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52 Sociedad DOMINGO 2 1 2005 ABC Recibió a más de dos millones de fieles en 2004 A pesar de estar atado a la silla de ruedas, el balance de actividad del Papa es impresionante. A lo largo del año 2004, Juan Pablo II recibió a 2.200.000 fieles en audiencias generales, audiencias especiales y celebraciones litúrgicas. En los últimos meses ha aumentado el número de personas que acuden los domingos a rezar el Ángelus con el Papa o a las diversas audiencias. Durante todo el período navideño, la Plaza de San Pedro ha estado continuamente llena de gente como una verdadera plaza mayor de la cristiandad. A lo largo del año, las audiencias generales de los miércoles permitieron ver al Papa a 504.600 personas, mientras que el total de asistentes a audiencias privadas o de grupos pequeños sumó 197.200, según los datos que han sido facilitados por la Prefectura de la Casa Pontificia. A su vez, 1.007.000 personas acudieron al Ángelus dominical del Papa mientras que otras 523.000 participaron en ceremonias litúrgicas, sin incluir las celebradas fuera de Roma como las sucedidas en Berna, Lourdes y Loreto. Juan Pablo II bendice a tres niños durante la celebración, ayer, de la misa en el Vaticano AP El Papa pide que se promueva la paz a través del diálogo, la justicia y el perdón Celebró una misa privada a medianoche por las víctimas del maremoto partir de la segunda quincena de enero la visita ad limina de los obispos españoles, y abordará los problemas de nuestro país JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Juan Pablo II inició ayer el nuevo año urgiendo al mundo a promover la paz utilizando medios coherentes, dando importancia al diálogo, a las obras de justicia y educando al perdón en lugar de dejarse arrastrar por los ídolos del uso de la fuerza y la demonización de los enemigos. El Papa leyó sin dificultad la homilía de la misa en la basílica de San Pedro y las felicitaciones de Año Nuevo desde el balcón de sus apartamentos. Profundamente dolorido por la tragedia del maremoto en Asia, Juan Pablo II empezó el año 2005 celebrando la santa misa en su capilla privada justo a la medianoche del 31 de diciembre. Mientras la ciudad de Roma desbordaba en el estruendo de millares de petardos, su obispo repetía el mismo gesto con que recibió el nuevo Milenio: celebrar la santa misa a las doce y un minuto para rezar por la humanidad. En el caso de la catástrofe de Asia, los datos recibidos a través de misioneros apuntan a un número de víctimas bastante mayor que las cifras oficiales. En días pasados, el Papa envió también un telegrama a Argentina para manifestar su condolencia a las familias de los muertos en el incendio de una discoteca. b Juan Pablo II recibirá a Desde una tarima cercana al altar de la Confesión de la basílica de San Pedro, Juan Pablo II asistió ayer a la misa concelebrada por los cardenales Ángelo Sodano, secretario de Estado, y Renato Martino, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz. A pesar de la enorme dificultad física, el Papa se arrodilló durante la consagración, como gesto de respeto en el año de la Eucaristía, que se prolonga hasta el próximo mes de octubre. En una homilía centrada en la Jornada Mundial de la Paz, celebrada ayer, Juan Pablo II pidió a todos los hom- bres de buena voluntad un esfuerzo concreto para construirla, y advirtió que la exigencia prioritaria es promover la paz utilizando medios coherentes como el diálogo, las obras de justicia y la enseñanza del perdón, en lugar del uso de la fuerza, que la moral católica acepta sólo en casos muy determinados. El Santo Padre lamentó las múltiples manifestaciones del mal que por desgracia hieren a la familia humana entre las que incluye tanto las guerras de los pobres como las de los ricos, así como toda invitación a despreciar y a matar a otras personas. Frente a los estragos que causa el fanatismo y el tribalismo, el Papa considera necesario que cada persona contribuya a la paz de todos venciendo el mal con las armas del amor. Esta es la vía por la que son llamados a caminar los cristianos y los creyentes de otras religiones, junto con todas las personas que reconocen la ley moral universal Ciudadanía mundial El mensaje del Papa para la Jornada Mundial de la Paz, publicado hace dos semanas, propone establecer el principio de ciudadanía mundial con derechos y deberes, como medio de protección y norma de comportamiento en un mundo globalizado pero extremadamente violento. Según el Santo Padre, la pertenencia a la familia humana otorga a cada persona una especie de ciudadanía mundial, haciéndola titular de derechos y de deberes, dado que los hombres están unidos por un origen y un supremo destino comunes La tranquilidad de los próximos días facilitará al Papa recuperar fuerzas antes de reanudar su ritmo normal de trabajo después de la fiesta de la Epifanía, que tres niños vestidos de Reyes Magos adelantaron simpáticamente ayer. A mediados de mes, Juan Pablo II dirigirá su discurso al cuerpo diplomático sobre el estado de la humanidad. En dos fases, durante la segunda mitad de enero y la segunda de febrero, el Papa recibirá la visita ad limina de los obispos españoles y abordará los problemas de nuestro país. El Papa, en un momento de oración AP