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ABC SÁBADO 8 1 2005 11 La AVT solicita que el pistolero etarra De Juana Chaos cumpla íntegramente su condena Puigcercós rectifica y asegura que su prioridad es el nuevo Estatuto catalán Precisa que su amenaza se refería a un sector del PSOE, no al Gobierno b El dirigente republicano marcó distancias con el plan Ibarretxe y aseguró que la negociación de la reforma estatutaria catalana seguirá un camino distinto al vasco MARÍA JESÚS CAÑIZARES BARCELONA. Joan Puigcercós no ha tardado ni 48 horas en rebajar el tono de sus amenazas, lo cual no es extraño en este dirigente republicano, cuyo discurso suele cambiar en función del escenario político. Porque las invectivas que el secretario general de ERC acostumbra a lanzar en Barcelona están lejos del discurso más contemporizador del que hace gala en Madrid. Azuzado quizá por el sector más radical de su partido, en el que existe la idea de que ERC no actúa con suficiente bravura en el Congreso, Puigcercós se despachó el pasado miércoles desde la capital catalana con la advertencia de que ERC dejaría caer al Gobierno si no negocia el plan Ibarretxe. Salvando las distancias, esta declaración parece tener el mismo grado de calentón que tuvo el presidente de ERC, Josep Lluís Carod- Rovira, al proponer el boicot a la candidatura olímpica de Madrid. Porque esas amenazas cumplen rigurosamente con la estética soberanista, pero no pueden estar más alejadas de la realidad. A saber: que retirar el apoyo a José Luis Rodríguez Zapatero provocaría una crisis en el gobierno tripartito catalán y, por ende, un adelanto electoral. Y las encuestas de intención de voto no son excesivamente favorables para ERC, que parece haber tocado su techo electoral, y otorgan una amplia victoria a Pasqual Maragall. De esta forma, el dirigente socialista revalidaría la presidencia de la Generalitat, en principio sin necesidad de buscar nuevos aliados. JAVIER PRIETO tos que mantiene presidente de la Generalitat con representantes del mundo económico catalán. El sector empresarial no se siente muy incómodo con el tripartito, pero sí con las posiciones de Carod dentro de ERC. En todo caso, es seguro que se sentirían mucho más cómodos con un Gobierno PSC- CiU, y así lo habrían expresado. El secretario general de ERC, Joan Puigcercós, en una rueda de prensa EFE Principal obstáculo Uno de los principales obstáculos para ese pacto lo constituye la presidencia de la Generalitat. CiU tiene cuatro diputados más que los socialistas en el Parlamento autonómico y no es probable que renuncie a lo que le correspondería en pura lógica política. Como tampoco es imaginable que Maragall ceda a nadie un sillón por el que luchó con tanto empeño desde que abandonó la alcaldía de Barcelona en 1997. Fueron precisamente las aspiraciones de Maragall las que condicionaron en su momento la política de alianzas de los socialistas, no sólo en Cataluña sino también en Madrid. Y así, mientras que un miembro de la Ejecutiva del PSOE asegura que, a estas alturas CiU no estaría en condiciones de exigir la presidencia de la Generalitat, en medios de la coalición nacionalista se descarta esa concesión. Según el análisis que se realizaba en la dirección de CiU, el escenario más adecuado para una recomposición de alianzas en Cataluña sería entonces el de unas elecciones anticipadas. Una posibilidad que algunos adivinaban en la confección de unos presupuestos de la Generalitat que consideran claramente expansivos y típicamente electoralistas Nadie entendería que nos echáramos al monte Nadie entendería que, cuando se está redactando un Estatuto y un nuevo sistema de financiación en Cataluña, nosotros tuviéramos una actitud de echarnos al monte manifestaba ayer Joan Puigcercós. De esta forma, el secretario general de ERC definía la actitud sin aspavientos y ajena a la vía Ibarretxe que tendrá esta formación en la negociación con el PSOE para establecer un pacto que garantice la estabilidad del Gobierno durante 2005. Los republicamos exigirán que Zapatero cumpla con su compromiso de apoyar la reforma estatutaria que se apruebe en Cataluña. Joan Puigcercós y Joan Tardà, portavoz republicano en el Congreso, serán los responsables de esas negociaciones, en las que ERC fijará como prioridad un nuevo sistema de financiación que alivie el déficit fiscal que arrastra Cataluña. Adelanto electoral favorable al PSC Pero si los resultados así lo exigieran, ya no está tan claro que ese compañero de viaje volviera a ser ERC. Porque, al igual que esos sectores del PSOE favorables a pactar con CiU, también en Cataluña se ha valorado la posibilidad de un pacto PSC- CiU, algo que siempre ha visto con buenos ojos el primer secretario de los socialistas catalanes, José Montilla, así como Unió Democràtica de Catalunya, el socio menor de Convergència. El principal obstáculo hasta ahora ha sido la negativa de Artur Mas, presidente de CDC, a formar un gobierno con Maragall en la presidencia. Hay que tener en cuenta que, actualmente, la situación de Mas ha em- peorado y, en el caso de un adelanto electoral, no podría mantener el nivel de exigencia que ostentaba antes de las elecciones autonómicas del año 2003. A modo de conclusión, ERC ha exhibido hasta ahora la llave de la gobernabilidad, tanto a nivel nacional como catalán, pero corre el riesgo de pasarse de vueltas En estos momentos, es Maragall el que tiene la sartén por el mango, lo cual es la mejor baza del Gobierno de Zapatero, y esa cruda realidad es la que ha llevado a Puigcercós a dar un paso atrás en su intento de presionar al Ejecutivo sobre el plan Ibarretxe, al precisar ayer que sus advertencias iban dirigidas a un determinado sector del PSOE que podría ser proclive a un pacto con el PP, porque otra cosa es la postura que puedan tener el Gobierno y el mismo PSOE En declaraciones a Catalunya Ràdio, el líder independentista indicó que un sector socialista podría estar perfectamente en sintonía con Mariano Rajoy y José María Aznar, y podría tener la tentación de tejer un frente común con el PP para frenar el plan Ibarretxe. Asimismo, el secretario general de ERC puntualizó que, si bien su formación tiene intención de votar en favor del proyecto del lendakari, su prioridad es la aprobación del Estatuto de Cataluña.