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ABC LUNES 10 1 2005 Nacional EL DESAFÍO DEL PLAN IBARRETXE CINCUENTA ESPAÑOLES OPINAN (y II) 13 minoría al criterio de una mayoría. Aquí todos vamos juntos y, si se hace algo, debe ser con el consentimiento de todos y no de una forma unilateral. Además, un porcentaje muy grande de los ciudadanos vascos no aceptan para nada su separación de España; es decir, no sería una ruptura con el Estado español, sino una ruptura del propio territorio vasco. Rubén Múgica Abogado y portavoz del Foro Ermua La prioridad en el País Vasco debería ser acabar con ETA bre en la que estamos viviendo en este momento. Sólo deseo que todos sigamos conviviendo juntos en una España de bien. Ahora lo que se tiene que encontrar es una solución buena para todos. yor acuerdo político, que se prolongara después a recuperar el sentimiento constitucional de lo español, secuestrado por unos pocos, lo que ha provocado la indiferencia de muchos. César Nombela Catedrático de la Complutense y presidente del Comité Asesor de Ética Manuel Olivencia Catedrático de Derecho Mercantil. Ex comisario de la Expo 92 de Sevilla Cándido Méndez Secretario general de UGT El Tribunal Constitucional deberá pronunciarse 1. Preocupante 2. No hay que cambiar la Constitución. 3. Como es ilegal e inconstitucional, hay que llevar el caso ante Tribunal Constitucional. Eduardo Miura Presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia Nos hicimos un traje a medida que no deben cambiar unos pocos 1. Escucho que mientras unos dicen que es muy grave, otros opinan que no lo es tanto y que no hay por qué alarmarse. En fin, parece que en el punto medio está la virtud. No creo que ahora que todo el mundo se une nos vayamos a disgregar. 2. La verdad es que no lo sé. Son temas complicados, sobre todo si no se conocen en profundidad. Oigo distintos comentarios, pero lo que está claro es que en esta vida cada uno arrima el ascua a su sardina. Unos que dicen que hay que modificarla y otros que no hay que tocarla. Personalmente, soy poco amigo de los cambios. Nos hemos hecho una Constitución, que es como un traje a medida, que hasta ahora está sirviendo para la convivencia en paz. ¿La vamos a ir cambiando cada vez que se le ocurra a alguien? El pueblo será el que decida si quiere o no que se modifique. El día que se nos consulte, unos diremos que no y otros que sí, pero la decisión no será de unos pocos. 3. Tampoco lo sé. Si hay una normativa que hay que cumplir, ahí está el Estado de Derecho para sancionar a aquellos que no la cumplan. Aunque todo el mundo tendría que tranquilizarse. Ahora que somos teóricamente civilizados, con la palabra se puede llegar a todos lados. No se necesitan posturas de fuerza. Aquí la cuestión no es lo tomas o lo dejas, como las lentejas. Los que manejan esto sabrán cómo están preparando este guiso. 1. Esto es muy grave, porque el nacionalismo vasco radical ha validado el tiro en la nuca y el coche bomba como medios aptos para hacer política, y porque el Estado no ha hecho nada todavía desde que el Parlamento vasco dio luz verde al plan, el pasado 30 de diciembre. El Gobierno debería haber reaccionado de otra forma y no limitarse a decir lo obvio, que es que el día 13 le dirá a Ibarretxe que no. El Ejecutivo debería garantizar el necesario sosiego a una sociedad aturdida por lo que representa el asalto del nacionalismo vasco al Estado, a los principios del Estado y a todo lo que al final garantiza la convivencia democrática de una sociedad. 2. Todo queda sometido a las prioridades, y la prioridad sigue siendo hoy en el País Vasco destruir a ETA, devolver la libertad a los españoles que vivimos en esta Comunidad autónoma y luego hablar de lo que se tenga que hablar. Dar mayores cuotas de autogobierno y reformar la Constitución sería dar la razón al nacionalismo vasco, que lo que tiene que ser es derrotado en las urnas por una opción constitucional desde el acuerdo entre el PSE y el PP. 3. La reacción del Estado debería ser articular lo que sea necesario para defender la soberanía del conjunto de la sociedad española, recurriendo en primer lugar al Tribunal Constitucional, para que de salida se declarara nula incluso la convocatoria misma de la consulta. En ningún caso debería dejar que se fuera a las urnas. El Estado tiene que protegernos a los españoles que vivimos en el País Vasco. No podemos olvidar a los que se jugaron la vida por la libertad El Gobierno debe reaccionar antes de la convocatoria de un referéndum Ángel Nieto Ex campeón del Mundo de Motociclismo 1. La situación es muy preocupante. 