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38 Madrid LUNES 10 1 2005 ABC Madrid CIUDAD ABIERTA GHEORGHE PANICA MOISÉ Camarero La nueva ley parece caída del cielo TEXTO: MARIO DÍAZ FOTO: DANIEL G. LÓPEZ heorghe Panica parece feliz, y salpica de risas su ágil conversación. Le gusta trabajar en la hostelería, vive con su novia y confía en progresar y abrir su propio restaurante. Llegó a España hace tres años con un visado de tres meses, y sólo se le ensombrece el rostro al referirse a su situación irregular, que además le ha impedido visitar a su familia en estos años. ¿Es difícil conseguir la regularización? -Ya vine en un momento muy malo, cuatro meses tras agotarse el cupo. Desde entonces ha habido muchos rumores, hasta que ahora parece que ya por fin sí. Es bastante difícil conseguir los papeles, hay muchos intereses para que la gente no los tenga. ¿Ilusionado? -Sí. Esta ley parece caída del cielo, pero da miedo ser tan optimista: ya son tres intentos fallidos. ¿Le costó encontrar empleo pese a su situación irregular? -No mucho, a las dos semanas, y llevo desde entonces en la misma empresa. Dentro de la mala situación para los irregulares no nos tratan tan mal como a otros: un primo se rompió una mano trabajando y su jefe le puso a trabajar con el yeso. ¿Pensó en algún otro país para emigrar? -Sólo en España, porque con mi amigo tenía bastantes posibilidades de encontrar trabajo. El carácter también es parecido. ¿Se ha sentido siempre bien tratado en Madrid? -Por lo que veo formo G Gheorghe: Hay que hacerse un futuro parte de los inmigrantes mejor tratados... De los rumanos se dice que hacemos bien todo lo que hacemos, ya sea trabajar o robar; por gracia somos más los que trabajamos que los otros. ¿Qué es lo mejor de su estancia en España? -Haber conseguido trabajar en lo que me gusta y la esperanza de conseguir lo que te propongas. ¿Y lo peor? -El principal punto negro es la falta de documentación; no es que sea tocar el cielo, pero te da seguridad. ¿Qué opina su familia de su aventura en España? -Les digo que no estoy mal y se contentan, aunque llevo tres años sin verlos y mis padres están mayores y enfermos. Muchas veces sueño que estoy en mi pueblo y me levanto ilusionado. He decidido quedarme en España Nací en Buzau (Rumanía) en 1979. Estudiaba Márketing e Imagen, e intenté entrar en el Ejército, pero me enteré de que estaban asignados los puestos antes de los exámenes y me vine: aquí tenía un amigo. Soy camarero y comparto piso con dos colombianos y con mi novia, española. Nunca había trabajado en la hostelería, pero hay que hacer un futuro de lo que sea. Muy personal ¿Se esperaba así España? -Es como las películas de Alfredo Landa en Alemania: quien vuelve de un país rico cuenta cuentos de hadas, y luego te encuentras la realidad.