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ABC DOMINGO 9 1 2005 Nacional EL DESAFÍO DEL PLAN IBARRETXE CINCUENTA ESPAÑOLES OPINAN (I) 19 Luis Feito Pintor No puede haber reforma a costa de sacrificar la Constitución 1. Muy grave. 2. No a costa de la Constitución. 3. Con la máxima firmeza, en el cumplimiento de las leyes establecidas y en defensa de las instituciones. José María Fidalgo Secretario general de CC. OO. ten soluciones simplistas. 3. En esa situación el Gobierno deberá reaccionar con las medidas legales que estime más conveniente, pero sin hacer nada que contribuya a generar en el pueblo vasco sentimientos victimistas. Tenemos que aprender a hablar con el nacionalismo moderado y responsable, sin descalificarle ni criminalizarle. Aunque aún no se dé cuenta, el que está en grave riesgo es el propio lendakari. Él es quien tendrá que afrontar las consecuencias de emprender aventuras sin red y el que pagará un alto precio político por el apoyo inmoral de Batasuna, salvo que sepa reaccionar a tiempo. Lo que nos amenaza- -dice la Biblia- -también está en peligro ¿Qué sucede, que nuestra Constitución no sirve para nada? Olegario González de Cardedal Teólogo de la Universidad Pontificia de Salamanca Enmascarar el problema de la secesión contribuye a empeorarlo 1. Muy grave. Es una propuesta alternativa a la Constitución. Supone su cambio o reforma. Ahora bien, la reforma debe hacerse con el mismo consenso con que se aprobó. Cualquier otra solución pone en peligro la concordia ciudadana y la paz del país. 2. Lo que está en debate no es una mayor o menor autonomía, sino una real independencia. Cualquier enmascaramiento del problema (secesión) contribuye a empeorarlo. Están en cuestión la autonomía del País Vasco y del resto de las Comunidades autónomas, es decir, el futuro constitucional de España. 3. Aplicar la Constitución, que ya prevé esta hipótesis. Mayor que la gravedad objetiva del reto es la responsabilidad de la respuesta. ¿El Gobierno está dispuesto a defender el artículo 2 de la Constitución? Un partido, ¿preferirá mantenerse en el poder mediante arreglos de artificio a defender los cimientos del Estado? La respuesta debe ser serena y sin estridencias Gustavo M. Garzo Escritor 1. Preocupante. 2. Se puede tener un avanzado grado de autonomía (como ya se tiene, e incluso más) sin que sea preciso reformar la Constitución. Pero para su reforma, la Carta Magna contempla sus propias normas, que no han sido las utilizadas por el plan Ibarretxe. 3. Con la mayor serenidad y sin estridencias, garantizando la legalidad democrática y constitucional. El verdadero referéndum son las próximas elecciones vascas 1. Preocupante, pero no sólo por la existencia del plan en sí mismo, sino por las reacciones de algunos de nuestros políticos. 2. Si es eso lo que quieren los vascos, no veo impedimento en que sea así. La Constitución está hecha para proteger los derechos de los ciudadanos y, por tanto, ha de existir la posibilidad de modificarla según cambien las necesidades de la sociedad. Lo importante es que estos cambios se hagan con un amplio consenso y respetando los mecanismos que establece la propia Carta Magna. 3. Con serenidad y diálogo. El verdadero referéndum es el que va a tener lugar el próximo mes de mayo en las elecciones autonómicas del País Vasco, y cualquier respuesta debe tenerse en cuenta. El propio Ibarretxe está jugando con eso. Antonio Garrigues Walker Jurista Ibarretxe pagará un alto precio por el apoyo inmoral de Batasuna 1. La situación tiene, sin duda, aspectos negativos, pero en cualquier caso no es dramática. Dramatizar la situación- -y en eso hay gente empeñada- -sería empeorarla. Ni podemos quedarnos quietos ni podemos generar sentimientos de pánico ni de odio. Tengo el más pleno convencimiento de que al final del año 2005 se habrá encontrado una buena solución y que será favorable para todos los intereses en juego; y, además, duradera. Todo depende de que el PP y el PSOE actúen de común acuerdo en todo momento, lo cual no es mucho pedir, y también de que la cuidadanía- -que es una cuidadanía madura- -colabore en que se vuelva a demostrar que la democracia no es otra cosa que un sistema que nos permite convivir en desacuerdo. La sociedad civil española tiene que ponerse a trabajar ya. Sería irresponsable dejar solos a los políticos. 