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64 Los domingos DOMINGO 9 1 2005 ABC EL PERFIL DE LA SEMANA EN LA ACERA ESCRIBÍ TU NOMBRE FERNANDO IWASAKI BALTASAR GARZÓN Magistrado- Juez del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional Odiado y querido en la misma proporción, admirado y envidiado, Garzón vuelve a ser objetivo de todas las miradas al anunciar que quiere dejar la Audiencia Nacional El juez universal i hubiera que inventar un personaje de cómic para emular a Baltasar Garzón, sería un forzudo juez, azote de criminales, y con esa faceta humana, clásica en los superhéroes, de preocupación por los más débiles. Y como esos personajes, llevaría una vida pública al servicio de los demás y reservaría su parcela íntima y familiar casi hasta el punto de permanecer en el anonimato. Pero Baltasar Garzón, el de carne y hueso, ni llegó del planeta Criptón ni sufrió la picadura de una araña ni se desenvuelve en la noche de Gotham. Su origen- -Torres (Jaén) 1955- -no deja de ser el de una persona como cualquier otra, y su secreto, el tesón de un hombre que no se acobarda sino que se crece ante las situaciones difíciles. Así, peldaño a peldaño, ha ido subiendo por la escalera del éxito profesional, empujado al cincuenta por ciento por su ambición personal y por su fe en la ley como única herramienta. Como él mismo ha confesado, nunca imaginó que llegaría tan lejos; ni que aquel estudiante de Derecho que tuvo que emplearse en una gasolinera para costearse los estudios se convertiría en su madurez en un juez mundialmente conocido, tan temido como querido, tan envidiado como odiado. Y es que Garzón no deja indiferente a nadie. Su fama dio la vuelta al mundo cuando en 1998 ordenó detener al ex dictador chileno Augusto Pinochet por los delitos de genocidio, terrorismo y torturas, decisión con la que a punto estuvo de provocar un conflicto diplomático y con la que obligó a la británica Cámara de los Lores a pronunciarse. En 1999, el Reino Unido denegó la extradición de Pinochet a España, aunque el esfuerzo no fue en vano y hoy, en parte gracias a las conciencias que entonces removió Garzón, el ex dictador responderá por fin ante la Justicia de su país. Su esfuerzo en la persecución de los crímenes de Estado en Chile SI EL HOMBRE SE QUEDARA PREÑADO... S POR NIEVES COLLI y también en Argentina le ha llevado a recorrer las universidades de medio mundo, donde ha impartido conferencias como abanderado en la defensa de los derechos humanos. En agradecimiento por esta faceta de su trabajo y por los golpes asestados al narcotráfico, varias asociaciones no gubernamentales le presentaron como candidato al Nobel de la Paz en 2002. Dentro de nuestras fronteras, Garzón se hizo un nombre nada más aterrizar en la Audiencia Nacional, donde desembarcó en enero de 1988. Ése sería su bastión durante casi dos décadas. Tenía 32 años de edad y una maleta vacía- -había ingresado en la carrera apenas siete años antes- -que no tardó en llenar con los casos Amedo y Domínguez media docena de sumarios de los GAL, Né- La osadía que más se le ha criticado fue su breve aventura política con el PSOE, tras la que se dedicó a investigar los GAL cora Pitón Chile y Argentina Egin Ekin Xaki mesa nacional de HB BBV y un largo etcétera en el que no faltan la desarticulación de numerosos comandos etarras o la operación- -que dirigió in situ- -que llevó a la liberación de José Antonio Ortega Lara de su inhumano encierro en manos de ETA. En su curriculum tiene el haber sido el primer juez español que viajó a Francia para interrogar a dirigentes de ETA- Josu Ternera o Santi Potros -y el primero en tratar a la banda como una organización mafiosa sólidamente estructurada y no como un simple puñado de pistoleros. Garzón también ha sido pionero al olfatear las redes del radicalismo islámico, lo que permitió practicar en España las primeras detenciones relacionadas con los atentados del 11- S. Su osadía es uno de los aspectos de su personalidad que más se ha