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24 Internacional DEVASTADOR MAREMOTO EN EL SUR DE ASIA JUEVES 6 1 2005 ABC ABC DE LA SOLIDARIDAD Colaboración económica Acción contra el hambre: 902 10 08 22 SCH: 0049 0001 59 2810090000 Acnur: 902 21 82 18 SCH: 0049 0001 51 2710070009 Adra: SCH: 0049 2675 10 1110864490 La Caixa: 2100 2130 58 02001141321 Ayuda en acción: 902 402 404 La Caixa: 2100 2262 13 0200206814 Cajamadrid: 2038 1052 40 6000724418 SCH: 0049 0001 50 2610020001 BBVA: 0182 5906 83 0201507377 CECA: 2000 0002 24 9100530704 Banco Popular: 0075 0001 84 0606696673 Asociación Fontilles: SCH: 0049 1827 80 2310381637 Bomberos sin fronteras: 91 4 67 12 16 Cajamadrid: 2038 0603 28 600643425 Cáritas: 902 33 99 99 Banesto: 0030 1001 30 0005380271 BBVA: 0182 5906 89 0201510315 La Caixa: 2100 2208 30 0200237458 Cajamadrid: 2038 1028 16 6000978465 Ciudad de la Alegría: 900 22 22 23 Cajamadrid: 2038 1849 86 6000329557 Cruz Roja: 902 22 22 92 SCH: 0049 0001 53 2110022225 BBVA: 0182 5906 86 0010022227 Cajamadrid: 2038 1500 71 6000002275 La Caixa: 2100 0600 85 0201960066 Banco Popular: 0075 0001 89 0600222267 Entreculturas: 902 44 48 44 SCH: 0049 0496 81 2410194617 BBVA: 0182 5906 82 0201510322 Farmamundi: 902 01 17 17 La Caixa: 2100 4362 72 0200023076 C. C. la Mancha: 2105 1910 29 0142000420 Caixa Nova: 2080 0226 66 0040000277 Fundación El Monte: 902 21 48 48 Fundación Intervida: 902 19 19 19 BBVA: 0182 7305 50 0201600004 Cajamadrid: 2038 9804 09 6000193624 Fundación Vicente Ferrer: 902 22 29 29 La Caixa: 2100 3331 96 2200096273 Banco Popular: 0075 0283 22 0600311966 Intermón Oxfam: 902 330 331 B. de Sabadell: 0081 0025 24 0001822288 Banesto: 0030 2438 32 0000613271 CAM: 2090 6841 61 0040077542 BSCH: 0049 1806 91 211869471 La Caixa: 2100 0765 81 0200111128 Caixa Galicia: 2091 0000 30 3040174116 Cajamadrid: 2038 8978 10 6000172112 BBK: 2095 0100 00 9106489796 Cajalon: 3021 0055 04 2070649120 Manos Unidas: 902 40 07 07 SCH: 0049 1892 63 2210525246 Médicos del Mundo: 902 28 62 86 La Caixa: 2100 4466 99 0200020000 SCH: 0049 0001 59 2810010006 Movimiento por la Paz: 91 4 29 76 44 BBVA: 0182 5906 83 0010003334 Cajamadrid: 2038 1005 10 6000754525 Save the Children: 902 01 32 24 SCH: 049 0001 52 2410019194 Cajamadrid: 2038 1004 71 6800009930 La Caixa: 2100 1727 12 0200032834 BBVA: 0182 5906 88 0010020207 Unicaja: 2103 3050 00 0030022086 Unicef: 902 25 55 05 La Caixa: 2100 5731 70 0200005001 Cajamadrid: 2038 1098 06 6000777776 SCH: 0049 0001 59 2810100005 Un Sol Món: C. Catalunya: 2013 0691 37 0200649122 World Vision: 902 20 80 10 BBVA: 0182 7384 97 0201523706 SCH: 0049 5927 96 2795042708 Colin Powell habla con uno de los heridos en las instalaciones de la Fuerza Aérea australiana en Banda Aceh AP El tsunami paraliza a la guerrilla en Banda Aceh, Sri Lanka y Somalia La ONU espera que el mundo no se olvide de otras catástrofes b Las actividades guerrilleras de los tigres tamiles de Sri Lanka, los independentistas del norte de Sumatra y las facciones tribales somalíes se han detenido ALFONSO ARMADA. CORRESPONSAL NACIONES UNIDAS. La devastadora paz de los cementerios marinos impuesta por el tsunami del pasado 26 de diciembre ha creado una serie de insólitas realidades geopolíticas en uno de los ámbitos más poblados y pobres de la Tierra. Las actividades guerrilleras de los tigres tamiles que luchan por la independencia en Sri Lanka (el antiguo Ceilán) de los independentistas en la hasta ahora cerrada región de Banda Aceh, en el norte de Sumatra, que pretenden separarse de la égida de