Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
22 MIÉRCOLES 5 1 2005 ABC Internacional Un grupo de refugiados espera un cuenco de arroz en un campamento de la provincia indonesia de Aceh EPA Un tailandés trabaja en un montón de escombro calcula que todavía quedan 30.000 cuerpos sin recoger, diseminados por toda su área metropolitana. Hasta la ciudad ha llegado ya procedente de Medan el dispositivo enviado el primero de enero por la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) que se ha instalado en tiendas de campaña junto al hospital con 50 especialistas sanitarios en atención primaria, servicios de emergencia y equipos de rescate. Pero si la situación en Banda Aceh es dramática, más allá de la misma empieza el infierno formado por numerosos y remotos núcleos de población que, diez días después del desastre, desesperan ante la falta de asistencia internacional que evite la amenaza de epidemias- -aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que no se ha registrado ningún brote- -y abastezca de lo mínimo a sus ciudadanos. Son los casos de las localidades de Pidie, Aceh Jaya o Aceh Occidental, donde la tarea de recuperación de cadáveres tiene mucho por delante, y de los campamentos provisionales, donde se concentran los mas de 270.000 refugiados que huyeron de sus casas para escapar al maremoto. En medio de la angustia que comparten los equipos de cooperación que no pueden llegar a las zonas todavía inaccesibles y quienes esperan la ayuda al límite de sus fuerzas, siguen apareciendo insólitas historias de supervivientes. Como la del indonesio Rizal Sapura, que fue hallado por un barco malayo a 100 millas marinas de la costa amarrado a un tronco de árbol, que le sirvió como balsa para aguantar seis días en los que sólo bebió agua de lluvia. Castigada por lluvias y réplicas sísmicas, Indonesia espera la llegada de ayuda 10 días después Un accidente de avión paraliza otra vez la asistencia a la zona de Aceh de la Salud teme una catástrofe sanitaria si no se restablece rápidamente el acceso al agua potable en las zonas más castigadas LAURA L. CARO. ENVIADA ESPECIAL MEDAN (INDONESIA) El aeropuerto militar de Banda Aceh- -puerta de entrada de la ayuda humanitaria a la zona más devastada por el desastre que ha asolado el sur de Asia- -permaneció ayer cerrado durante las 15 horas b La Organización Mundial que se tardó en retirar un avión indonesio- -Boeing 737- -que sufrió un accidente cuando intentaba aterrizar para hacer entrega de un cargamento de material de telecomunicaciones. Según fuentes de la dirección de control del aeródromo, la nave chocó contra una vaca al tomar tierra, si bien fuentes militares aseguraron que el incidente se produjo cuando el aparato se salió de la pista No hay que lamentar ningún tipo de daños humanos, aunque sí el importante retraso que el percance volvió a provocar en las tareas de distribución de productos de primera necesidad entre la población, que a la sacudida del terremoto de 9 grados en la escala de Ritchter sufrida el domingo 26, ha sumado en los siguientes días el castigo de lluvias torrenciales y unas 70 replicas sísmicas, lo que ha hecho imposible el reparto de ayuda a muchas regiones del país. Cadáveres sin recoger En la propia capital del desastre, Banda Aceh, a donde va a parar el mayor volumen de equipos de asistencia y de material encaminado a Sumatra, se Acercamiento entre los ejércitos estadounidense e indonesio ALFONSO ARMADA. CORRESPONSAL NUEVA YORK. Además de tantas devastaciones, las consecuencias políticas del maremoto sorprenden casi cada día. La participación del portaaviones Lincoln en una de las mayores operaciones militares de ayuda de la historia resultaba impensable antes del tsunami. Como recordaba ayer el diario The Wall Street Journal, helicópteros y marines, desde el sábado, distribuyen ayuda en las regiones más castigadas de la región de Banda Aceh y trabajan mano a mano con las tropas de Yakarta a pesar de la prohibición impuesta por el Congreso de Estados Unidos al Pentágono de que mantuviera relaciones con el Ejército indonesio. El veto se estableció en 1999 a raíz del brutal aplastamiento de los independentistas de Timor Este. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, lleva dos años ejerciendo sus presiones sin descanso al Congreso para que se decida a levantar la prohibición. El Journal hacía hincapié ayer en que las relaciones militares con el más populoso país islámico del mundo (más de 215 millones de habitantes) resultan esenciales para ganar la guerra global contra el terrorismo. Aunque la democracia indonesia es todavía frágil, la influencia militar en el Gobierno se ha desvanecido prácticamente y la conciencia general es que los uniformados deben estar alejados de la esfera política. Retrasos en Sri Lanka La ayuda se retrasa también en Sri Lanka. En el distrito de Ampara, en el este de este país, uno de los más castigados por el maremoto, lluvias torrenciales impiden llevar alimentos y me-