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14 Nacional EL DESAFÍO DEL PLAN IBARRETXE CINCUENTA ESPAÑOLES OPINAN (y II) LUNES 10 1 2005 ABC (Viene de la página anterior) ha cambiado nada, es algo que existe desde hace meses, no es actual. Lo único que ha cambiado es que ahora se ha echado para adelante. Básicamente, lo que se tira es un órdago para ver cuál es el techo constitucional del Estado de Autonomías o si es posible un estado federal en España. La historia es si este país va a terminar siendo los Estados Unidos de España, o qué... Ya veremos. 2. La Constitución es algo que todos conseguimos después de mucho esfuerzo, y un documento importantísimo dentro de la vida española. Es lo suficientemente nueva, moderna y flexible como para someterse a los cambios que sean necesarios para que el pueblo español viva a gusto. Las constituciones se hacen para servir al pueblo, no a la inversa. Todo texto legal es revisable, incluso nuestra Carta Magna, pero no a cualquier precio. En cuanto a si el pueblo vasco necesita o cree que necesita mayor autonomía (o no) creo que es un problema que tienen que resolver desde dentro, porque es difícil que un vasco no sienta que se le somete a presión si le llueven opiniones desde fuera. Pienso que las Autonomías en este país tienen muchísima libertad, muchísimas transferencias... y muchas cosas ya. El pueblo vasco, que en su mayoría se siente, por supuesto, muy vasco, tampoco se sentiría muy a gusto separado del Estado español. El PNV, que es un partido de centro derecha y está muy inspirado y muy patrocinado por la burguesía vasca, tampoco se sentiría cómodo en un país independiente de España, por mucho que crean algunos sectores de la propia formación política. 3. Soy una persona que cree fervientemente que hablando se entiende la gente. Cualquier cosa está por encima de las tortas En ese senti- do, soy muy poco héroe. Como además de director también trabajo como guionista y me dedico a los diálogos, siempre pienso que las palabras son la base de la paz y de la convivencia. Detrás de una propuesta como el plan Ibarretxe hay intereses políticos y electorales, por supuesto. Pero hay que hablar. Si uno se pone por el artículo 73 a decir que esto no y lo otro de ninguna manera, lo único que sucede es que la situación se tensa más. Es un embolado igual para Zapatero que para Ibarretxe, en el que cualquier paso es decisivo: Zapatero debe mirar para todos los españoles, e Ibarretxe para sus electores. Como políticos, el talante que tendrían que tener es el del diálogo, nunca el del enfrentamiento. Veremos si actúan con la debida responsabilidad. debe corresponderse más a la esfera privada y grupal, y no debería infiltrar tan exageradamente la Administración del Estado. Antonio Rivera Catedrático de Historia contemporánea de la UPV y miembro de la plataforma Aldaketa Esto es una repetición del pacto de Estella para prescindir de los no nacionalistas 1. La situación es preocupante y complicada, porque el plan que Ibarretxe ha sacado adelante en el Parlamento vasco está diseñado exclusivamente para la mitad nacionalista de la sociedad vasca. El lendakari cuenta con lo que él denomina la nación vasca, que no son más que los nacionalistas, con lo cual lo que hace es escindir radicalmente la sociedad. Además, los procedimientos para establecer una determinada negociación con el Estado están absolutamente bloqueados, porque Ibarretxe, desde un principio, se ha saltado a la torera no ya tanto las propias normativas como el sentido común y la sensatez. No se puede acudir a las Cortes españolas para pretender que saquen adelante con los votos de los dos grandes partidos nacionales, PP y PSOE, un texto que rechazan los populares y los socialistas del País Vasco. Estamos en una situación de bloqueo, en un auténtico callejón sin salida, y lo peor del caso es que el propio lendakari deseaba este tipo de situaciones para seguir dibujando esta caricatura típicamente sabiniana de un pueblo vasco negado por el pueblo español. Como ciudadano vasco estoy preocupado también porque no tengo ese tipo de demandas que presuntamente pretende solventar el lendakari. Esto es una repetición del pacto de Estella, una elección clara para que los únicos agentes sociales y políticos activos en la sociedad vasca sean exclusivamente los nacionalistas; lo que se hace es prescindir del resto. Mientras la comunidad nacionalista se refuerza cada vez más, el resto de las opciones no están unidas y no son una comunidad. 