Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 5 1 2005 Opinión 7 JAIME CAMPMANY Zapatero a Rajoy: ¿Para qué quiero yo un pacto de Estado contigo si ya lo tengo de Gobierno con el Maragall y con el Rovira EL PACTO DE ESTADO H EL RECUADRO ANTONIO BURGOS Ya es hora de decir, con el manual de Pero Grullo en la mano, que en la provincia de Badajoz, que tiene 21.657 kilómetros cuadrados, caben tres Países Vascos, y no por ello una banda asesina de extremeños lleva anotadas cerca de mil muertes MISTERIOS PARA EXPLICAR EN 2005 N este año bimilésimo quinto de la era cristiana que acabamos de inaugurar quedan grandes retos para la ciencia que, incomprensiblemente, no he visto enumerados en los resúmenes periodísticos al uso. Queda por explicar, por ejemplo, el misterio de ZP. Llamo misterio de ZP, no sé si misterio gozoso o misterio doloroso, al prodigio de que habiendo tenido España durante catorce años un gobierno socialista, presidido por González, parece como si ahora y sólo ahora tuviese, y por vez primera, a la izquierda en el poder. Como si la famosa pasada por la izquierda no se hubiese producido hasta ahora por vez primera. Hasta el punto de que, a juzgar por muchas declaraciones y algunos hechos, parece que Franco no hubiera muerto el 20 de noviembre de 1975, sino que la palmó el 14 de marzo de 2004. Al menos si tenemos en cuenta las reiteradas proclamaciones de que ahora y sólo ahora es cuando de verdad ha terminado el franquismo. Sin ir más lejos me remito a las gozosas declaraciones del Carafoca cuando Carmen Calvo (Poyato de segundo apellido) entregó la cuchara, entregó los papeles de Salamanca y entregó lo que haga falta ir entregando a la dictadura de la minoría republicano- separatista catalana. Estas mismas cifras de ERC son otro reto de la ciencia para 2005, que espero sea resuelto en el curso del año. Cómo ERC puede mandar tanto y determinar toda la política patria con sólo 652.196 votos, cuya importancia porcentual puede aforar cualquiera que los compare con los 893.135 que sacó el PP sólo en Madrid capital o los 639.293 que sacó el PSOE solamente en la provincia de Sevilla. Si esto no es la dictadura de una minoría, que venga Dios y lo vea. Dictadura de las minorías de votos y también de las minorías geográficas y demográficas, que me llenan de perplejidad cuando veo que aún no ha sido explicada por la ciencia. Cualquier extranjero que llegue y vea de E pronto que España está con el alma en un puño, el puño de Ibarreche, por la llamada cuestión vasca, pensará que las Vascongadas son un inmenso territorio que dobla en extensión al resto de la nación, de ahí que no quitemos la vista de allí y que nos tenga amargada la vida. Espero que en este 2005 la ciencia aclare lo que no alcanzo a comprender. Cómo todo depende de una comunidad autónoma como Vascongadas que tiene una extensión de 7.234 kilómetros cuadrados. ¿Saben cuánto es eso? Pues menos que Málaga. La provincia de Málaga tiene 7.276 kilómetros cuadrados y no por ello pide la independencia, ni Marbella reclama un referéndum para la autodeterminación de Gunila y la integración directa de Puerto Banús en la Unión Europea. Ya es hora de decir, con el manual de Pero Grullo en la mano, que en la provincia de Badajoz, que tiene 21.657 kilómetros cuadrados, caben tres Países Vascos, y no por ello dan los pacenses tanto por saco al resto de España, ni una banda asesina de extremeños lleva anotadas cerca de mil muertes en las muescas de las culatas de sus pistolas. Señores: que los vascos, todos los vascos, los respetables vascos, los constitucionalistas y los nacionalistas, los filoetarras y los que con dos... chapelas condenan el crimen, según el censo del 2001 son solamente 2.082.587 habitantes, frente