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ABC JUEVES 6 1 2005 Nacional CELEBRACIÓN DE LA PASCUA MILITAR 19 EFE con independencia de sus respectivos Ejércitos. Para ello hay que evitar penalizar, como podría ocurrir, al que ocupe puestos en órganos de carácter conjunto, e incluso habría que primarle. Al final, mucho depende de la calidad del trabajo de los componentes de este Estado Mayor, del que hay que conseguir niveles como mínimo similares al que actualmente tienen los respectivos Cuarteles Generales de los Ejércitos. Y su mayor incentivo será que perciban que su trabajo es respetado por el Organo Central, que se traduce en resultados concretos en beneficio del conjunto, y que ese trabajo les es reconocido profesionalmente. Pero si la cabeza militar es importante tanto mas lo es la política. Se trata del Órgano Central de la Defensa. En este órgano conviven estrechamente políticos y militares, y es por tanto el gran interface de dos mundos muy diferentes. Políticos y militares se mueven con dos esquemas muy distintos, y no es fácil que se entiendan entre sí. Aunque las responsabilidades estén claramente definidas, se contraponen dos estilos opuestos de actuación El funcionamiento de la organización militar se asienta en la lógica, y en procedimientos normalizados, sistematizando todo lo posible a todos los niveles, mediante formularios, Normas operativas, órdenes de operaciones, etc, con el objeto de crear organizaciones fractales que replican un patrón dominante en varios niveles más pequeños de la escala. Los miembros de estas organizaciones compaginan unos valores comunes con libertad de acción. En ellas no importa el nivel que contemplemos, siempre encontraremos comportamientos similares a pesar de las distintas responsabilidades y niveles Eso permite optimizar la organización, eficacia y minimizar los errores en una organización tan compleja como la militar y en un entorno tan difícil como pueden ser las operaciones. Por eso el esfuerzo funda- mental de la organización militar es educativo, a través de una formación permanente, y por medio del adiestramiento, ejercicios y maniobras. Todo empuja a actuar a medio y largo plazo, sistemas de armas de lenta sustitución, las propias expectativas de carrera, etc... En resumen, el militar tiene muy asumida la importancia de la organización, valora el esfuerzo colectivo, se basa en el trabajo en equipo, sus objetivos son siempre a medio o largo plazo, y sus problemas no son muy diferentes de los componentes de una empresa o cualquier otro tipo de organización, porque todas tienen el mismo factor común fundamental, el humano. No soy el más adecuado para describir el perfil del político, pero creo que sus circunstancias son de dominio general. Se basa en el acuerdo y la negociación, el compromiso y el consenso. Su horizonte es mas temporal y próximo. Es mucho más individualista, y en general ha tenido menos oportunidades de trabajar en equipo. El político tiene a sus órdenes un colectivo con una vieja cultura de disciplina, acostumbrado a cumplir las órdenes, que procura cumplir su misión con los medios de que dispone, sean estos suficientes o no, y que desde hace tiempo ha asumido perfectamente su subordinación. Sería conveniente que aquél tuviese en cuenta algunos aspectos de la parte militar muy significativos. Estos son valorar adecuadamente el factor humano, cierta idea de cómo funciona una organización, y cierta experiencia en temas de defensa. De lo contrario puede caer en el error de subestimar la especial idiosincrasia del personal militar, no entender los nuevos estilos de mando y no aprovechar las grandes oportunidades que proporciona una organización tan estructurada y de disponibilidad inmediata como la militar. Obviamente el máximo representante del Ministerio y de su Órgano Cen- ¿Para qué necesita el ministro de Defensa tres secretarios de Estado? ¿No bastaría con el JEMAD y con el secretario de Estado de Defensa, como ocurre en los demás países desarrollados? tral es el Ministro. De su forma de ser, y sobre todo de cómo enfoque sus relaciones con la cúpula militar en particular, y con los integrantes de los Ejércitos en general, dependen muchas cosas Aquí está a mi juicio la clave de una optimización de las posibilidades del Ministerio, o de una gestión mediocre. Y este estilo del ministro se reproduce en general en el de las restantes autoridades políticas del Ministerio, amplificando lo bueno y lo malo de aquél. En particular el estilo de mando y el liderazgo han sido siempre objeto de particular atención en el seno de las Fuerzas Armadas, y estos conceptos han evolucionado muy deprisa. Muestra de ello el Decálogo emitido por el Jefe del Estado Mayor del Ejército en 1995 sobre Un nuevo estilo de mando en el que se pone el énfasis en la participación y el convencimiento de los subordinados frente a la imposición. El político