2. Somos muchos los que, sin ser nacionalistas, no nos asustamos, ni preocupamos, porque haya mayores cotas de autogobierno. No me preocuparía ni la propia independencia porque, al fin y al cabo, me iban a cambiar poco más que el color de la banderita y el himno. El problema no es de autogobierno, ni de independencia, sino de poder vivir como ciudadano vasco sin que tenga que ir mirando con quién hablas o por dónde pisas. Es una cuestión de libertades. Tampoco me preocupa que hubiera que reformar la Constitución para que el País Vasco tuviera más autogobierno, pero sí que lo hiciéramos civilizadamente, con arreglo a las normas y a los criterios que nos hemos dado, de acuerdo al sentido común a la hora de negociar, que es un poco lo que le está faltando al lendakari Ibarretxe, que ha actuado como un chulo de salón 3. El Estado debería reaccionar con mucha prudencia, porque las formas son muy importante. Creo que el Gobierno no debería mandar este asunto a los tribunales, ni ponerse nervioso. Ésta no es una situación dramática que aconseje medidas especiales. Es una situación difícil y complicada, sobre todo para los vascos, pero hay que actuar cuidando mucho las formas. Lo que no me gustaría es que PSOE y PP se metieran ahora en un cambalache sobre cuál es el procedimiento mejor para responder a Ibarretxe. Yo creo que eso sería hacer el juego al lendakari y resultaría tremendamente negativo. El Estado de Derecho se rige por los procedimientos, y lo que tiene que hacer es aplicarlos. Leopoldo Ortega- Monasterio Presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría Forense Marta Robles Periodista La natural alternancia en el poder limará este conflicto Si es ilegal, sencillamente no se puede hacer 1. La situación en el País Vasco la considero normal, en cuanto a que el denominado plan Ibarretxe no aporta nada nuevo a los planteaminetos nacionalistas de los últimos años, y en todo caso se ha extinguido- -por el momento- -la agresión terrorista de ETA. Desde postulados pacifistas veo el problema como una fase de un proceso pendular muy propio de algunos fenómenos políticos. En la etapa de la transición hacia la democracia el PSOE fue inicialmente el partido más votado en el País Vasco, siendo el socialista Ramón Rubial quien asumió la primera presidencia provisional del territorio. Los avatares posteriores han dado una mayoría al nacionalismo que, desde una dinámica democrática, no será eterna, y la natural alternancia en el poder limará este conflicto. 2. En el País Vasco existe uno de los mayores grados de autonomía política si lo comparamos con el resto de los estados del mundo entero. Creo que para la ciudadanía, para el bienestar concreto de las personas, una mayor autonomía no aportaría nada sustancial. Otra cuestión son los intereses de los sujetos que dirigen los partidos que administan el territorio, los símbolos de identidad colectiva, y todo lo que tenga que ver con un fundamentalismo nacionalista que, en algunos territorios, ha venido a sustituir al dogmatismo religioso. 3. La respuesta debe ser muy serena y, a la vez, pedagógica para la ciudadanía. Tiene que existir unidad en este asunto por parte de todos los partidos democráticos partidarios de mantener la unidad territorial del Estado como en el resto de los países de la Europa occidental. Hay que explicar que el sentimiento de pertenencia a una tierra 1. Me parece que es una situación bastante preocupante, porque está generando una enorme crispación política y porque pretende ser el principio de un camino sin retorno que no quieren todos los españoles ni, de entre ellos, tampoco todos los vascos. 2. El País Vasco tiene muchísima autonomía y muchísimos privilegios. La única independendencia que le haría falta de verdad es la de poder vivir sin miedo, sin esa espada de Damocles que pende sobre sus cabezas y que se llama ETA. 3. Pero, vamos a ver... ¿Eso no es ilegal? Pues si es ilegal, si va contra nuestras leyes y contra nuestra Constitución, sencillamente no se puede hacer. Y si un lendakari o quien sea se salta las leyes, pues hay que hacérselas cumplir, como a cualquier otro hijo de vecino. Cristina Ruiz Profesora de Sociología de la Universidad Pública de Navarra y miembro de la Fundación para la Libertad El Gobierno no está actuando de manera inequívoca y contundente 1. Me parece que se ha producido un órdago al Estado de Derecho y confío en que el propio Estado esté a la altura de la circunstancias. Creo que España es una democracia lo suficientemente consolidada como para que no haya complejos de ningún tipo a la hora de afrontar una situación que (Pasa a la página siguiente)