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32 Madrid SÁBADO 8 1 2005 ABC AL DÍA MADRID CAMISAS NEGRAS MANUEL DE LA FUENTE on años y años escuchando la misma y aburridísima canción. Un estribillo que cansa. Una melodía pastosa, una m... de caganet que huele a podrido, una historia que joroba, por no decir otra cosa, una historia que j... Me arropan cinco generaciones de madrileños por todas las ramas, maternas, paternas... y nunca jamás he escuchado en mi casa, ni siquiera intuido, una palabra de catalinitits, de barcelonitis, o de tarraconitis. Me avalan también cientos de horas escuchando a Lluís Llach, a Pi de la Serra, a los Dieciséis Jueces al completo, leyendo a Salvat Papasseit, recorriendo junto a Salvador Espriú toda, todita, toda Synera y sus alrededores, me avala un pariente, don José de la Fuente, secretario general del Español (el club más catalán de Cataluña, aunque les duela) ése club al que nunca le hizo falta ser más que un club ni dar cursillos acelerados de catalanismo a sus jugadores, de abducirlos en nombre de los Países Catalanes (el último, Deco) Ya saben, la culpa de todo es de Madrid, ni siquiera del Gobierno de Madrid. Es de Madrid. Para los camisas negras de Esquerra, pongamos que la culpa siempre es de Madrid. Los camisas negras de Esquerra no marchan sobre Roma, marchan siempre sobre Madrid. Los camisas negras de Esquerra llevan una estrella roja en la solapa como podían llevar el escudo de un equipo de hockey (sobre patines, evidentemente) Los camisas negras de Esquerra llevan el correaje y las botas de caña grabados a fuego lento en el cerebelo. Los camisas negras de Esquerra son una pandillita de izquierdosines de diseño a los que sin Madrid no les quedaría ningún discurso político. En los terroríficos tiempos de la Guerra Civil muchos de sus dirigentes ya dieron la espalda al pueblo, porque como lo de Esquerra es un accidente lingüístico ellos querían una Cataluña independiente y burguesa antes que revolucionaria e internacionalista. A estos camisas negras de ropita de marca, Durruti, Ascaso y García Oliver les iban a a recordar aquel lema solidario: Defender Madrid es defender Cataluña Pero claro, a los camisas negras lo que les sale a cuenta es vivir del Estado. Del Estado español, como dicen ellos. En el fondo, el sueño de los camisas negras es llamarse Pérez. Pero eso sólo lo confiesan en la intimidad. En catalán, por supuesto. S DIMES Y DIRETES ANTONIO SÁENZ DE MIERA PRESIDENTE DE AMIGOS DEL GUADARRAMA DE LA SOCIEDAD PEÑALARA ¿QUÉ HACEMOS CON LOS PRADOS? D e vez en cuando hay que bajar de las cumbres del Olimpo a la prosaica y cruda realidad con la que nos topamos cada día: pasar de las musas y de los sueños al teatro de la vida, donde hay que lidiar con toros esquinados, con malas artes, que desde arriba sólo parecen un pequeño punto en el paisaje. Es necesario llegar a las cumbres, para ver amplios horizontes, para dejarnos seducir por el aire y el paisaje... Pero en las cumbres sabemos que, por el momento, no nos encontraremos con un centro comercial, con una urbanización o con una sala de fiestas. Dejémoslas por el momento y bajemos a los valles para pelear sensatamente con las amenazas inmediatas y futuras que acechan a la Sierra y a su entorno. Es verdad que ya se está empezando a hablar de asuntos concretos y polémicos: el urbanismo salvaje y ambienticida los ladrillos que trepan por Abantos (y por algunos lugares más) la planta embotelladora del río Cambrones, el gaseoducto Segovia- Ávila, la aceleración de los planes urbanísticos de los municipios serranos... No voy a entrar en esos asuntos. Me falta información y criterio, y, más aún, al estar la política demasiado enredada en su planteamiento, creo que no debo hacerlo. Es esa una cautela que deberíamos tomar todos los que tratamos de defender la sierra desde la propia sociedad. Desempeñan los políticos su papel, que es de enorme importancia, pero a nosotros nos corresponde otro diferente, igualmente decisivo, pero diferente. Cada uno en su campo. Ahora bien, no hay mas remedio que batirse el cobre con los ladrillos, las zonas residenciales, las amenazas reales que se perciben en nuestros pueblos, que avanzan en nuestros campos, y se empiezan a subir a las mismas barbas de nuestras montañas. Y al bajar de las cumbres, nos encontramos con una cuestión inquietante, sobre la que sí quiero decir algo: ¿qué hacemos con los prados? Considero que en lo que haga sobre este espinoso asunto está la madre del cordero del futuro de la Sierra... Los prados que han desaparecido, los que están desapareciendo. Los prados son el ejemplo más evidente de que el paisaje es algo vi- vo, que cambia para bien o para mal, y ello, en gran parte, depende de decisiones humanas, exclusivamente humanas. En este espinoso asunto hasta ahora ha predominado la política del todo o nada O se dedican a zonas residenciales, con lo cual se acaba con los prados y se hace feliz a sus propietarios (que llevaban años y años esperando, como agua de mayo, esa especie de lotería sobrevenida) o nada, es decir, que pervivan gracias a la declinante ganadería o sean abandonados, como está ocurriendo en muchos casos. O se va a un extremo, el negocio inmobiliario, o nos quedamos en la desidia y el abandono. Es posible y necesario, si queremos conservar los prados, pensar en vías intermedias, y tomar medidas que contribuyan a estimular la creación y el desarrollo de explotaciones agrícolas y ganaderas adaptadas a los necesidades y exigencias de nuestro tiempo, que, al mismo tiempo que sean razonablemente rentables sirvan para mantener los prados que aún quedan y el paisaje del Guadarrama. Porque los prados no nacen por generación espontánea. Es posible que todavía haya quien piense que ese prado que ve al otro lado de la ventana de su adosado forma parte del sueño que un día pagó con su dinero. Pero no el campo de los cuentos no es el campo real, los prados se cuidan o desaparecen. No sólo hemos de pensar en lo que vemos desde nuestras casas, en lo que queremos ver, sino, sobre todo, en los que nos ven y en el valor que realmente le damos al conjunto del paisaje, en el que están los prados y estamos nosotros y nuestras casas. cuadernodelguadarrama hotmail. com