cometería un serio error si se rigiese por criterios anticuados, o por unos conceptos del mando que han sido claramente superados dentro de la organización militar, y que de alguna manera le deberían servir de referencia. Se percibiría de forma muy negativa no corresponder a la citada subordinación, con un cierta dosis de equilibrio y justicia. Los sentimientos de verdad, El Rey celebró su 67 cumpleaños en privado y trabajando en su despacho A. M. -F. MADRID. Su Majestad el Rey celebró ayer en privado su 67 cumpleaños y estuvo trabajando, como un día más, en su despacho del Palacio de La Zarzuela, según informaron fuentes de la Casa del Rey. Desde su despacho, el Jefe del Estado ha estado siguiendo atentamente los últimos acontecimientos nacionales e internacionales. Será hoy, durante la celebración de la Pascua Militar, cuando Don Juan Carlos reciba las felicitaciones de las altas autoridades del Estado y de los máximos representantes de los tres Ejércitos. Un acto que el Rey presidirá en el Palacio Real acompa- ñado por Su Majestad la Reina y Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias. Esta será la primera ocasión en la que Doña Letizia asistirá a la celebración de la Pascua Militar. En el acto de hoy está previsto que Don Juan Carlos dirija unas palabras y felici- te el año a las Fuerzas Armadas después del discurso del ministro de Defensa, José Bono. En su última intervención pública- -la pasada Nochebuena- el Rey hizo un llamamiento a la unión solidaria de las tierras de España y destacó la vigencia de la Constitución. Antes de los discursos, el Rey pasará revista en la plaza de la Armería a una formación de la Guardia Real e impondrá condecoraciones a miembros de las comisiones militares. La celebración de la Pascua Militar data de 1782 y fue iniciada por Carlos III para conmemorar la recuperación de la isla de Menorca a los ingleses. justicia y equidad, son inherentes al ser humano, incluidos los militares, y en esta profesión en la que se exigen sacrificios suplementarios, aquellas son particularmente valoradas. Y no se entiende que alguien reciba todo su apoyo sin dar algo a cambio. Y como mínimo se espera un cierto respeto. El otro gran componente del Órgano Central son sus militares. Estos sirven en puestos fuera de la órbita de sus respectivos Jefes de Estado Mayor. Su participación es muy importante, ya que aseguran al político un asesoramiento inmediato, su experiencia militar es fundamental para que las decisiones de este se desarrollen adecuadamente teniendo en cuenta las particularidades y los retos de las Fuerzas Armadas, y para suplir su posible falta de experiencia previa en los aspectos militares expuestos anteriormente. Esta gran responsabilidad tiene a mi juicio algunos matices que conviene conocer: Los militares del Órgano Central tienen que defender los intereses generales, evitando ser portavoces de los intereses particulares de su Ejército de procedencia, pues de lo contrario se estaría una vez más en una lucha de influencias, lejos de la necesaria neutralidad de ese órgano. Hay que tener muy presente que el asesor real de cada Ejército es su respectivo Cuartel General, y en particular su Jefe de Estado Mayor. Él es el responsable ante el Órgano Central y además tiene en su mano toda la información concerniente a su Ejército. El tiempo es otro factor que tener en cuenta. Cuanto más tiempo se permanece destinado en el Órgano Central más se pierde la experiencia militar previa. Hay una razón muy clara, a pesar de lo que pueda parecer, la organización militar evoluciona constantemente, a veces muy deprisa, y las experiencias personales, transcurridos algunos años, comienzan a perder eficacia. Tienen fecha de caducidad. Y además, esta permanencia y la proximidad al poder pueden tentar a asegurarse un cierto futuro. Y hay algunos ejemplos de brillantes carreras militares ganadas tras largas estancias en el Órgano Central. Ambos están obligados a entenderse, y creo que en España ya se ha alcanzado suficiente grado de madurez para que estas relaciones superen definitivamente viejos clichés y prejuicios y transcurran con la normalidad que una democracia avanzada merece. Y esta madurez implica que los políticos ocupen su puesto y los militares el suyo, y que se articule una clara línea de mando entre ambos. Hoy esta línea de mando le llega al JEMAD de forma demasiado confusa. Hay un exceso de funciones asumidas por el Órgano Central en detrimento de las del JEMAD, y la multitud de elementos asesores en el Órgano Central complica esa línea innecesariamente. Hay que superar la actual estructura del Ministerio demasiado barroca, y hacerla más sencilla, más lineal, y mejor definida. Un ejemplo, ¿para qué necesita el ministro de Defensa tres secretarios de Estado? ¿No bastaría con el JEMAD y con el secretario de Estado de Defensa, como ocurre en los demás países desarrollados.