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16 Nacional PLAN IBARRETXE EL PAPEL DE LA BANDA TERRORISTA MARTES 4 1 2005 ABC Camino tutelado Agosto de 2003: ETA celebra un debate interno y decide que Batasuna permita el avance del plan Ibarretxe para plantarle batalla con sus aportaciones 16 de diciembre de 2003: Batasuna hace pública su propuesta de Vergara en la que invita a los nacionalistas a formar un grupo que negocie con el Gobierno la independencia del País Vasco, en coincidencia con lo que propone el plan Ibarretxe 30 de diciembre de 2003: ETA aprueba la propuesta y anuncia su disposición a dar todos los pasos para que dicha iniciativa logre su objetivo final Agosto de 2004: Mikel Antza ordena a Batasuna que permita que el proyecto soberanista del lendakari salga adelante en la Cámara de Vitoria como paso previo a reeditar el pacto de Estella y a constituir un amplio frente nacionalista Arnaldo Otegi, durante la presentación en el Velódromo de Anoeta de la propuesta avalada por la banda terrorista MIKEL FRAILE El apoyo de ETA se gestó en 2003 durante el debate ¿Orain zer? ¿Ahora qué? La banda dio sus consignas a Batasuna un año después del anuncio del plan b Aliarse con el PP y el PSE en la 27 de octubre de 2004: ETA da el visto bueno a Batasuna para que presente en el Velódromo de Anoeta una propuesta que coincide con el preámbulo del plan Ibarretxe 14 de noviembre de 2004: Otegi da a conocer la propuesta, que aparca la reivindicación de Navarra y el País Vasco francés, como el plan de Ajuria Enea gendarme y fiscal para tutelar el proceso abierto. El 16 de diciembre de 2003, recién concluido el debate interno, Batasuna hacía pública la denominada propuesta de Vergara en la que ofrecía a los nacionalistas, además de concurrir en una candidatura conjunta a las elecciones, crear una delelgación para negociar con el Estado la independencia del País Vasco. Un objetivo este último más que coincidente con lo que propone el plan Ibarretxe. Quince días después el gendarme es decir, ETA, hizo público un comunicado en el que daba por buena la propuesta anunciada por su brazo político y se mostraba dispuesta a tomar las medidas pertinentes y dar todos los pasos para que dicha iniciativa logre su objetivo final El pasado verano, la banda transmitía a Batasuna que debía propiciar que el plan Ibarretxe saliera adelante para plantarle batalla con sus aportaciones Cámara de Vitoria para tumbar la iniciativa de Ajuria Enea no hubiera sido bien entendido en los sectores abertzales D. MARTÍNEZ J. PAGOLA MADRID. Integra muchos ingredientes de la solución al conflicto, pero no acierta en la ecuación correcta porque le falta voluntad y determinación Dos dirigentes de ETA acogían el 15 de octubre de 2003, entre receptivos- -asumían el espíritu del proyecto- -y críticos- -se reservaban el papel de fiscales -el plan Ibarretxe. Los cabecillas hacían esta valoración en una entrevista publicada por el periódico portugués 24 Horas poco más de un año después de que el lendakari, Juan José Ibarretxe, anunciara el 27 de septiembre de 2002 en el Parlamento vasco su intención de presentar la propuesta para un Estado libre asociado a España En la citada entrevista al rotativo luso, y ante la pregunta de si el plan Ibarretxe suponía algo nuevo en la cuestión vasca los dos cabecillas respondían: ¡Claro que sí! Vamos a asistir a un momento muy importante para nuestro pueblo: la destrución del Estatuto de La Moncloa (en alusión al de Guernica) Éste es el momento de actuar con valentía para la resolución del conflicto y la recuperación de los derechos históricos del País Vasco Pero los etarras iban aún más lejos en su valoración del plan soberanista del lendakari: Es verdad que Ibarretxe incluye en su plan muchas de las ideas que la izquierda abertzale vasca siempre ha reivindicado Tras el visto bueno de ETA, dirigentes de Batasuna como Arnaldo Otegi, Pernando Barrena y Rafael Díez Usabiaga se mostraron receptivos hacia el plan en declaraciones públicas. Las declaraciones de ambos terroristas eran fruto del debate interno llevado a cabo por la banda durante el mes de agosto anterior. Así, tal y como adelantó ABC el 13 de noviembre de 2003, en el citado debate interno, denominado ¿Orain zer? ¿Ahora qué? los cabecillas de ETA se habían decantado por apoyar el avance del plan Ibarretxe, no porque asumieran su literalidad, sino porque podría permitir la reedición del pacto de Estella y con ello un amplio frente nacionalista que trabajara por la independencia del País Vasco. Además, haberse aliado con el PP y el PSE en la Cámara de Vitoria para tumbar la iniciativa de Ajuria Enea no hubiera sido bien entendido en los sectores abertzales. do con PNV- EA, en la línea de recuperar el consenso logrado en torno al pacto de Estella. De hecho, la banda terrorista interpretaba el proyecto del lendakari, según documentación interna incautada por las Fuerzas de Seguridad, como la respuesta del PNV y EA a la exigencia formulada por los terroristas en el encuentro que mantuvieron en julio de 1999, con la coartada de la tregua trampa, para fijar un calendario con vistas a la independencia. La falta de respuesta entonces de los nacionalistas propició que la banda reanudara su actividad criminal. Apoyar el avance del plan Tras el debate, los cabecillas de ETA trasladaron a Batasuna el mensaje nítido de que tomar como punto de partida el plan Ibarretxe y apoyar su avance no supone asumirlo en su textualidad, ya que el respaldo definitivo sólo será posible si el PNV admite las aportaciones de la izquierda abertzale a la iniciativa secesionista. En ese contexto se entienden las críticas, a veces frontales, de la banda al plan promovido desde Ajuria Enea. Es un tira y afloja para que el PNV no dé por seguro que el texto es inamovible. Desde entonces ETA se ha arrogado el papel de Acumulación de fuerzas En el transcurso del debate interno, los dirigentes etarras ponían de manifiesto la necesidad de dar un nuevo paso en la acumulación de fuerzas en referencia a suscribir un nuevo acuer- El mensaje del velódromo Así, posteriormente, el pasado 27 de octubre, ETA autorizaba a Batasuna la presentación en el Velódromo de Anoeta de una propuesta con posibilidades de ensamblarse al plan Ibarretxe. Tal es así que la banda incluso aparca las reivindicaciones de Navarra y el País Vasco francés, como la iniciativa del PNV. Pero la sumisión de Batasuna a ETA, en particular a lo largo del proceso abierto en torno al plan Ibarretxe, subió grados el pasado jueves. El visto bueno de la banda a la posición de los batasunos no fue ni antes ni después del Pleno, sino durante, cuando habló en la tribuna de oradores a través de la carta de Josu Ternera