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32 VIERNES 7 1 2005 ABC Madrid la po Parque Valdebernardo Mo Torr de e li Vie De jo Vic hesa álv de Avda aro de la s Com uni dad es Faunia Ca m Lugar del asesinato 2 De repente, salen corriendo hacia el coche, abren la puerta y obligan al agente a salir de su vehículo 4 Suenan seis disparos, de los que dos van a parar al cuerpo del fallecido: uno en la ingle y otro en el hemitórax derecho no 1 del E ste Aven ida del Me dit A- 3 err án e Avd a. G ran Vía F. C Mi aZ ara goz a ne rva Un policía llega con su coche hasta un paso de cebra obstruído por dos coches. Junto a ellos se encuentra un grupo de tres o cuatro personas 3 Según los testigos, éste comenzó inmediatamente a pedir auxilio y a gritar: Me matan, me matan 5 Los sospechosos (entre los que se encuentra una mujer) huyen en distintas direcciones Infografía ABC La Policía investiga el entorno del agente asesinado y afirma que ya tiene sospechosos Miembros de la familia prestaron ayer declaración para reconstruir las últimas horas de la víctima b ¡Socorro, que me matan! gri- tó la víctima tras ser sacada de su vehículo por varias personas, según el testimonio de un testigo. Después se escucharon 5 disparos CARLOS HIDALGO MADRID. El asesinato a tiros de un agente de la Policía Nacional en el barrio de Valdebernardo (Vicálvaro) sigue rodeado de confusión y datos contradictorios. La Jefatura Superior está ofreciendo los datos relativos al crimen con cuentagotas. Aunque al cierre de esta edición no se habían producido detenciones, el Grupo de Homicidios avanzaba en la investigación y se encontraba ya siguiéndole el rastro a un grupo de sospechosos. Asimismo, durante toda la jornada de ayer, los agentes tomaron declaración a algunos familiares del fallecido, José Manuel Álvarez Pacios, de 48 años, quien debía haberse incorporado ayer a su puesto de agente de Proximidad en la Comisaría de Leganés, donde llevaba tiempo ejerciendo, tras unos días de descanso. La hipótesis sobre la posible involucración del fallecido en un asunto turbio, cobra más fuerza conforme pasan las horas, aunque no se ha descartado la que apuntaba a que José Manuel se encontraba de paso por la zona y tratara de intervenir ante la comisión de un delito. Por ello, la Policía está centrando sus pesquisas en el entorno de la víctima. Debido a la edad del agente y a que anteriormente prestó servicio en radiopatrullas- -lo que en el argot profesional se conoce como trabajo operativo- -puede no resultar extraño que, estando de descanso, llevara encima el arma reglamentaria y la placa identificativa. Sin embargo, entre los investigadores llamó la atención que Álvarez o lugar cuando se desencadenaron los trágicos acontecimientos. Mientras, en el Tanatorio de la M- 30, los familiares, muy nerviosos, rehusaron hacer declaraciones. Lo que sí tienen claro los miembros de la investigación es que el hombre mantuvo, momentos antes de su asesinato, una discusión con tres personas, probablemente una de ellas, mujer. El relato de los testigos es más confuso, ya que, según recoge Efe, pudo haber en la zona hasta cinco personas, además de José Manuel Álvarez Pacios. Una de las personas que se encontraba cerca del lugar de los hechos explicó que, mientras paseaba a su perro, se percató de que había dos coches que obstruían un paso de cebra. Cerca de allí se encontraba un grupo de personas, aunque no supo establecer su número con seguridad. No lo recuerdo exactamente; podían ser tres varones y una mujer, o cuatro varones y una mujer, no lo sé exactamente. Yo creo que eran tres y una mujer, en total, haciendo corrillo explicó. ¡Socorro, que me matan! El testigo añadió que, entonces, vio bajar un coche- -el turismo en que viajaba el agente- -que se paró como siete u ocho metros antes de llegar al paso de cebra En ese momento- -continuó- las cuatro personas que estaban allí, incluida la mujer, salieron corriendo hacia el coche, abrieron la puerta del copiloto, sacaron a una persona el agente que inmediatamente empezó a pedir ayuda gritando ¡Socorro, que me matan, socorro, socorro! Entonces, llegaron los disparos. Cinco. Aunque fueron dos los que se alojaron, respectivamente, en la ingle y el hemitórax derecho de Álvarez Pacios. Los disparos fueron muy seguidos según los testigos y, rápidamente, dos corrieron para abajo, se fueron en un El Samur atiende a la víctima en un hospital de campaña Pacios, en el momento de su asesinato, llevara consigo los grilletes. Por éste y por otros extremos, la Policía Nacional está hablando con los fa- ABC miliares y personas cercanas al difunto, con el objeto de dilucidar sus últimas horas de vida y saber con precisión qué se encontraba haciendo en el