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ABC MARTES 4 1 2005 43 Sociedad Un juez reconoce como hombre a una mujer que conserva sus órganos sexuales femeninos Casi la mitad de las jóvenes fumadoras en España no abandonan el tabaco al quedarse embarazadas Crece el número de mujeres adictas durante la gestación pese a los riesgos para la salud del bebé b Un estudio del Instituto de Salud Riesgos para madre e hijo Complicaciones durante la gestación: embarazos ectópicos (fuera del útero) placenta previa (una complicación que pone en riesgo a madre e hijo cuando la placenta obstruye el canal del parto) y partos prematuros. En el embrión y el feto: muerte súbita del lactante, alteraciones de la inmunología fetal y malformaciones congénitas (anomalía de Poland, gastrosquisis, problemas vasculares... Un estudio reciente de la Universidad de Navarra y el Hospital Virgen del Camino ha demostrado que el hábito fumador durante el embarazo también podía provocar daños genéticos en el feto, tras estudiar muestras de cordones umbilicales. En el niño: alteraciones del comportamiento durante la infancia, problemas en el aprendizaje, trastornos respiratorios durante la infancia e inducción a la adicción a la nicotina. Los pequeños que han estado prenatalmente expuestos al humo tienen un alto riesgo de desarrollar una dependencia de la nicotina cuando se convierten en adultos. tiva y de menor nivel educativo Pero también que tengan en cuenta la relación del tabaco con otras drogas legales e ilegales. Algo falla. Cada vez hay más campañas en contra del tabaco y se sabe lo peligroso que puede ser para la salud del futuro del bebé. Sin embargo, durante los últimos años no se ha producido una disminución significativa ni en el número de mujeres ni en las cantidades de tabaco. En el estudio del Centro de Investigación de Anomalías Congénitas se insiste en que la mujer en edad reproductiva debe conocer todos los efectos del tabaco para que valore la importancia de dejar de fumar y cuide la salud de su hijo desde la concepción Carlos III muestra cómo desde 1978 no sólo hay más embarazadas que fuman, sino que consumen más cigarrillos al día N. RAMÍREZ DE CASTRO MADRID. Las campañas de sensibilización no están frenando el consumo de tabaco entre las mujeres, ni siquiera cuando se quedan embarazadas. Los últimos datos del Ministerio de Sanidad mostraban cómo el tabaquismo había empezado a disminuir entre los varones, mientras seguía aumentando en el sexo femenino. Ahora un estudio del Instituto de Salud Carlos III, que se publicará próximamente en la revista especializada Medicina Clínica muestra también cómo crece el número de mujeres que mantienen el hábito durante la gestación pese a los riesgos para la madre y el bebé. Casi la mitad de las jóvenes fumadoras en España continúa fumando pese al embarazo, según este trabajo. Hasta hace unos años se pensaba que el único daño que producía la exposición prenatal al tabaco era el bajo peso al nacer. Sin embargo, el efecto del tabaco durante la gestación es mayor de lo que inicialmente se pensaba. Nuevos estudios relacionan el humo de los cigarrillos, tanto por exposición directa como pasiva, con complicaciones durante el embarazo y anomalías congénitas en el embrión que pueden llegar a ser muy graves. Una investigación reciente, considera que los niños prenatalmente expuestos a más de 20 cigarrillos diarios tienen más posibilidades de convertirse en adictos a la nicotina al llegar a la edad adulta. Una mujer embarazada, fumando ayer en una calle de Madrid El trabajo también estudió la relación entre el tabaco y el consumo de otras drogas durante el embarazo entre 1995 y 2002. En este periodo se vio una estrecha relación entre el hábito de fumar, la ingestión de bebidas alcohólicas y drogas ilegales: las fumadoras consumieron alcohol y otras drogas con una frecuencia 21 veces superior que las que no fumaban. Estos resultados coinciden con otros estudios previos que han encontrado la misma relación entre el consu- DANIEL G. LÓPEZ Más dispuestas a beber alcohol El nuevo estudio concluye que cada vez son más las embarazadas que fuman y además lo hacen consumiendo más cigarrillos diarios que antes. Esta tendencia al alza, estadísticamente muy significativa se repite en la gran mayoría de las Comunidades Autónomas, sin que se observe un descenso en ninguna. Tampoco se detecta una disminución en el número de cigarrillos diarios que fuman. El Centro de Investigación sobre Anomalías Congénitas del Instituto de Salud Carlos III ha extraído estos datos tras estudiar a 30.727 embarazadas durante 24 años, desde 1978 a 2002. La mayor proporción de fumadoras se ve en las madres más jóvenes. En concreto, más del 40 por ciento de las embarazadas de menos de 24 años continúa fumando durante la gestación, aunque el incremento se observa en todos los grupos de edad estudiados. mo de tabaco, alcohol y drogas ilegales, especialmente en mujeres jóvenes, entre 22 y 27 años. Para los autores del estudio no hay duda de que las campañas de información y educación, así como las estrategias para que las mujeres dejen de fumar durante la gestación no están siendo efectivas, sobre todo en las poblaciones de menor nivel sociosanitario Desde el Instituto de Salud Carlos III se reclaman nuevas estrategias dirigidas a las mujeres en edad reproduc- La exposición al humo interfiere en el intelecto No es el primer estudio que muestra los daños que la exposición al humo ocasiona en el desarrollo intelectual de los niños, pero sí el último. En este nuevo trabajo, médicos del Centro Médico Hospitalario Infantil de Cincinnati (EE. UU) han encontrado una relación con exposiciones extremadamente bajas. Incluso con niveles bajos de humo se pueden detectar disminuciones en ciertas habilidades cognitivas, incluyendo la lectura, las matemáticas, la lógica y el razonamiento, en niños y adolescentes. Para medir la exposición ambiental al tabaco, los investigadores analizaron los niveles de cotinina, una sustancia que se produce cuando la nicotina se descompone por el cuerpo. La cotinina puede ser medida en sangre, orina, saliva o el pelo, y está considerada el mejor indicador de la exposición al humo ambiental. Los investigadores midieron la cotinina en la sangre de 4. 399 niños de entre 6 y 16 años. Sólo se incluyeron en el análisis los niños con niveles de cotinina en sangre de 15 ng ml o inferiores, un nivel consistente con la exposición ambiental al humo del tabaco, y sólo si no habían utilizado productos derivados del tabaco los cinco días previos a las pruebas. Las habilidades cognitivas y académicas fueron evaluadas mediante pruebas de inteligencia estandarizadas. A niveles más altos de exposición de cotinina, más elevado el declive en las habilidades de lectura y razonamiento. Según los expertos, incluso las exposiciones más bajas se relacionaban con declive cognitivo. El estudio se publica en Environmental Health Perspectives