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ABC JUEVES 6 1 2005 Sociedad 47 Reglas de las compras solidarias Cualquier transacción comercial bien intencionada con los países menos desarrollados no puede considerarse como comercio justo. Las condiciones son exigentes y existen reglas a cumplir: Reducción de la cadena de intermediarios. Los productos llegan a las tiendas sin intermediarios. Pago de un precio justo. Los precios de compra y de su venta se han de basar en el coste de producción. Condiciones laborales dignas. Ausencia de discriminación por razón de sexo, raza, religión... Condena de cualquier forma de explotación infantil. Relaciones comerciales a largo plazo. Pago por adelantado de la mercancía. Hasta un 60 por ciento. Respeto al medio ambiente. Productos de calidad. Inversión de los beneficios en el desarrollo de la comunidad. Los beneficios de este comercio deben destinarlos las organizaciones a mejoras sociales en los países de origen y nunca a enriquecerse. Hoy día, uno de los mayores obstáculos para la expansión de este comercio solidario es su reducida difusión. Las ventas se concentran en las tiendas de comercio justo y biológicas (72,16 por ciento) aunque algunas cadenas comerciales ya han comenzado a incluir estos productos en sus establecimientos. También aumentan la ventas a través de establecimientos de hostelería y son cada vez más las compañías que optan por estos productos para elegir su regalo de empresa. En lo que al perfil de consumidor de comercio justo se refiere, éste responde al de una mujer de entre 20 y 50 años, de un nivel económico medio y con una elevada concienciación social. Son los jóvenes los que mejor conocen de qué se trata, pero son los mayores de 50 los que más compran, y entre el 10 y el 20 por ciento de las familias dicen estar dispuestas a pagar un poco más por estos artículos. Algunos rezagados realizan las compras de última hora en una tienda de comercio justo de Intermón Oxfam FOTOS: SIGEFREDO Los españoles apuestan por el comercio justo como alternativa a las compras navideñas Las ventas de estos productos han subido un 47 por ciento en sólo tres años Andalucía son las Comunidades que más han gastado durante 2003 en la compra de productos de tiendas de comercio justo R. BARROSO MADRID. La llegada de los Reyes Magos marcará (para consuelo de muchos) el fin de las compras navideñas. Durante estas fechas los españoles habrán gastado una media de 1.000 euros en comida, ocio y regalos. Y cada año, en un intento de aunar originalidad y solidaridad, son más los ciudadanos que se decantan por adquirir los presentes en las llamadas tiendas de comercio justo. Así lo constata un informe- -el primero en España- -elaborado por la ONG Setem que revela que la venta de estos productos en nuestro país casi se ha duplicado en sólo tres años: un aumento del 47 por ciento, que se traduce en cerca de 11 millones de euros. Teteras de Vietnam, posavasos de India, figuras en madera de Tanzania, alfombras de Nepal, jerseys de Ecuador, café, cacao... Todo un sinfín de artículos que se venden en tiendas solidarias y a las que cada vez se asoman más españoles. Pero, ¿sabe el consumidor qué es lo que compra y con qué fin? A pesar de que este tipo de mercado se afianza cada año, lo cierto es que sólo uno de cada cinco españoles (20 por ciento) sabe en qué consiste el comercio justo, según una encuesta realizada por Intermón Oxfam. Unas cifras que contrastan con las publicadas por la Agencia Europea de Comercio Justo b Cataluña, Madrid y (EFTA) donde ocho de cada diez ciudadanos de Reino Unido, Países Bajos y Suecia ya sabían (hace siete años) a qué destinaban el dinero de sus compras solidarias. La Coordinadora Estatal de Comercio Justo lo define como un movimiento social integrado por productores, comerciantes y consumidores que trabajan por un modelo más justo de intercambio comercial, posibilitando el acceso de los productos más desfavorecidos al mercado y promoviendo el desarrollo sostenible Es decir, que los productos, elaborados por grupos desfavorecidos de países en desarrollo, consiguen llegar a las tiendas sin intermediarios asegurando un precio más justo para los productores. Eso sí, el consumidor tendrá que pagar un poco más por estos productos, pues resultan entre un 10 y 15 por ciento más caros que sus equivalentes cotidianos. Un centenar de organizaciones Más de 800.000 familias de países en vías de desarrollo se dedican a producir materias primas para el comercio justo. Pero hasta llegar a la situación actual, ha habido que remar, y mucho. Holanda fue el primer país en abrir, en los años sesenta, una tienda de este tipo. Una iniciativa que partió de la organización católica que comenzó a importar artesanías de países desfavorecidos para venderlas por catálogo y en las iglesias. De ahí, la idea se extendió a los Países Bajos, Alemania, Suiza, Francia, Austria, Suecia, Gran Bretaña y Bélgica. Después de diez años de cooperación informal surge la Asociación Europea de Comercio Justo (EFTA) y hoy día existen más de 100 organizaciones- -que no pueden lucrarse de este comercio- -en por lo menos 20 países europeos que importan del Sur productos del comercio justo. Entre los productos más vendidos, los alimenticios son las grandes estrellas, sobre todo el café (cuyo consumo creció un 34 por ciento) y el cacao. Le siguen las artesanías y los libros. Autonomías más solidarias En España, ninguna Comunidad ha escapado al aumento de este comercio alternativo aunque, como señala el informe de Setem, puede decirse que son Cataluña (2.368.841 euros) Madrid (1.819.499) y Andalucía (1.229.444) las más solidarias. En Europa, hay tres grupos de países según su nivel de facturación de este tipo de productos y España se sitúa en el segundo, con más de 9 millones de euros anuales junto a Austria, Dinamarca, Francia e Italia. A la cabeza- -con niveles de facturación de más de 50 millones de euros al año- -se encuentran Alemania, Reino Unido, Holanda y Suiza. El resto no llega a los 4 millones como es el caso de Finlandia, Grecia, Irlanda, Luxemburgo, Malta, Noruega, Portugal y Suecia. El café es el producto más vendido Sólo uno de cada cinco españoles dice saber en qué consiste y a qué se destinan las ventas del comercio justo Mujer, de entre 20 y 50 años y con un nivel económico medio, perfil del consumidor de productos solidarios