Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
54 Espectáculos VIERNES 7 1 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO De perdidos al río Obsesión ...Y que se ahoguen JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Cómo liarla en el montaje FEDERICO MARÍN BELLÓN Cinematográficamente hablando, claro, que estamos en Navidad. Pero sí, que se pierdan y no vuelvan, el tal Steven Brill y sus acólitos que se han puesto, a estas alturas, a contarnos batallitas de boy scouts y ya creciditos para más inri, con una serie de patochadas sin gracia que ni los Albóndigas en remojo. No hemos de perder mucho tiempo ni excesivo espacio en este nimio asunto, que se trata sin más de unos amigos que buscan un tesoro en la selva en clave de comedia. El problema es que los chistes no tienen gracia, el humor es muy americano, en plan Bob Hope (sí, tan antiguo como eso) y el guión es malo malísimo, por no hablar de los diálogos, que sonrojan hasta el punto de llegar a la irritación. En casos similares, suele salvarse el pescuezo con algún que otro gag de cierto ingenio, pero aquí son mínimos y la interpretación, francamente, ayuda muy poco. Hablan de un pretendido homenaje a John Boorman y su Defensa pero ya quisieran ellos. Ni el triste papel adjudicado a Burt Reynolds, protagonista en aquella y secundario en ésta, logran dar un mínimo de altura a la película, que naufraga por todos lados. La ingenuidad Rachel Blanchard Director: Steven Brill Intérpretes: Seth Green, Matthew Lillard, Dax Shepard Nacionalidad: Estados Unidos, 2004 Duración: 95 minutos Calificación: se convierte en tontería, las metáforas en frases trilladas y deseos patéticos de buena voluntad, la amistad en cursilería y, finalmente, la película en sí en un trabajo tontón con escasa sal y muchas, muchas, toneladas de sosería. Hollywood ha descubierto un truco para conseguir que un sencillo drama sobre una chica trastornada y manipuladora- -las televisiones los despachan al peso- -parezca un thriller de intriga más complicado que El año pasado en Marienbad contado por Ronaldo. Si la trama sólo da para un telefilme, la argucia consiste en alterar el montaje, cortar acá, pegar acullá y, ya que estamos, incluso perder algún fragmento, de modo que el espectador se desoriente y tarde más de diez minutos en adivinar el final. Y por si a alguno el despiste se le encasquilla, el lema comercial del filme, la pasión nunca muere no deja lugar a dudas sobre lo que ocurrirá instantes antes de la bajada del telón. Porque en el fondo, contada de un modo cronológico, la historia que nos cuenta Obsesión tiene menos dobleces que la canción de los Lunnis: dos jóvenes enamorados hasta la caña se ven separados por el abismo del tiempo debido a las maquinaciones de la citada joven perturbada, la típica mujer- blanca- soltera- busca atraída por el novio de su peor amiga. Por lo demás, los protagonistas son guapos y están limpitos, mientras que Paul McGuigan (habrá quien lo Josh Hartnett y Diane Kruger Dirección: Paul McGuigan Intérpretes: Josh Hartnett, Diane Kruger, Rose Byrne, Matthew Lillard, Jessica Paré Nacionalidad: EE. UU. 2004 Duración: 114 minutos Calificación: recuerde por El misterio de Wells no maneja mal los elementos técnicos, aunque a estas alturas lo contrario sería como publicar un libro lleno de erratas (que se hace, en el cine y en la literatura) Sobre el pretendido hallazgo de cambiar las páginas de orden, comentado al principio de estas líneas, no merece la pena insistir.