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6 Opinión DOMINGO 2 1 2005 ABC M. MARTÍN FERRAND El futuro del esperpéntico disparate que acaudilla Ibarretxe, traidor a la historia y desleal con la convivencia, es escaso SORPRESA Si el Pacto de Estella no hubiese subsistido hasta el día de hoy (y lo que te rondaré, morena) los etarras en comisión de servicios no habrían salvado el plan secesionista del lehendakari la de la Universidad de MAGINO el berrinche Texasse transformó de prondel pobre Joseba Arreto en un ruedo ibérico; las gui al ver su artículo del cuatro animosas damas del viernes en ABC firmado por público se fundieron en un Joseba Egibar (transigir, al enorme jarameño berrendo escribir en español, con la ory oí con claridad el vozarrón tografía privativa del eusde don Ricardo clamando: quera de ikastola es, por cierJON JUARISTI ¡A por él, Morenito! to, la causa de que media España llame Arreji a Arregui ON todo, este tipo de delirio tauy Ejibar a Eguíbar, lo que demuesrino no es ni la mitad de grave tra que la mínima concesión hecha que la ceguera psicológica de quieal nacionalismo, con la mejor volunnes se han negado empecinadamentad del mundo, tiende a ensanchar te a reconocer la continuidad del el foso entre los vascos y los demás Pacto de Estella y siguen sin caerse españoles, que es precisamente lo del guindo. Si el Pacto de Estella no que los nacionalistas buscan) Hace hubiese estado todavía en vigor en más de veinte años, mi añorado mayo de 2001, los nacionalistas no maestro don Ricardo Gullón me prehabrían ganado las últimas elecciosentó, en una conferencia, como el nes autonómicas: el trasvase de profesor Jon Idígoras. Quedé tan ochenta mil votos de Batasuna al abatido que no pude pronunciar paPNV y EA no se explica sin un frenlabra alguna y hubo que suspender tismo todavía vigente. Porque el la disertación anunciada. Así que trasvase de marras fue una cesión no me cuesta ponerme en el lugar de voluntaria, bien orquestada y enArregui, porque tras un lapsus lincauzada desde la dirección del brazo guae de este jaez adivino siempre un político de ETA, que cambió a meacto fallido, en el sentido freudiano, dia campaña los contenidos de su y empiezo a preguntarme qué agrapropaganda electoral, exigiendo a vio secreto alimentará contra mí, sus seguidores un voto de castigo consciente o inconscientemente, su contra Mayor Oreja: o sea, un voto responsable. La sola idea de que, paútil a Ibarreche (como el jueves pasara don Ricardo Gullón, el famoso nodo, el voto etarra se dividió entonces villero abertzale y un servidor de usexactamente por la mitad) Si el Pactedes fuésemos intercambiables me to de Estella no se hubiese perpetuaprodujo un ataque de pánico que dedo tras la ilegalización de Batasuna, rivó en alucinación pavorosa: el auni los nacionalistas en general ni Atucha en particular se habrían empeñado en sostener contra viento y marea al grupo de Sozialista Abertzaleak en el Parlamento Vasco. Si el Pacto de Estella no hubiese subsistido hasta el día de hoy (y lo que te rondaré, morena) los etarras en comisión de servicios no habrían salvado el plan secesionista del lehendakari ante la inexplicable sorpresa de todas las bellas almas claudicantes que, en su día, se abalanzaron a certificar la defunción del frente nacionalista porque necesitaban del PNV (y EA) para organizar el acoso y derribo de Aznar. S decir, aquéllos que, tras el 10 de mayo de 2001, pidieron la cabeza de Nicolás Redondo, imputándole la responsabilidad de la recuperación electoral del PNV (y achacando la afluencia al mismo del voto radical abertzale a una súbita y masiva conversión de las bases de Batasuna al credo pacifista) Los que, cuando Jaime Mayor Oreja advertía de los progresos de la estrategia frentista, le acusaban de utilizar el antiterrorismo como un arma contra la democracia. No otros, en fin, que los que, hace sólo unos meses, celebraron el levantamiento de la traba legal para el referéndum de autodeterminación. Sin mencionar a los desaprensivos que reclamaron, de paso, la inmediata legalización del partido de Josu Ternera. ¿De qué se sorprenden ahora? ¡Es el nacionalismo, payasos! Ni siquiera reconforta, ante ésta en que estamos y la otra que se avecina, verles la cara de pasmo. En fin, feliz año 2005 a todos los demás. DESCONCIERTO DE AÑO NUEVO IN sonido, tal y como asisto al Concierto de Año Nuevo la Orquesta Filarmónica de Viena se queda en nada y Lorin Maazel, pobrecito, es un conjunto de convulsiones sin sentido. Así nace el 2005, un desconcierto hijo de la debilidad de unos, la ausencia de otros, el oportunismo de muchos y el pasotismo sonriente de quienes entienden el poder como gozo y no como responsabilidad. Juan José Ibarretxe cerró el bisiesto con la inesperada, pero previsible, aprobación de su plan, y así, sin mayores juicios de intenciones, un grupo ilegalizado- -Batasuna- evidentemente conectado con ETA, se ha convertido con