2. España es un país sumamente descentralizado que acepta pertenecer a la Unión Europea, lo que supone un marco normativo exigente, generalmente aceptado como beneficioso para todos. La autonomía del País Vasco se percibe como muy amplia y perfeccionable, al tiempo que permite una cooperación con el resto de España; la integración de su sistema científicotécnico en el común español y europeo es un buen ejemplo. Los retos de futuro- -para los ciudadanos- -no están en tal o cual grado de autonomía adicional, aunque algunos políticos traten de explotarlo, sino en lo que puede asegurar su bienestar futuro en un mundo global. No obstante, el conjunto de los españoles puede modificar cualquiera de sus normas si así lo desea. 3. Uno de los aspectos esenciales de la democracia es el cumplimiento de la Ley, de lo contrario degenera en dictadura y tiranía. Es preciso aplicar todos los instrumentos que la legalidad pone en manos del Gobierno y los demás poderes del Estado para asegurar la protección de los derechos de todos, no sólo de algunos, en el País Vasco y en el resto de España. El Ejecutivo debe estar diligente, y tendrá para ello un apoyo abrumadoramente mayoritario. Es su deber de estricta justicia, y no puede olvidar a tantos que se juegan la vida por defender la libertad de todos. 1. La aprobación por el Parlamento vasco del plan es un acto en contra de la unidad de España y de la Constitución, y, por lo tanto, muy grave. 2. Nunca mayor que el de otras Comunidades autónomas y siempre dentro de la Constitución vigente o de la que resulte de una reforma realizada conforme a sus propias normas. 3. No creo que haya que esperar a una convocatoria de referéndum, notoriamente inconstitucional, para que el Estado reaccione. El Gobierno ha de hacerlo de inmediato por la vía jurídica que habilita la impugnación ante el Tribunal Constitucional de un acto que no es simplemente preparatorio o de trámite, sino una resolución con forma de acuerdo parlamentario, que atenta a la unidad de España, ya publicado y con importantes consecuencias jurídicas. Todo ello, sin perjuicio de las demás actuaciones que correspondan a otras instituciones en el marco de sus respectivas competencias; pero lo importante es que el órgano encargado de velar por la Constitución se pronuncie acerca de la forma y del fondo de un acuerdo del Parlamento autonómico que, a mi juicio, es radicalmente inconstitucional. Joaquín Oristrell Director de cine Es hora de que los políticos demuestren su preparación Pedro Núñez Morgades Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid Desde luego, es mejor dialogar que acabar a tortas 1. Me parece preocupante, porque lo que yo quiero es el bien para todos. Que el pueblo español en general, todos, catalanes, vascos, andaluces, castellanos, etcétera, disfruten de un país en paz y en el que todos se entiendan y dialoguen. 2. Los políticos tienen que ejercer de políticos, demostrar su preparación y sentarse a dialogar hasta llegar al mejor acuerdo para el pueblo que ha depositado su confianza en ellos. Tienen que pensar en que los ciudadanos quieren vivir en paz y tranquilidad. 3. Lo peor de todo es la incertidum- La iniciativa nace condenada y en interés real de nadie 1. Preocupante, pues aunque la iniciativa nace condenada es un desafío en contra de muchos y en interés real de nadie. 2. Desde luego, nunca por esta vía, produciendo fractura y enfrentamiento. Y si cupiera sería a través de las pautas constitucionales que todos nos hemos dado. 3. Con la cabeza fría, logrando el ma- 1. Desde el momento en que el lendakari Ibarretxe dijo que iba a proponer una plan que, de alguna manera, abría las puertas a un referéndum en el País Vasco para decidir si quiere ir por el camino de la autodeterminación o no, se creó un estado de fuerza entre dos maneras de ver la política. Una es la del PNV y otra la del Gobierno que en ese momento esté en España. Ese plan surgió cuando estaba el PP. Ahora está el PSOE. Es decir, plantear al Estado español un órdago en el que debe decidir si se aviene a ese referéndum o no. La situación, si es grave o no lo es, si es normal o no (Pasa a la página siguiente)