2. Los grados de autonomía serán siempre negociables y si ello implica- -que no lo creo- -modificar la Constitución, habrá que modificarla. En estos temas los peligros están en abrir la caja de Pandora de los agravios comparativos y en actuar sin prudencia política. Pero tenemos que aceptar que estamos avanzando hacia sociedades crecientemente complejas que no admi- Pedro González- Trevijano Rector de la Universidad Rey Juan Carlos Es un plan sectario, minoritario, ilegítimo y suicida 1. La situación es grave, toda vez que nos encontramos ante el desafío político más importante sufrido en estos más de veintiséis años de régimen constitucional. La pretensión nacionalista de arrogarse- -como si la Comunidad del País Vasco fuera una nación soberana, independiente y paralela a la española- -una inexistente condición de poder constituyente, despreciando el principio de la soberanía nacional depositada con exclusividad en el pueblo español (artículo 1.2 de la Constitución) junto a la pretensión de ejercer un quimérico derecho de secesión, quebrantando el principio de unidad de la nación española (artículo 2 CE) no permiten calificar la situación de otro modo. Aunque también es verdad que el Estado de Derecho dispone de los medios políticos (rechazo, esperemos que pronto, firme y unánimemente en las Cortes Generales) constitucionales (impugnación ante el Tribunal Constitucional) y judiciales ordinarios (declaración de nulidad de pleno derecho de todos los actos dictados en su desarrollo) para hacer frente a un plan que supone, ni más ni menos, que, en terminología de Carl una destrucción de la vigente Constitución y de su siste- Manuel Gómez Pereira Director de cine ma político; es decir, de sus ideas fuerza, de sus principios y valores más estructurales. Un plan, por lo demás, sociológicamente sectario, electoralmente minoritario, económicamente suicida, políticamente reprobable, y, por supuesto, constitucionalmente fraudulento, ilegítimo e inviable. 2. Creo que el proceso de descentralización política, y la correlativa asunción de autonomía en Euskadi, auspiciada bajo el actual desarrollo del Estado de las Autonomías es, salvo cuestiones de detalle, no sólo suficiente, sino incontrovertiblemente satisfactorio. Los retos del presente no son hoy, en un Estado tan decentralizado- -nada que envidiar, por ejemplo, a los regímenes federales de Alemania o Austria- tanto la asunción de más competencias, algo cada día fácticamente más complejo, dada la ya elevada asunción competencial autonómica, sino desarrollar mejores cauces de cooperación- -lo que se denomina en otros países federalismo cooperativo- -entre el Estado y dicha Comunidad autónoma, así como la búsqueda de la mejor eficacia y coordinación entre ambas Administraciones, con la correlativa disminución de sus costes financieros. Y, por parte de la Comunidad vasca, demostrar, de una vez por todas, su bundestreue o lealtad institucional, algo que por lo que se ve, dada la gravedad del plan Ibarretxe, estamos tristemente muy lejos de alcanzar. 3. El Estado de Derecho dispone de los medios constitucionales y legales para poder hacer frente a una situación que confiemos, no obstante, que no se produzca. A tal efecto, además de las medidas apuntadas antes, se podría acordar, si la situación se radicaliza aún más, y se perpetúa en tan disparatado empeño, desde la suspensión de la autonomía vasca, al hilo del artículo 155 de la Constitución, hasta la avocación temporal por el Estado de las competencias autonómicas en materia de seguridad o justicia, imposibilitando la realización de un referéndum, que carece de cualquier cobertura constitucional y legal (artículo 92. 2 CE y Ley Orgánica de Referéndum de 18 de enero de 1980) Reformar la Constitución requiere el acuerdo de todos los españoles 1. Muy grave. 2. La Constitución se ha votado y está para aceptarla. Se podría reformar si hubiese un acuerdo no exclusivamente del pueblo vasco, sino de toda España. Ibarretxe me hace mucha gracia cuando dice: Dejad que nuestros problemas los arreglemos entre nosotros Pero cuando hay atentados fuera del País Vasco, ¿qué pasa? ETA es un problema de todos, me temo. ¿O el terrorismo tiene que asumirlo sólo el resto de España, según el lendakari? 3. El Estado deberá reaccionar según las leyes. No es un problema del partido que está gobernando en este momento, sino que hay unas normas en la democracia que están para cumplirse. Habrá que atenerse a ellas. Santiago Herrero Presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía No es un problema de competencias, sino de independencia 1. Grave. 2. Creo que ha quedado demostrado que no es un problema de más o menos competencias, sino de independencia sí o independencia no. Si no se pide con absoluta claridad es para no quedar fuera de la UE, no por un problema de amabilidad para con el resto de España. 3. En el caso de convocar este referéndum, la situación se convertiría en muy grave, y entonces es cuando el Estado de Derecho, ante la imposibilidad de convencer a través de la negociación, tendrá que imponer el cumplimiento de la Constitución.