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22 Nacional LUNES 10 1 2005 ABC Prisiones diseña un plan para controlar los movimientos de los violadores con un sistema GPS Pretende aumentar la seguridad en los permisos y facilitar la reinserción b Hay 1.527 agresores sexuales condenados, pero sólo podrían acceder a este sistema aquellos a punto de cumplir su pena y que hayan seguido terapia C. MORCILLO, P. MUÑOZ MADRID. Los agresores sexuales que disfruten de permisos carcelarios estarán controlados mediante un localizador (vía GPS) que siga sus movimientos en todo momento, según el plan que está elaborando Instituciones Penitenciarias. El sistema precisa de una reforma legal y una adecuación técnica, ya que los actuales medios de control telemático (pulseras) que se colocan a los internos en tercer grado no indican el lugar en el que está el preso, sino que son dispositivos de presencia para saber si ha violado la prohibición de salir de su casa durante la noche. Las condiciones para acceder a este sistema serán estudiadas exhaustivamente y, en principio, no podrán beneficiarse más que aquellos reos a punto de acabar su condena y que cumplan una serie de requisitos, entre los que estarían haber seguido una terapia en la cárcel. Está comprobado que la mayoría de presos tienen un índice de reincidencia menor, si disfrutan de permisos antes de alcanzar la libertad definitiva. Si ademas se saben vigilados, el porcentaje de éxito aumenta y, en cualquier caso, se concedan permisos o no en algún momento el interno tiene que salir a la calle explican fuentes de Instituciones Penitenciarias. ¿Se pueden evitar casos como el de Barcelona? Pedro Jiménez García violó y mató en octubre a dos policías en prácticas en Hospitalet de Llobregat, mientras disfrutaba de un permiso de tres días. El individuo cumplía condena en la prisión de Can Brians por varios delitos, entre ellos una violación cometida mientras estaba también de permiso carcelario. Fue el juez de vigilancia penitenciaria el que autorizó su salida después de que la junta de tratamiento de la prisión considerara que el recluso presentaba una buena evolución en el programa de tratamiento para delincuentes sexuales. Según la psicóloga penitenciaria Guadalupe Rivera este es un caso paradigmático en el que el violador presenta un importante componente psicopático y no debería haber obtenido un permiso. Estas personas tienen unas habilidades que les permiten fingir que se han recuperado, pero no es así, porque son irrecuperables Ahora, la pregunta en el aire es si con el control que quiere aplicar Prisiones se pueden evitar casos tan dramáticos como el de las dos agentes o el triple asesinato de las niñas de Alcasser, cuyo autor también estaba de permiso. Las pulseras ya se usan para controlar a los presos en tercer grado nes Penitenciarias, Mercedes Gallizo, ya apuntó su intención de modificar los sistemas carcelarios en algunos supuestos durante su comparecencia en el Congreso para explicar los presupuestos del próximo año. Gallizo informó que en 2005 se incrementarán los medios de control telemático, que se han revelado como instrumentos muy valiosos para extremar la seguridad en determinados supuestos de excarcelación por distintos motivos El departamento ha asignado una dotación de 2.095.000 euros para esta partida, en principio destinada para los presos que han alcanzado el tercer grado. Durante el año 2004 han sido 400 los internos que se han beneficiado de la pulsera de control nocturno, pero la intención de Prisiones es que durante este año se aplique a 1.600 internos. Desde Instituciones Penitenciarias se tiene una gran confianza en este CHEMA BARROSO Seguimiento tras las rejas Los candidatos totales que podrían beneficiarse de este plan piloto son 1.527 presos, el total de condenados por agresión sexual en España; en estos momentos otros 480 se encuentran en situación preventiva, pero a éstos no les afectaría. No obstante, sólo una mínima parte de los condenados accedería a esta libertad vigilada, según las condiciones que se han citado. Para que la situación de los violadores sea revisada (aquellos que nunca han disfrutado de permisos o bien se les han denegado) será requisito imprescindible que acepten un seguimiento en el exterior. El control terapéutico una vez que el preso está en libertad es esencial porque ahí es donde va a encontrar el riesgo. Si no existe ese seguimiento, cualquier medida de vigilancia resultará insuficiente. Ahora no contamos con recursos externos, sólo con programas intrapenitenciarios aclara la psicóloga de Prisiones Guadalupe Rivera, especializada en el tratamiento de agresores sexuales y maltratadores. La directora general de Institucio- Los agresores sexuales que no siguen terapia deben cumplir íntegramente la pena y no tener beneficios Los violadores con psicopatías deberían tener control policial incluso cuando alcanzan la libertad plan, que necesita una revisión y un enfoque de criterios nuevo dado el éxito del llevado a cabo con los reos en tercer grado. El objetivo es, asimismo, incrementar la seguridad durante los permisos de los delincuentes sexuales y evitar casos como el ocurrido este año en Barcelona, donde un violador de permiso vejó y mató a dos policías. La psicóloga Guadalupe Rivera, después de varios años aplicando terapias a este tipo de condenados considera que en casos como el descrito- -cuando el violador presenta rasgos psicopáticos- -no debe disfrutar de permisos carcelarios ni de de ningún otro beneficio y va más allá: No existe tratamiento que sirva para este tipo de personalidades, aunque suene duro. Son personas irrecuperables y reincidentes en más del 90 por ciento de los casos. Incluso cuando hayan cumplido íntegramente su condena deberían contar con medidas de control policial en el exterior; de lo contrario, volverán a intentarlo Tampoco la castración biológica, pedida por algunos de estos delincuentes, la considera efectiva. Se ha llevado a cabo en Estados Unidos y no funciona. El agresor se valdrá de otros medios para agredir a su víctima Rivera se basa en su experiencia clínica, de más de siete años, con este tipo de presos. Los agresores sexuales que no se someten a ninguna terapia están igual que el primer día, da igual el tiempo que pase. O intervienes y modificas sus pensamientos y su conducta o sigue siendo un violador a la espera de encontrar el momento de actuar Firme partidaria de programas fuera de las rejas, Rivera detalla en qué consiste esta reeducación de mentes. El programa en prisión dura más de dos años y medio para los condenados por agresión sexual que voluntariamente deciden seguir una terapia. Si el preso no quiere ni se le puede obligar ni serviría de nada resalta la funcionaria, que aporta un dato esperanzador: Ninguno de los que empieza abandona No tienen que haber sido agredidos A grandes rasgos el programa consiste en una evaluación individual, una parte de intervención y un análisis al final. Los participantes asisten dos días a la semana a una terapia en grupo y después tienen que hacer trabajos en sus celdas. El psicólogo debe lograr, en primer lugar, que el delincuente reconozca su responsabilidad. Rivera destroza el mito de que los agresores sexuales fueron víctimas en su infancia se da en menos de un 30 por ciento y no es determinante tampoco existe un perfil a priori, pero sí características comunes como una carencia grande del control de impulsos y una necesidad de dominio que se ve satisfecha al humillar a la víctima. La parte más dura de la terapia llega cuando el violador debe pensar en la persona de su familia a la que más quiere y describir cómo sería su violación. Un preso pensó en su hija y su respuesta a gritos fue la siguiente: Yo cojo a ese hijo de puta y lo mato olvidándose de que era él mismo.