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46 Sociedad VIERNES 7 1 2005 ABC CLAUDE THÉLOT Presidente de la Comisión para el futuro de la Escuela Francesa Los profesores necesitan que les ayudemos y que la sociedad reconozca su labor MADRID. Claude Thélot, prestigioso ingeniero politécnico y consejero jefe del Tribunal de Cuentas, es también un profundo conocedor del mundo educativo. Por esta razón, el presidente de la República, Jacques Chirac, le encomendó pilotar la Comisión nacional sobre el futuro de la escuela francesa. Desde la presidencia de la Comisión, ha dignosticado los males de la institución educativa y ha propuesto fórmulas para remediarlos. Los trabajos han servido de orientación al Gobierno galo para diseñar la reforma de su sistema educativo, tras más de 20 años de constantes tumbos. Los problemas de la escuela española son similares a los de la francesa: fracaso escolar, violencia, desencanto de los docentes... Thélot ha participado en el debate sobre la propuesta de reforma de la Ley de Calidad (LOCE) y durante su estancia en España ha hablado para ABC. ¿Cuál ha sido el objetivo de la Comisión que usted ha dirigido? -El presidente de la República y su Gobierno han querido alcanzar una gran reforma del sistema educativo y para ello necesitaba que todos los franceses se expresaran. Por esta razón, me encomendó organizar un gran debate en el que, a lo largo de seis meses, han participado millones de franceses. ¿Que dijeron sus compatriotas? -Lo que quieren los franceses es que la escuela obtenga el éxito de todos los alumnos, que nadie fracase. -Y su Comisión asumió la responsabilidad de elaborar un plan... -En efecto, en el segundo paso del proceso, la Comisión debía salir del debate para decir cómo debía ser la política educativa deseable para responder a las exigencias de los franceses. Durante siete meses trabajó para elaborar una propuesta recogida en un libro que entregamos al primer ministro. ¿Puede explicar las líneas básicas de actuación? -Sí. Se trata de asegurar que cada alumno disponga de los medios para encontrar el camino del éxito; que la escuela pueda motivar a sus alumnos, definir unos proyectos tipo y valorar los mejores; ayudar a los colegiales a construir un proyecto claro y respetarles el mejor: favorecer la integración social; reforzar la capacidad de acción de los docentes dentro del equipo educativo de los centros; construir con los padres un modelo hacia el éxito escolar de sus hijos y contar con toda la sociedad como garantía de ese éxito. ¿Cuál es el problema más importante de la educación francesa? -Como en España, hay que elevar el nivel educativo de la juventud, pero no sólo de ésta, sino de toda la población, dando la importancia necesaria a la formación a lo largo de la vida. En Francia, hay muchas escuelas en situación de violencia real y es preciso buscar aliados entre la Policía, la Justicia y el colegio para crear de nuevo las condiciones de convivencia TEXTO MILAGROS ASENJO FOTO R. MARTÍNEZ ¿De qué forma? -La Comisión pensó que era necesario reflexionar como los arquitectos y comenzar por poner unos buenos cimientos. El primer punto importante es conseguir que la escolaridad obligatoria sea un éxito, que el cien por cien de los alumnos controlen todos los saberes indispensables. ¿Qué papel tienen los profesores en el logro de este objetivo? -Los profesores deben ayudar a obtener ese control y su trabajo cambiar un poco hacia la consecución del éxito de los alumnos. Por ello, debemos formar a los docentes de otra manera y evaluarlos tambien de otro modo. ¿Y los padres? -La escuela no puede tener éxito si no cuenta con los padres y no sólo con ellos sino también con las demás instancias de formación, asociaciones, medios de comunicación y empresas. -La ejecución de sus propuestas, ¿exige más dinero? -No necesariamente. Es cierto que algunas medidas son costosas, pero co- mo al final la escuela será más eficaz, el sobrecoste de algunas medidas puede ser compensado por esa eficacia. La Comisión ha pensado que los recursos graduales no aumenten de forma desmesurada, pero no vamos a reformar a coste constante. -La repetición de curso se propone desde algunos sectores como una de las medidas contra el fracaso escolar, ¿qué opina? -La Comisión ha pensado que podría ser una solución, pero siempre la última, porque preconiza más bien una personalización del aprendizaje. Nos debemos adaptar a cada alumno para evitar que a final de ciclo repita curso. Si no hay más remedio, se hará pero no Los franceses han pedido al Gobierno una escuela que garantice el éxito de todos, y en ese modelo son esenciales los padres debe ser una medida a priori. ¿Comparte el Gobierno francés esta opinión? -Esta es la opinión de la Comisión, pero el Gobierno de mi país no comparte totalmente esta opinión y da mayor importancia a repetir los cursos. -La violencia escolar es también un grave problema en Francia... -Uno de los puntos capitales para resolver este problema es el aprendizaje de la vida en común. La escuela tiene que enseñar a convivir y todos los profesores deben dar ejemplo y educar a los alumnos para que controlen esa violencia y puedan convivir. -Pero hay centros con elevados niveles de violencia... -Sí. Hay muchas escuelas en situación de violencia real y es preciso buscar aliados entre la Policía, la Justicia y el colegio. Así se podrán crear nuevamente las condiciones necesarias para que la educación sea posible y la instrucción siga su curso. ¿Cómo debe ser esa alianza? -Los equipos educativos deben ser autónomos para decidir la modalidad que crean más conveniente, el tipo de horario de enseñanza, de relación con los alumnos... En esos centros debe haber muchos adultos, profesores y no profesores, de modo que se pueda controlar a esos alumnos más difíciles. -Dicen también que es necesario reforzar la autoridad del profesor... -No hemos planteado eso porque la autoridad se consigue en el trabajo. Lo que realmente necesitan los profesores es que les ayudemos, les formemos, les evaluemos. Necesitan, el reconocimiento de la sociedad. -Con estos planteamientos y tras largo tiempo de trabajo, ¿dónde estamos ahora? -Ahora estamos en la tercera fase. La Comisión que yo presidía no existe porque corresponde al Gobierno elaborar su proyecto de ley, que se inspira en el debate y en el informe. ¿En qué medida atenderá el Gobierno sus sugerencias? -El Gobierno hace, por supuesto, lo que quiere pero debería fijarse en el informe porque hemos definido la política educativa deseada. -Sigamos con esa tercera fase... -Este mes, el ministro de Educación, François Fillon, presentará su proyecto de ley. En febrero lo entregará en la mesa de la Asamblea Nacional y, a finales de junio, la Asamblea Nacional y el Senado lo debatirán e informarán. ¿Cuándo se hará realidad la nueva ley? -Las primeras medidas de la nueva ley cobrarán su efecto a princios del curso 2005- 2006, es decir, en septiembre. El proceso hasta la aprobación de la ley habrá durado dos años.