Yakarta, y las facciones tribales somalíes que trataban de hacer efectivo el enésimo alto el fuego en un país que desde principios de los noventa es un Estado ficticio han dejado armas y hostilidades de lado e iniciado una cooperación con sus enemigos gubernamentales, que la ONU confía en que se acabe convirtiendo en semilla de acuerdos de alto el fuego permanentes. Jan Egeland, coordinador de emergencia humanitaria de las Naciones Unidas, volvió a celebrar ayer la impresionante respuesta de la comunidad internacional y pidió que ese nuevo espíritu se mantuviera y que no olvidara a los veinte millones de refugiados que hay en el mundo y otras zonas, como Darfur en Sudán o el Este de Congo, que pueden sufrir el corrimiento de la ayuda hacia las costas bañadas por el Índico. Egeland atribuyó el formidable montante de la respuesta ciudadana y de los gobiernos- -que ayer escaló hasta los 4.000 millones de dólares- -al impacto de las constantes imágenes de televisión y a la enormidad de la catástrofe. Egeland reiteró el mensaje de las Naciones Unidas a las facciones armadas que luchan en Somalia, Sri Lanka y Aceh, y a las fuerzas gubernamentales que las combaten, para que suspendan de forma indefinida las hostilidades. Desde la independencia de Sri Lanka en 1948, y sobre todo desde que se aprobara en 1972 la primera Constitución republicana, las divisiones tribales han amenzado la unidad de la antigua colonia británica. Una guerra civil estalló en 1983, después de que se celebraran manifestaciones contra la minoría tamil, que ocupa el noroeste del país. Soldados gubernamentales y tigres tamiles no sólo han dejado de dispararse como han estado haciendo desde hace años, sino que han empezado a trabajar codo a codo en el reparto de víveres y agua, y en la instalación de hospitales provisionales. Mientras el hermético régimen dictatorial de Myanmar (antigua Birmania) sigue entorpeciendo al máximo la intromisión exterior, incluso cuando llega cargada de buenas intenciones y de ayuda, e India trata de hacer frente a sus necesidades con sus propios medios, Indonesia se ha convertido en un insólito escenario: no sólo porque el nuevo régimen democrático, desbordado por la magnitud de un terremoto que tuvo su epicentro junto a la región de Banda Aceh, al norte de Sumatra, con más de 90.000 muertos, ha terminado por abrir al contingente humanitario una zona antes casi sellada a miradas foráneas, sino porque parece haber encontrado una vía de entendimiento con Estados Unidos. Mejorar la imagen La ayuda a Indonesia podría enaltecer la imagen de Estados Unidos ante los musulmanes titulaba ayer en su primera página el diario The Wall Street Journal. Según el recuento de otro diario, The New York Times, la ayuda estadounidense no sólo se cifra en los 350 millones de dólares comprometidos por el presidente George W. Bush a toda la región, sino en un formidable despliegue militar en el que participan ya 14 navíos (con seis cargueros en ruta) 20 aviones de carga, 46 helicópteros y 12.000 hombres (11.600 a bordo de la flota, 1.001 en Tailandia, 167 en Sri Lanka, 127 en Indonesia y 107 en Malasia) En palabras de Egeland, la reacción internacional ofrece un ejemplo de cómo las naciones pueden trabajar unidas, aprovechar la ocasión para fraguar el alto el fuego en algunos conflictos y sentar las bases de un desarrollo tan necesitado en las regiones tan fieramente castigadas por el tsunami. Además de los damnificados por el maremoto, hay repartidos por todo el mundo otros veinte millones de refugiados