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ABC MARTES 4 1 2005 Opinión 5 Alguacilado Repugnante pluriofensiva el Tribunal Superior de Cataluña no ahorra adjetivos al describir la conducta del juez Pascual Estevill, condenado a nueve años de cárcel por una completísima colección de delitos ligados a la corrupción. Tan flagrante fue su vocación delictiva que el tribunal reprocha a los poderes públicos su tardanza en actuar contra él, que llegó a ser vocal del poder judicial. ¿En un lugar de La Mancha? Todo el día invirtió Atutxa en intentar localizar a Manuel Marín para anunciarle cómo le va a hacer llegar el acuerdo favorable del Parlamento de Vitoria al Plan Ibarretxe. No hubo manera. En esto tiene la misma suerte que Zapatero con Bush. Ni en el fijo, ni el móvil... vamos, que no. Al parecer, Atutxa ya ha sido persuadido por el entorno de Marín de que hasta después de Reyes no va a ser posible. Ni una pista le han aportado de dónde pasa las vacaciones. Ahí va una: como manchego de pro, quién sabe si Marín estará en algún lugar de La Mancha, que en el Quijote significa en ningún sitio determinado. A por todo lo demás Pletórico, el portavoz sustituto de ERC en el Congreso, Joan Tardá, avisa que lo de los papeles de Salamanca es sólo el principio y que el proceso no acaba aquí Y liga la devolución a una decisión meramente política al asociar la entrega con la vuelta al statu quo de 1936 La comisión de expertos queda, pues, al descubierto y el resto de los archivos y museos, temblando. AFP La gran cuestación. Los ex presidentes de Estados Unidos George Bush y Bill Clinton serán los encargados de encabezar la gran cuestación promovida por la Casa Blanca para recaudar fondos por todo el país en favor de los damnificados por el gran maremoto de Asia. El actual inquilino de la Casa Blanca encomendó esta misión a sus dos antecesores al tratarse, afirmó, de dos personas de gran corazón, que conocen la bondad de nuestro pueblo La cuestación se une a los 350 millones de dólares en ayudas aprobados por Washington y al impresionante despliegue naval en la zona que está llevando a cabo la Armada estadounidense en misiones de ayuda humanitaria. RESPONSABILIDAD DE TODOS RAMÓN PÉREZ- MAURA N O es extraño ver llamamientos a la unidad nacional cuando un país es sacudido por la tragedia. Cuando una democracia madura es asolada por una catástrofe natural, los gobernantes se apresuran a buscar la coordinación de las grandes fuerzas políticas. Lo que es menos común, casi excepcional, es ver un llamamiento a la unidad nacional frente a una tragedia humana en las antípodas. Y eso fue lo que se escenificó ayer en Washington, donde el presidente Bush convocó el lanzamiento de una gran campaña de todo el país en apoyo de las víctimas del maremoto en el Índico. La petición es muy concreta: que todos y cada uno de los norteamericanos hagan la donación económica que sus recursos les permitan. Para la siempre ingrata tarea de recaudar designó a los dos compatriotas que le precedieron en el cargo y que ayer se aprestaron a volver a la Casa Blanca para remover las conciencias de su conciudadanos. Ya se elevan las voces que minusvaloran el esfuerzo de Estados Unidos como una maniobra de relaciones públicas con el fin de congraciarse con la población de Indonesia, el país con más musulmanes del mundo. Y aun si eso fuera cierto, ¿de verdad cree alguien que eso importaría a quienes sobrevivan en las próximas semanas gracias a las mantas y alimentos llegados de Arkansas, California o de Florida? Tras las elecciones municipales españolas de 2003, Muxía, el pueblo de la Costa de la Muerte más castigado por la tragedia del Prestige incrementó la mayoría de la que gozaba el PP. Algún fino analista se apresuró a decir que allí habían vendido sus votos por las ayudas recibidas. Ya se sabe. Si ayudas, mal. Si no lo haces, peor. Hoy, en Sri Lanka, en la India, en Indonesia, en Tailandia lo que hace falta es ayuda. Estados Unidos nos da un ejemplo a todos movilizando las conciencias del país desde las más altas esferas. Es responsabilidad de todos.