Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
12 Nacional EL DESAFÍO DEL PLAN IBARRETXE SÁBADO 8 1 2005 ABC La Iglesia tacha de inmoral poner en peligro la convivencia de los españoles Los obispos defienden la unidad nacional y la vigencia de la Constitución b La Conferencia Episcopal se NACIONALISTAS MOLESTOS Josu Erkoreka Portavoz del PNV en el Congreso El bien común no lo define la Conferencia Episcopal española, lo define, en el País Vasco, la mayoría democráticamente expresada de sus ciudadanos Rafael Larreina Portavoz de Eusko Alkartasuna Los vascos deben seguirse por los criterios de los obispos vascos. Los obispos españoles están repitiendo los errores que cometieron durante el franquismo Patxi Zabaleta Coordinador de Aralar Es una actuación completamente impropia, que origina una gran inquietud y una gran desazón en los propios católicos Francisco Rodríguez Portavoz del BNG en el Congreso pronuncia públicamente, a través de una nota, a favor de la Carta Magna como marco jurídico ineludible de referencia JESÚS BASTANTE MADRID. La Conferencia Episcopal española dio ayer un paso al frente en la polémica suscitada tras la aprobación del plan Ibarretxe y emitió una nota de prensa en la que defiende la unidad constitucional y califica de moralmente inaceptable determinados proyectos excluyentes que pretenden la reclamación de la independencia en virtud de su sola voluntad El texto, que lleva por título Sobre nación y nacionalismo ve la luz un día después de las manifestaciones de los arzobispos de Toledo y Valencia (recogidas ayer en este diario) y, en su misma línea, subraya que la Constitución es hoy el marco jurídico de referencia para la convivencia En el mismo, y tras reconocer que la aprobación de la Propuesta de Estatuto Político de la Comunidad de Euskadi por parte de la Cámara Vasca ha suscitado un fuerte debate social y político los obispos recuerdan varios párrafos de la Instrucción Pastoral Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y de sus consecuencias en especial los referidos a la soberanía y el nacionalismo. Reunión de los obispos españoles en la asamblea plenaria de noviembre chos de los ciudadanos, tentado de aspiraciones totalitarias que afectan a cualquier opción política que absolutiza sus propios objetivos Del mismo modo, la Iglesia considera que poner en peligro la convivencia de los españoles, negando unilate- SIGEFREDO Nación y soberanía Aunque la Iglesia española reconoce la soberanía espiritual de las naciones, señala que ésta no es una implicación necesaria sosteniendo que cuando determinadas naciones o realidades nacionales se hallan legítimamente vinculadas por lazos históricos, familiares, religiosos, culturales y políticos a otras naciones dentro de un mismo Estado no puede decirse que dichas naciones gocen necesariamente de un derecho a la soberanía política Siguiendo esta línea, la nota episcopal subraya que resulta moralmente inaceptable que las naciones pretendan unilateralmente una configuración política de la propia realidad y, en concreto, la reclamación de la independencia en virtud de su sola voluntad En consecuencia, los obispos españoles consideran que no es moral cualquier modo de propugnar la independencia de cualquier grupo y la creación de un nuevo Estado En cuanto al nacionalismo, la Iglesia asegura aceptar las opciones políticas de tipo nacionalista que se ajusten a la norma moral y a las exigencias del bien común Sin embargo, dicha opción no puede ser absoluta por lo que el Episcopado rechaza el nacionalismo que degenera en una ideología y un proyecto político excluyente incapaz de reconocer y proteger los dere- Los obispos están contra el nacionalismo que degenera en una ideología y un proyecto político excluyente ralmente la soberanía de España, sin valorar las graves consecuencias que esta negación podría acarrear, no sería prudente ni moralmente aceptable La Constitución es el marco jurídico ineludible de referencia para la convivencia sostiene el Episcopado, que finaliza reiterando que pretender unilateralmente alterar este ordenamiento jurídico en función de una determinada voluntad de poder, local o de cualquier otro tipo es inadmisible. Es necesario respetar y tutelar el bien común de una sociedad pluricentenaria No se puede mentir y la Iglesia pretende confundir a los fieles y meter el miedo en el cuerpo a los católicos, cuando lo que hace falta es serenidad ante el debate político Izquierda Unida Dirección de la Coalición La Iglesia debería dedicarse a sus funciones. No está en condiciones de dar lecciones sobre unidad y secesión. Es un intento más de intromisión Texto íntegro en www. abc. es Los prelados vascos se desmarcaron en 2002 El 22 de noviembre de 2002, la Conferencia Episcopal aprobaba, con 63 votos a favor, 8 en contra y 5 abstenciones, la Instrucción Pastoral Valoración moral del terrorismo en España, de sus causas y sus consecuencias en las que ya se incluía la condena al nacionalismo excluyente y se consideraba moralmente inadmisible la reclamación unilateral de la independencia por parte de un territorio. Entre los que votaron en contra del texto se encontraban tres de los cuatro obispos vascos- -Uriarte, titular de San Sebastián; Asurmendi, de Vitoria; y Etxenagusía, auxiliar de Bilbao- Sólo Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao y por aquel tiempo considerado hombre de Rouco se abstuvo en una jornada tensa, en la que el obispo auxiliar de Madrid- -y uno de los gestores del texto, junto al arzobispo de Pamplona, Fernando Sebastián- Eugenio Romero Pose, leyó una y otra vez cada frase del documento- -el original no estaba en las carpetas de los obispos- -y en la que el propio cardenal Rouco obligó a sus hermanos en el Episcopado a votar tanto el borrador como el texto final. La Instrucción Pastoral, que veía la luz apenas seis meses después de la polémica carta pastoral de los obispos vascos Preparar la paz en la que los prelados alertaban de las consecuencias sombrías de la ilegalización de Batasuna, también contó con el voto en contra de cinco obispos catalanes, quienes a pesar de estar radicalmente en contra de ETA y sus secuaces, interpretaron la condena al nacionalismo excluyente como una negativa a todo tipo de nacionalismo. El obispo de San Sebastián, Juan María Uriarte, fue más allá, y nada más llegar a su diócesis emitió un comunicado a sus diocesanos indicando que la Instrucción ha sido aprobada legítimamente aunque señalaba que el texto no es en sí mismo moralmente vinculante para la formación del criterio y del comportamiento de todos los creyentes, puesto que no constituye un documento doctrinal que haya sido aprobado por unanimidad o ratificado por la Santa Sede