Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 Internacional MIÉRCOLES 5 1 2005 ABC Georges Malbrunot y Christian Chesnot, los periodistas franceses secuestrados durante cuatro meses por radicales islamistas en Irak, relatan su inquietante experiencia Sueñan con reconstruir un Califato desde China a Andalucía Christian Chesnot PARÍS. El testimonio de Georges Malbrunot (Le Figaro) y Christian Chesnot (Radio France International) contando la historia de sus 124 días de secuestro al sur de Bagdad, víctimas del chantaje terrorista del Ejército Islámico de Irak- -entre 15.000 y 17.000 brigadistas, en la órbita de Bin Laden- tiene un valor excepcional porque revela datos muy significativos sobre la manera de pensar, los objetivos estratégicos y los recursos operacionales de una guerra santa cuyas raíces se remontan a la doctrina medieval de la secta religiosa de los Asesinos En los siglos XI y XII, en territorios que en el siglo XX se llamarán Líbano, Siria e Irak, un misterioso y siniestro Viejo de la Montaña fundó una secta islamista radical conocida como los Asesinos cuyo objetivo era derrocar el orden suní de su época recurriendo a la propagación del terror en nombre de un orden espiritual basado en el derramamiento de sangre impía sin otro proyecto que instaurar una patria soñada entre Córdoba y Pekín. Ocho siglos después, amordazado, los ojos vendados, atado de pies y manos, transportado en el fondo del cofre TEXTO JUAN PEDRO QUIÑONERO. CORRESPONSAL Georges Malbrunot cia le propondría la idea a mi novia. Les dije que iría con ella a la gran mezquita de París. No me respondieron Otro día, otro asesino despierta a los dos periodistas y les dice: Vuestro gobierno no piensa en vosotros. Sólo piensa en prohibir el velo a los musulmanes Malbrunot se atreve a argumentar que los musulmanes franceses también piden su liberación. Su secuestrador le responde: Sí, sí, los musulmanes franceses. ¿Por qué no salen a la calle para protestar los católicos? Tirados por tierra en un zulo, en una granja miserable, no lejos de Bagdad, Malbrunot y Chesnot fueron utilizados para un chantaje criminal con vocación planetaria. Entre sus secuestradores había brigadistas de la galaxia Bin Laden y asesinos curtidos en las cárceles de Sadam, reconvertidos al islamismo militante. Malbrunot cuenta cómo manejan con igual pericia indiferente el puñal, la bomba, el kalashnikov, internet, los teléfonos móviles... Cuenta cómo algunos franceses musulmanes han regresado a las grandes ciudades europeas, dispuestos a alimentar células durmientes. Los Asesinos están entre nosotros. de un automóvil de una celda a otra, no lejos de Bagdad, esperando a toda hora la llegada del asesino que lo degollase o le pegase un tiro en la nuca, Georges Malbrunot ha escuchado un discurso muy semejante: En vísperas de las elecciones norteamericanas, uno de nuestros secuestradores nos dijo: Queremos que gane Bush. Con él, sus soldados continuarán en Irak y nuestra guerra podrá ampliarse. La intervención de Bush en Afganistán fue para nosotros una gran oportunidad. Hemos podido implantarnos en sesenta países. Nuestro objetivo es derrocar a los gobiernos árabes corrompidos e instalar un nuevo Califato que vaya de Andalucía a la frontera china Durante 124 días, el periodista secuestrado escuchó, intentó dialogar, interrogó y sufrió las idas y venidas de Las relaciones entre secuestrados y verdugos son muy frágiles. Ellos pueden matar como respiran unos secuestradores tan veletas como fanáticos, manejando con la misma pericia la sofística criminal, la guerra publicitaria y una ausencia abismal de escrúpulos morales: A nuestro lado, tuvimos a dos macedonios, dos griegos de Macedonia. Fueron decapitados. El responsable de una central eléctrica también fue decapitado. En nuestro caso, alguien nos dijo que sus interlocutores deseaban carne viva. Las relaciones entre secuestrados y verdugos son muy versátiles, fragilísimas. Ellos pueden matar como respiran Cuando un secuestrado espera que se abra la puerta de un zulo de ocho metros cuadrados, infecto, vomitivo, para ver la luz del día, un tipo encapuchado le habla en un inglés rudimentario para amordazarlo, vendarle los ojos con esparadrapo, atarlo de pies y manos y volver a meterlo en un saco, donde escucha: Estáis vivos. Pero ojo. Al que os vigila le llamamos el carnicero. Él sabe matar degollando Otro día, un comisario religioso propone a Malbrunot y Chesnot que se conviertan al islam para salvar la vida. ¿Qué hacer? Malbrunot recuerda: Les dije que cuando volviese a Fran- Mahmud Abbas acusa al enemigo sionista de matar a 6 palestinos de una misma familia en Gaza J. CIERCO JERUSALÉN. La muerte de Yaser Arafat el 11 de noviembre levantó una ola de optimismo en Occidente que, paradójicamente, podría ahogar de un plumazo las exageradas y resucitadas esperanzas de paz. Y es que la muerte de Abu Ammar no ha sido la última en la región. Después del rais han muerto, para sorpresa de muchos, otros palestinos. Diez ayer en Gaza. Seis de una misma familia, la Raban. Tres hermanos y tres primos. De 22, 16, 14, 13, 12 y 10 años. Así, de golpe. Dos proyectiles israelíes, disparados por un carro de combate, y un cohete Qassam lanzado por milicianos de Hamás, unieron su devastadora fuerza para matar a ocho palestinos en Beit Lahia y amenazar la normalidad democrática de las elecciones presidenciales del domingo. A. D. policía de la ANP con residencia en Beit Lahia, que exige mantener su anonimato, aseguró por teléfono a ABC que lo sucedido en la mañana de ayer no fue sólo provocado por los disparos de un carro de combate del Tsahal sino por un cohete Qassam Varios enmascarados prepararon tres lanzaderas de cohetes Qassam, mientras niños y adolescentes se acercaban a ellos y varios campesinos les increpaban por haber elegido sus tierras de cultivo y temer la posterior represión israelí Lanzaron sin problemas el primer cohete en dirección a la zona industrial de Erez. Segundos después dispararon el segundo que subió en vertical y cayó de golpe, sin tiempo para reaccionar, sobre el tercero de los Qassam. Estallaron a la vez y mataron a dos milicianos Segundos después, un carro de combate israelí disparó dos proyectiles que impactaron de lleno contra un grupo de personas. Varios niños y adolescentes resultaron muertos Esta versión fue más tarde confirma- Jóvenes palestinos llevan el cadáver de un adolescente abatido en Gaza da por el comandante israelí en Gaza, el coronel Avi Levi, quien advirtió que Israel no cesará sus operaciones militares hasta que no se ponga fin al lanzamiento de cohetes palestinos sobre Sderot y las colonias judías de la Franja, y responsabilizó a Hamás de los muertos. Mahmud Abbas (Abu Mazen) de campaña en Gaza, acusó al enemigo sionista de haber provocado la matan- AFP za horas antes de tener que cancelar una visita a los heridos al hospital de Beit Lahia al producirse dos explosiones muy cerca de su caravana. Se contaron dos palestinos muertos. La víspera, Abbbas había condenado el lanzamiento de cohetes Qassam sobre Israel, tras conocer que uno de ellos, también con objetivo errado, mató a una niña palestina de 10 años de edad.