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14 Nacional EL PLAN IBARRETXE LAS ESTRATEGIAS MIÉRCOLES 5 1 2005 ABC Marín hace saber a Atutxa que no podrán hablar hasta el día 10 EP MADRID. El presidente del Congreso, Manuel Marín, y el presidente del Parlamento vasco, Juan María Atutxa, conversarán el próximo 10 de enero sobre el registro en la Cámara Baja del plan Ibarretxe, que el Parlamento vasco aprobó el pasado 30 de diciembre con los votos de PNV, EA, IU- EB y tres parlamentarios de Sozialista Abertzaleak. La vicepresidenta primera de la Mesa del Congreso, la socialista Carme Chacón, se puso ayer en contacto con Atuxta para informarle de que Marín está de viaje y de que hasta el próximo lunes no estará en la Cámara. Esta llamada se hizo a instancias del propio presidente de la Cámara Baja. Fuentes parlamentarias socialistas aseguraron que el presidente del Parlamento vasco confirmó a Chacón que telefoneará a Marín el mismo día 10 de enero ya que pretende desplazarse lo antes posible a Madrid para registrar en las Cortes el plan soberanista. El presidente del Parlamento vasco ya anunció anteayer su propósito de desplazarse personalmente al Congreso para entregar a Marín la propuesta de reforma del Estatuto de Guernica dada la trascendencia del acuerdo aprobado por el Parlamento vasco. Por eso, quiere acordar con el propio presidente del Congreso el día y la hora en que entregará el plan. Gobierno y Generalitat exhiben la vía catalana para mostrar que Ibarretxe yerra Sevilla y Maragall negocian para evitar que el Estatuto sea vetado en las Cortes b Maragall se compromete con Zapatero a informarle de cada paso que dé en la reforma estatutaria y éste hará de filtro para facilitar su aprobación final MANUEL MARÍN MADRID. La tramitación que sigue la reforma del Estatuto de autonomía de Cataluña es el modelo a imitar en contraposición con los pasos dados por el lendakari, Juan José Ibarretxe, en su desafío al Estado con la aprobación de su proyecto soberanista. Esta es la hoja de ruta básica que ayer rubricaron el Gobierno y la Generalitat de Cataluña en la sede del Ministerio de Administraciones Públicas por medio de su titular, Jordi Sevilla, y del consejero de Relaciones Institucionales, Joan Saura, y que este último se encargó de escenificar con afán de demostrar que la vía catalana -y no la emprendida por Ibarretxe- -es la adecuada. La reunión que celebraron Sevilla y Saura- -el máximo responsable de Iniciativa per Catalunya y número tres del tripartito que encabeza Pasqual Maragall- -tuvo dos objetivos: primero, publicitar que Maragall y sus socios de ERC e IC- V no son Ibarretxe; y segundo, dejar formalmente claro que está en marcha un proceso negociador entre la Generalitat y el Gobierno para garantizar que el nuevo Estatuto que salga redactado del Parlamento catalán no será rechazado por las Cortes. Se trataba de marcar las diferencias entre el camino presumido como correcto que han emprendido los catalanes y el atajo utilizado por Ibarretxe, que según el Gobierno ha pinchado en hueso y, por tanto, está abocado al fracaso. Sevilla recibió ayer en la sede de su Ministerio a Joan Saura CHEMA BARROSO IC descarta el sí al plan Ibarretxe en el Congreso M. M. MADRID. El consejero catalán de Relaciones Institucionales y líder de Iniciativa per Catalunya, Joan Saura, descartó ayer que su formación vaya a dar su aval al plan Ibarretxe cuando sea votado en el Congreso de los Diputados. No aclaró si votará abiertamente no o si se abstendrá porque el próximo lunes se reúne en Barcelona la dirección de su partido para tomar una decisión, pero sí descartó el voto afirmativo. Saura mantuvo que hay dos diferencias sustanciales entre el plan Ibarretxe y el proceso de reforma del Estatuto catalán: la primera es que este último aspira a nacer del consenso de todos los Grupos del Parlamento, reunidos ya en una