la aplicación de sólo la mitad de sus fuerzas representativas, irrelevantes en el conjunto nacional, en gran árbitro y primer ejecutor de la política española. El lendakari, del mismo modo que las serpientes mudan su piel, ha decidido cambiar el espíritu del Título VIII de la Constitución española y de su concomitante Estatuto de Gernika por un papel de su propia creación, avalado por el PNV, EB, EA y ahora, a mayor abundamiento, por quienes se dicen Sozialista Abertzaleak- -SA- Eso no es serio, ni democrático, ni tan siquiera sería posible en un Estado en el que, como en el nuestro, las formas tratan de imponerse sobre los conceptos y la única idea que trasciende el poder político es la de la perpetuación de sí mismo. El futuro del esperpéntico disparate que acaudilla Ibarretxe, traidor a la historia y desleal con la convivencia, es escaso. A pesar de ello, conviene centrar el análisis antes que en el daño que pretenden quienes no quieren ser españoles, en el que generan y propician los que, en plena afirmación de su españolidad, contribuyen a la solidificación de estas desagradables circunstancias. Ibarretxe, muy en su papel, no nos defrauda. Por el contrario, José Luis Rodríguez Zapatero y su desconcertante equipo de gobierno nos arrastran del sobresalto a la decepción con escala en la duda sobre su propio criterio de la identidad de España. Como nos recordaba Don Juan Carlos en su discurso de Navidad, el momento de España es envidiable y puede verse que sólo el desgaste que generan los nacionalismos centrífugos neutraliza una carrera de progreso que nos coloca en pie de igualdad con la Unión Europea a la que pertenecemos. La oportunidad del plan Ibarretxe, o de su equivalente festival estatutario en Cataluña, es patosa, perturbadora y, con la vista puesta en los ciudadanos, nociva y empobrecedora. Lo mejor del caso es que, ya en vísperas de elecciones autonómicas en el País Vasco, nadie puede llamarse a engaño ni dejar de entender la realidad tal y como se presenta. Sin exculpar a los nacionalistas vascos de su mucha responsabilidad, debemos exigir a los grandes partidos que se dicen españoles la correcta representación de su papel. El desconcierto de primero de año lo es más por sus protagonistas nacionales, el PSOE, que por los muy inactivos antagonistas del PP y por la multitud de revueltos agonistas de la periferia nacionalista. S I C E REVISTA DE PRENSA prohibiciones nacionales e internacionales contra la tortura en nombre de la seguridad del país, y se reducía la calificación de tortura a causar lesiones severas que podían provocar fallos orgánicos o la muerte, la nueva definición plantada el pasado jueves sin fanfarria en la página digital del Departamento de Justicia recalca que la tortura es un procedimiento abominable para las leyes y los valores estadounidenses y para la normativa internacional. En declaraciones a The New York Times, Michael Ratner, presidente del Centro para los Derechos Constitucionales, dice que la nueva redacción deja claro que la primera versión no era una hipótesis intelectual elaborada por algunos juristas acerca de lo que se podía hacer Aunque el texto revisado se refiere tanto a provocar grave sufrimiento físico como grave dolor físico y rechaza la aseveración previa de que sólo se podía hablar de tortura cuando el interrogador pretendía causar el daño resultante, sigue dejando, a juicio de David Scheffer, antiguo funcionario del Departamento de Estado en el Gobierno de Clinton, demasiado margen de interpretación. Aunque los diarios Washington Post y Wall Street Journal fueron los primeros en advertir de la nueva redacción, el Times incluía ayer nuevas informaciones sobre las torturas que se siguen aplicando a los detenidos en la base de Guantánamo. Enemas, música estridente, privación de sueño, uso prolongado de grilletes para forzar posturas incómodas y falsos viajes en avión se siguen utilizando contra muchos de los detenidos sin juicio a la vista en la base. El diario menciona el caso del ciudadano saudí Mohamed al- Jatani, encarcelado desde hace dos años. Tras inyectarle un tranquilizante y vendarle los ojos, fue embarcado en un avión para llevarle supuestamente a Oriente Próximo. Se trataba de hacerle creer que sería interrogado en Egipto. ALFONSO ARMADA Definición de la tortura en EE. UU. A una semana de que el candidato del presidente Bush para ocupar el puesto de nuevo secretario (ministro) de Justicia, Alberto Gonzales, sea confirmado por el Senado estadounidense, el departamento que aspira a dirigir acaba de ampliar la definición de lo que puede ser considerado tortura. Gonzales ya recibió severas críticas por el memorando que como consejero presidencial suscribió en el verano de 2002 y que según algunos congresistas y organizaciones de derechos humanos condujeron a las torturas de detenidos en Abu Ghraib y Guantánamo. Mientras que en aquel escrito se afirmaba que el presidente podía ignorar