criticado. Osadía aliñada con afán de protagonismo- -él niega la mayor- según sus detractores. Y osado fue sin duda cuando, en 1993, tomó una de las decisiones por la que más se le ha criticado: colgar la toga para participar como número dos en la candidatura del PSOE a las elecciones generales. Poco le duró el idilio con Felipe González. Once meses después dimitió porque, según él mismo explicaría, Felipe me defraudó y su Gobierno no fue todo lo activo que el juez exigía- -eran los años de Roldán y Filesa- -en la lucha contra la corrupción. La otra versión de este episodio justifica su retirada en que no fue nombrado ministro del Interior y encuadra en su vendetta la investigación en profundidad de los GAL. El hilo del que Garzón tiró entonces llevaría a la cárcel en 1998 a Barrionuevo y a Vera. Dieciocho años después de su llegada a la Audiencia Nacional, Garzón siente que ha completado un ciclo y, como aquellos personajes de ficción, ha decidido hacer su maleta para ir al encuentro de nuevos retos en otro lugar. U no creía que las mujeres eran más bien agnósticas con respecto a la metrosexualidad, pero he descubierto perplejo que estaba equivocado y que mis amigas son furibundas partidarias del hombre nuevo aunque no precisamente porque les atraiga la ambigüedad o les haya sorprendido la ternura masculina. Nada de eso. Además, parece que los metrosexuales tampoco hacen la cama ni limpian la rueda del váter después de hacer pipí. Por lo tanto, ¿qué es lo que ha abducido así a mis contemporáneas? Una nueva línea de productos pensados para el hombre, pero que ya mismo hacen felices a millones de mujeres. En efecto, las multinacionales de la cosmética por fin han creado- -por ejemplo- -tintes de pelo que ya no queman el cabello, como era usual hasta hoy. ¿Cuántas mujeres se hornean la cabeza en busca del color ideal recurriendo a tintes que, más tarde o más temprano, les chamuscan la pelambrera? En cambio, ahora que los metrosexuales se tiñen un día sí y otro también, los laboratorios no sólo han lanzado al mercado colores más variados, naturales y duraderos, sino inofensivos, más bien saludables y encima indicados contra la caída del cabello. Otro producto que ha ilusionado a mis amigas es la crema reductora de papada, porque se ha revelado absolutamente eficaz para acabar con las pistoleras. ¿Cómo era posible que los dermatólogos todavía no hubieran dado con la tecla después de años de dietas, ungüentos demagogos y liposucciones varias? Ha sido aparecer la metrosexualidad y les ha faltado tiempo para registrar la fórmula de la crema reductora de papada, que por lo visto disuelve las pistoleras femeninas más rápidamente que las papadas de los apoderados taurinos. Y como los párpados del hombre se abolsan y aflojan mucho antes que los de las mujeres, mis amigas también han descubierto que la pomada metrosexual de los párpados les pone las tetas como dos carretas. Pero como dos carretas de las buenecitas del Rocío: con tractor y cuatro bueyes de repuesto. Sin embargo, lo que en realidad les ha abierto el cielo a mis amigas y las ha convertido en auténticas hooligans de la metrosexualidad es la crema depiladora del hombre nuevo rotunda como el ácido, natural como la cal y más suave que el jabón de los recién nacidos. ¿Tú crees que con lo que duele los hombres os ibais a hacer la cera, papito? me decían. ¿Tú crees que con lo trabajoso que es los hombres os arrancaríais los pelillos uno por uno? se burlaban. ¿Tú crees que con lo pejigueros que sois los hombres os ibais a conformar con unas cremas que no sirven para nada? Mis amigas han comprobado que los nuevos productos metrosexuales son más inocuos, eficaces y poderosos que todos los que se han inventado durante los últimos cien años de la historia de la cosmética. Por eso mis amigas también son partidarias de la clonación y de los experimentos con células madre, porque están persuadidas de que el día que el hombre se quede preñado el aborto será un sacramento. www. fernandoiwasaki. com