ponencia conjunta, en contraste con el texto unilateral impuesto por Ibarretxe; la segunda, es que el tripartito no quiere dividir en dos a la sociedad catalana, como sí hace Ibarretxe en el País Vasco. Saura admitió que habrá dificultades en la tramitación del Estatuto- -seguramente derivadas de las exigencias del tripartito de Maragall- pero negó que ayer descendiera al detalle con Sevilla, por ejemplo, de si Cataluña será o no una comunidad nacional Frutos acusa al lendakari de ser un embustero sin credibilidad SERVIMEDIA MADRID. El secretario general del Partido Comunista Español (PCE) Francisco Frutos, puso ayer de manifiesto las discrepancias que en el seno de IU hay respecto al plan Ibarretxe, que ha sido apoyado por esta formación en el Parlamento vasco y, sin embargo, lo rechazará en las Cortes, según adelantó Gaspar Llamazares. Frutos sostuvo que el plan soberanista es un propósito claro de ruptura a medio plazo con lo que hoy representa la convivencia entre vascos y españoles y no presagia nada bueno Tengo la convicción- -añadió- -de que Ibarretxe es un embustero sin credibilidad política. Primero dijo que se aprobaría cuando hubiera desaparecido la violencia, lo que no ha ocurrido; cuando los ciudadanos vascos pudieran defender libremente sus opiniones, y esto tampoco ha pasado; y que nunca sería con los votos de Batasuna Renta de la crisis causada por Ibarretxe Saura no ocultó ayer que el salto al vacío de Ibarretxe allana la senda de los catalanes. Es más, según se desprende de su análisis, ahora es más factible que el tripartito de Maragall pueda rentabilizar la crisis causada por el lendakari vasco presentándose como el promotor de una solución a un conflicto en el que todos los demás sólo ven problemas a la hora de definir los límites de las reformas estatutarias. La vía catalana- -dijo en rueda de Prensa tras su reunión con Jordi Sevilla, quien no compareció ante los periodistas- -puede contribuir a la superación de la situación en el País Vasco La Generalitat alcanzó ayer tres acuerdos con el Gobierno. El primero, establecer reuniones periódicas- -el deseo de Saura es que sean cada dos meses- -entre responsables de ambos Ejecutivos que permitan intercambiar opiniones sobre la reforma del estatuto catalán y facilitar así su aprobación en las Cortes. Se trata de un compromiso del Gobierno de Maragall de informar al de José Luis Rodríguez Zapatero de cada paso que se dé en la ponencia que redacta el nuevo Estatuto de autonomía catalán para que actúe como filtro y opine sobre los límites de lo que juzga admisible. Gobierno y Generalitat pretenden así un texto con garantías suficientes de que no será finalmente vetado en Madrid y que permita dar una imagen triunfante de Maragall en contraste, por ejemplo, con Ibarretxe. Saura adelantó incluso el calendario previsto por la Generalitat: su pretensión es que en junio quede aprobado el texto de reforma estatutaria en la Cámara catalana y que en otoño pueda ser debatido en las Cortes. En segundo lugar, Saura regresó a Barcelona con el compromiso de Jordi Sevilla de que a finales de enero llegará al Congreso el proyecto de la Carta de Barcelona para su tramitación. El consejero catalán confirmó que aún hay tres subcomisiones trabajando en el texto toda vez que no hay aún un acuerdo definitivo en los aspectos económicos de la Carta y que aún quedan por desencallar varias cuestiones relativas a la llamada justicia de proximidad Donde sí hay acuerdo total es en materia de infraestructuras y obras públicas. El tercer acuerdo fue impulsar la comisión de transferencias para que en los próximos meses el Gobierno ceda a Cataluña competencias pendientes que, según el Tribunal Constitucional, corresponden a esa Comunidad. La Generalitat esgrimió en su reclamación siete sentencias del TC pendientes de ser cumplidas y reclamará la gestión de las becas educativas.