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ABC SÁBADO 8 1 2005 Los sábados de ABC 91 LÍNEA Y FORMA EASDFASDFO MÓNICA F. ACEYTUNO SIEMPRE ESPERANDO E Un miró: bizcocho de naranja con gelatina de limón Delanuay y el mosaico de pudding con tres salsas Es lo de comer con la vista, llevado al extremo. Sucede cuando un cocinero y una directora artística unen fuerzas. Reproducir obras de arte en la cocina es una manera original y ambiciosa de presentar un plato. Y nos anima a intentarlo con cualquier clase de receta Arte a pedir de boca ndo contemplamos algo bello normalmente decimos: Me lo comería Eso es, precisamente, lo que nos animan a hacer el cocinero Miguel López Castanier y la experta en arte Ulía Ishi- Kawa en Cocinarte un espacio de Canal Cocina en el que cada día se crean, ante los atónitos ojos de los espectadores, platos basados en las obras de los grandes artistas contemporáneos, modernistas, cubistas o expresionistas. El cocinero, a través de los ingredientes, interpreta los cuadros o esculturas- -que de todo hay- mientras Ulía comenta las características de los artistas y sus obras. La idea surgió hace dos años, cuando Rodrigo Ramírez, director del canal, conoció a Ulía IshiKawa y hablaron de la posibilidad de hacer un programa que uniera la cocina con el arte. Esta pintora, que ha realizado importantes trabajos en su faceta de Cua POR CARMEN ANIORTE La receta roja de Barnet Newman: pastel de cordero Rothko, Calder, Klee, Miró, Klimt, Gaudí, Warhol... Quién les hubiera dicho que darían forma a un plato directora artística en el mundo del cine. también ha colaborado en series y anuncios. En la actualidad trabaja en el largometraje Marqués mendigo una TV- movie producida para Antena 3 y dirigida por Manuel Astudillo. Para la elaboración de cada uno de los platos se cuenta con la sabiduría y el buen hacer de Miguel López Castanier. En la ocasión que nos ocupa, óleos, acuarelas y lienzos son sustituidos por salsas dulces y saladas, natillas, hojaldres, verduras, frutas, huevos, carne, pescado, harinas y azúcar etc. en una representación gastronómica del arte y las características de cada pintor o escultor. El resultado es espectacular porque se aplican algunas técnicas similares a las que utilizaban los artistas en el tratamiento de la materia prima El espectador ve cómo el puntillismo pictórico tiene bastantes más elementos en común con la textura de unas claras a punto de nieve de lo que cree, o que unas natillas al regaliz no las hubiera desdeñado el mismo Pollock. Como dicen en el circo: Pasen y vean ya que ante sus ojos desfilan obras- -perdón, platos- -de Popova, Rothko, Barnet Newman, Clyfford Still, Calder, Miró, Lichteinstein, Warhol, Frank Stella, Morris Louis, Sol Lewitt, Klimt, Gaudí, Paul Klee, Albers, Moholy- Nagy, Theo Van Doesburg, Mondrian, Robert Delaunay y Malevich, entre otros... stá amaneciendo y sobre la hierba hay escarcha. Un cuervo camina por un campo donde no ha caído la helada, y en las ramas de los castaños, deslucidas por el día, siguen colgadas las luces de Navidad. Pasa la pescadera con su furgoneta y me ofrece jureles y judías verdes y peras rojas. Parece primavera, dice. Y es verdad, si no fuera por los adornos de Navidad, parece primavera. Tengo que quitarlo todo hoy mismo. Además, tampoco tuvieron mucho sentido, al volar mi marido en Nochebuena. Me gustaría que se viera lo que trabaja. Hay más servicio público para sobrevolar el Atlántico la noche de Nochebuena que para cruzar Madrid de Oeste a Este. No hay taxis. Ni reservas a partir de las veinte horas, por lo que tengo que agradecer, se lo prometí, al señor de la Fuente, de Radio Taxi Gremial, que se ocupara de que alguien nos llevara esa noche al aeropuerto. A los pilotos les gusta contar un chiste en el que se pregunta cómo se sabe quién es el piloto en una fiesta de mil personas. No se preocupe: él se lo dirá Puede que sea éste precisamente su mayor privilegio: poder decir que son pilotos. Lo demás es trabajo. Un trabajo casi tan solitario como el de la escritura. Solitario y hermoso como el del farero, el torrero mirando al mar, así van mirando al cielo, de noche, cruzando el océano, las estrellas más cerca que nunca, y sólo una voz de vez en cuando rasga el silencio con sus rugidos, mientras la luna sale anaranjada entre las nubes. En la mañana de Reyes, fui a buscarle muy temprano al aeropuerto de La Coruña. El avión que le traía pasó volando por encima de mi coche, justo cuando cruzaba la ría de El Burgo. Al bajar, me saluda de lejos. Viene de uniforme y arrastra una maleta y la cartera de vuelo. Y se arrastra él mismo para alcanzar, por unos pocos días, su techo, su almohada, su horario, su casa, su vida. Sé de qué parte del mundo viene, las horas de vuelo que lleva encima, a las que añade este salto hasta Santiago o La Coruña para que yo vea amanecer en el campo. Y lo escriba. Ya no soy guapa, ni los niños son niños, pero me sonríe y dice: qué guapa estás, ¿qué tal los niños? Te están esperando.