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ABC SÁBADO 8 1 2005 Sociedad 45 Salud Dos millones de españoles sucumben cada año a la gripe. El virus ha lanzado su primer ataque y ya golpea a casi 250 personas por cada 100.000, aunque puede doblar su potencia. De momento sigue los patrones habituales, con una intensidad media pese a su imprevisibilidad. Lo más importante es el reposo, evitar la automedicación y no confundirla con otras enfermedades respiratorias La gripe lanza su primer asalto TEXTO: GONZALO ZANZA ILUSTRACIÓN: FERNANDO RUBIO MADRID. La enfermedad respiratoria más común ya ha comenzado a interpretar su papel invernal. La gripe infectó a lo largo de la última semana de diciembre a casi 100.000 españoles (233 casos por cada 100.000 habitantes) aunque esta cifra podría llegar a duplicarse en pocas semanas, lo que significaría que unas 200.000 personas enfermarían a la semana en la fase más rigurosa de la epidemia. Esta afección sitúa a la enfermedad en niveles medios, similares a los de los años pasados, donde como media se contagian unos dos millones de ciudadanos. Durante los últimos años sólo ha habido una temporada invernal en la que la gripe ha redoblado su potencia: fue en 1999, cuando contagió a 3.222.231 españoles. Por contra, 2001 fue el año en el que menos infectados se contabilizaron, con tan solo 847.975 casos. El patrón que sigue la gripe este año es el habitual y la cepa del virus más presente es, además, la que estaba prevista en la vacuna. Este año, España podría haber logrado una nueva marca en la cifra de inoculaciones, ya que se han distribuido unos ocho millones de dosis, frente a los siete de la temporada 2003- 2004. Con la vacuna se busca proteger a la población más vulnerable, como son niños, ancianos y enfermos crónicos, sectores de la población donde la vacuna hace posible que se reduzcan los ingresos hospitalarios a la mitad. Según los datos recogidos por diferentes hospitales de Castilla y León y Aragón, la gripe está afectando principalmente a niños y menores de 20 años, y muy minoritariamente a los mayores de 65 años, la población que más recurre a la vacuna durante los meses de noviembre y diciembre. Pese a estas cifras, la gripe no es precisamente una enfermedad benigna. Anualmente, en países como España o Gran Bretaña provoca la muerte de tres mil personas y causa la mitad de las bajas laborales durante el invierno. La gripe y el resfriado, así se manifiestan Gripe Habitual e importante Ocasional Ocasional No son frecuentes Suelen presentarse habitual e intensamente desde el principio de la infección Habituales. Se manifiestan frecuentemente en los músculos largos de las extremidades y de la espalda. Pueden ir acompañados de dolores articulares Puede tener importantes complicaciones, sobre todo en pacientes de alto riesgo por tener enfermedades crónicas como diabetes y asma, así como en ancianos o niños de escasa edad Fiebre alta (38- 40 C) desde el comienzo de la enfermedad. Se manifiesta durante los tres primeros días y puede llegar hasta el quinto día de la enfermedad. La sensación de falta de energía puede durar hasta dos semanas Tos Secreción nasal Dolor de garganta Estornudos Resfriado Moderada Muy frecuente y abundante Puede ser habitual Es uno de los síntomas más frecuentes junto con la congestión y la irritación ocular No son habituales Cefaleas Dolores musculares Complicaciones clínicas Ausentes o moderados Menos frecuentes En adultos, la temperatura corporal puede elevarse, como mucho, un grado. En niños y jóvenes puede ser más alta. Menor duración de todos los síntomas FERNANDO RUBIO Fiebre Qué hacer ante la gripe Sus efectos La gripe se puede complicar con infecciones como la bronquitis o la neumonía, con cuadros clínicos más persistentes y duraderos en el tiempo. Los cuadros severos que pueden llevar a la muerte afectan al 1 ó 2 de los niños, frente al 10 ó 15 de los mayores de 65 años, en los que el virus merma las defensas del organismo y hace que los afectados sean más vulnerables a sus dolencias previas. Por eso es importante saber reconocer la patología que presenta la gripe, en la que la fiebre y los dolores musculares suelen durar de tres a cinco días. Acudir al médico en el caso de que la fiebre persista a pesar del tratamiento con antivirales y antitérmicos. Evite en lo posible las urgencias hospitalarias y opte por su facultativo de cabecera. Guardar reposo en cama, al menos durante tres o cuatro días, ya que la gripe ocasiona una media de cinco a seis días de actividad limitada. Beber más de dos litros de líquidos al día, principalmente agua, zumos de fruta y caldos. No tome antibióticos, no curan la gripe. Opte por antivirales- -pueden reducir la duración de la enfermedad si se dan durante los primeros días tras el inicio de los síntomas- -y antitérmicos para reducir la fiebre. Recurra a su médico en cuanto sufra algún síntoma no habitual. No use fármacos antivirales como sustitutos de la vacunación, sólo pueden utilizarse con esta finalidad en personas de alto riesgo que no han podido ser vacunadas o en aquellos que no responden tras la inoculación. No emplee aspirina, ni siquiera infantil con niños y adolescentes, ya que podría provocar un síndrome raro pero grave denominado Síndrome de Reye Su cuadro clínico más habitual suele comenzar de forma brusca con fiebre y escalofríos, acompañados de dolor de cabeza, congestión nasal, molestias de garganta, malestar general, dolores musculares, pérdida de apetito y tos seca. Algunos síntomas de la gripe son comunes a todas las edades, aunque otros son más específicos de determinados grupos de edad. Por ejemplo, en ancianos es frecuente la aparición de dificultad respiratoria o la de esputos, mientras que en niños son síntomas habituales la otitis media o las molestias abdominales como náuseas, vómitos o diarreas, afecciones poco frecuentes en adultos.