (Michelle Phillips y Cass Elliot) y dos papás (John Phillips y Dennis Doherty) Tiremos un poquito de los hilos de la memoria. John procedía de un grupo llamado los Journeymen (donde coincidió con Scott McKenzie, muy popular en su día por cantar el himno hippie San Francisco escrito, precisamente, por Phillips) y estaba casado con Michelle, jovencísima y bellísima modelo, que también formaba parte del grupo. Cass y Dennis venían de otra banda de esos tiempos, The Mugwumps. b Se separaron en 1968, mejor y más caliente en Los Ángeles. Soñando con California en un día invernal Un año después, en 1964, gracias a la mediación de Barry McGuire se encontraron con un tal Lou Adler, el productor más hippie y más moderno de Hollywood según Michelle, artífice del inolvidable Wonderful world de Sam Cooke, por ejemplo. Escuchó cantar al cuarteto y lo tuvo claro. Tanto que se los llevó al otro lado del país, hasta Los Ángeles, donde la utopía se iba a hacer realidad. La mencionada e impresionante California Dreamin constituyó su debut. Casi nada. Y seguidamente su primer número 1 con Monday, monday Ambas son dos de las más grandes canciones de la historia del pop. Sus álbumes también tuvieron un éxito muy notable, incluso en Europa y hasta en España, pero en apenas cuatro años, el grupo pasó a la historia. Y sólo regresó para grabar un nuevo CD, People like us que no estaba a la altura del resto del trabajo de la banda. Como el globo de un chicle Siempre pensé- -recuerda Michelle en el prefacio del libreto- -que el grupo era como el globo de un chicle que tenía que explotar. Y lo hizo Entonces, cada miembro del grupo tiró por su lado. John, Mama Cass y Denny intentaron hacer carrera en solitario, aunque sólo Cass obtuvo algún éxito, pero su muerte, en 1971, impidió disfrutar del talento de una de las grandes voces de la música pop. Por su parte, Michelle se casó con Dennis Hopper (el matrimonio duró una semana) y se dedicó, posteriormente, al cine. El propio John murió el 18 de marzo de 2001, aunque de alguna manera la banda continuó latiendo en la voz de Chyna Phillips (hija de John y Michelle) quien formó parte de las Wilson Phillips, junto a las hijas de Brian Wilson de los Beach Boys. ¿Pura coincidencia? No. De hecho, a los Mamas se les conocía como los Beach Boys del folk Un final al que le viene que ni pintado aquel poema de William Wordsworth que abría Esplendor en la yerba de Elia Kazan: Cuando ya nada pueda El grupo, formado por Michelle Phillips, Cass Elliot, John Phillips y Dennis Doherty devolver la hora del esplendor en la yerba, del brillo en las flores, no os apenéis, porque siempre perdurará la belleza en el recuerdo Pues eso. O en palabras de la propia Michelle: No puedo ir de compras, no puedo conducir a través de la ciudad, no puedo coger un ascensor en ningún lugar del mundo sin pensar que habrá una preciosa ocasión, un precioso momento, en el que volveré a escuchar a los cuatro, a The Mamas The Papas, haciendo lo que hacíamos tan bien, y juntos: cantar No lo hacían mal, desde luego. Esta antología es la prueba. Y concluyente. TEATRO Cloun Dei Creación colectiva de la compañía Teatro Meridional. Vestuario: Jorge Pérez y Lucía Ramón- Laca. Iluminación: Pepe Martini y César Linares. Espacio sonoro: O. Sánchez Zafra. Intérpretes: Álvaro Lavín, Chani Martín, Javi Coll José Luis Alcobendas y Óscar Sánchez Zafra. Lugar: Teatro Alfil. Madrid. Utopía hecha realidad Aunque su música siempre remite a la radiante California (y a su dreamin su sueño) el grupo nació al otro lado de la Unión, en Nueva York, en 1963. Y ésa canción, curiosamente, fue pergeñada una helada mañana de invierno, mientras John y Michelle paseaban por el Greenwich Village: All the leaves are brown, and the sky is grey. I ve been for a walk on a winter s day. I m be safe and warm if I was in L. A. California dreamin on such a winter s day (Más o menos: Todas las hojas de los árboles son marrones y el cielo está gris. He dado un paseo en este día de invierno y he pensado que estaría BENDITA RISA JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN Es hora de que el Estado del Rock reconozca, por ejemplo, los derechos y los méritos del caso que nos ocupa, y que ya no nos preocupa desde la reciente edición de su Antología completa The Mamas The Papas C omo recordarán ustedes, la trama de El nombre de la rosa se desarrollaba en un monasterio medieval y giraba en torno a un desaparecido tratado aristotélico sobre la risa. Pues bien, estos otros monjes, protagonistas del espectáculo del Teatro Meridional, debieron encontrarlo a tiempo y se han empapado a fondo de su contenido para elaborar una función tan sencilla como eficaz, en la que se convier- ten en payasos que, tocados por la gracia divina, en vez de internarse por derroteros místicos eligen la bendición de lo cómico. Un espectáculo construido a base de mímica, onomatopeyas y las palabras justas para que el público se dé cuenta de que los frailes no son trapenses, y que se estructura en torno a una sucesión de revelaciones y del consiguiente desarrollo de diversas situaciones cómicas: la polémica surgida en torno a un reclinatorio, la constatación empírica de que en el vino reside la veritas indiscutible, la acción benéfica del ejercicio corporal, pues ya se sabe que mens sana in corpore sano el conflicto entre individualidad y colectividad... El montaje se aliña con unas miajas de heterodoxia y suave irreverencia, y se lleva a buen puerto mediante las acertadas interpretaciones en clave de clown de la cofradía de este Teatro Meridional, creado en 1992 y que culmina con este título su decimoctavo trabajo ofreciendo a los feligreses una ración de bendita risa, que tanta falta hace a todos.