al total de 40.847.371 españoles que estamos a merced de las mercedes que quieran obtener. Espero que la ciencia aclare estos misterios a lo largo de 2005. Y que no olvide uno que me quita el sueño. Cómo habiendo conseguido esa maravilla de modernidad, de progreso y de buen rollito que es el derecho al matrimonio de la minoría homosexual, ésta es la hora en que nadie nos ha aclarado si esos matrimonios tendrán también derecho al divorcio o si serán indisolubles. Ya puestos, a progresismo y a talante no hay quien me gane: no solamente pido los matrimonios homosexuales, sino los divorcios homosexuales. ACE bien Rajoy en ofrecer a Zapatero ese pacto de Estado que tiene como objetivos deseables la garantía de la unidad nacional, el ejercicio de la soberanía del pueblo español (todo el pueblo español, entero y verdadero) y el modelo político de nuestra convivencia, o sea, el modelo de Estado en el que quepamos todos los españoles. Es el momento justo para ofrecer ese pacto entre los dos grandes partidos nacionales para evitar el chantaje egoísta y perverso de los nacionalismos. Ese pacto quizá podría ahorrar algunas medidas enérgicas que desgraciadamente se revelarán como necesarias para evitar la descomposición de algo tan enorme y delicado como es España. Es el momento justo, casi a punto de quedar como tardío, pero no confío en que Zapatero acepte el ofrecimiento de Rajoy. Quisiera equivocarme y ojalá me equivoque, pero Zapatero no hará nada que cierre la puerta a las peticiones de sus socios- -especialmente, de los catalanes- -a cambio de los votos que le hacen falta para mantenerse en el poder y para dormir todas las noches en La Moncloa. Ni pacto de Estado ni rábanos en conserva, ni flores de Benamejí, ni naranjas de la China y limón poncil. Zapatero se cree suficientemente sobrado de capacidad para garantizar y defender todo lo que ofrece Rajoy en ese pacto. Sí, es verdad que Ibarreche ya ha anunciado que a él, lo que diga el Parlamento español, le trae al fresco, o sea, que se la manfinfla y se la remanfinfla, pero eso son cosas que se dicen; después llega Zapatero, sonríe dulcemente, habla de una alianza entre las civilizaciones vasca y española, dice que le gusta mucho el aurresku y que Sabino Arana tiene un altarcito en su corazón, e Ibarreche se la envaina, después miró al soslayo, fuese y no hubo nada. Lo malo es que luego llegan los catalanes, Maragall con sus socialistas de pata negra y Carod- Rovira con sus republicanos de Catalonia is not Spain y sus tocamientos pecaminosos con los etarras, y esos votos sí son necesarios para componer la mayoría parlamentaria. Con Carod se puede regatear, pero no hay que negarle nada de entrada. Con Carod, el chalaneo, el do ut des y, como poco, el plato de butifarra con mongetas para que se entretenga con la boca llena. Ya ha dicho Zapatero que eso de poner en el nuevo Estatuto (ha aprendido a decir Estatut lo de nación o comunidad nacional le gusta, le gusta, vamos, que le gusta. O sea, que a eso vamos. Y entonces saltan los vascos que a ellos también le aprueben las Cortes españoles su Estatuto de Estado Libre Asociado. Vamos a ver, Rajoy- -dirá Zapatero- ¿qué miedos son esos que tienes sobre la unidad de España? ¿Qué más te da que pongan en el Estatuto una cosa o la otra, si además luego votan como corderos lo que yo diga? Lo que tienes que hacer es no dramatizar la vida política, descrispar, descrispar y descrispar, y no sembrar la alarma entre el electorado. Más alarmas en el electorado, no. Con la del 13- M ya tuve bastante. Y además, ¿para qué quiero yo un pacto de Estado contigo si ya tengo un pacto de gobierno con el Maragall y con el Rovira? Hala, tú, a la mentira masiva, al engaño masivo, y a fastidiarse tocan