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ABC VIERNES 31 12 2004 23 El Ejército israelí mata a una decena de palestinos en Jan Yunis tras la carta blanca dada por Sharón Estados Unidos lanza un programa para la fabricación de satélites invisibles de tercera generación Polémica por la racanería de la ayuda de EE. UU. WASHINGTON. Crece la polémica sobre la supuesta racanería de la ayuda de Estados Unidos para paliar la catástrofe, después de que ayer los editoriales de los diarios The New York Times y Le Figaro se hicieran eco de las acusaciones en términos muy expresivos. La ayuda norteamericana es tachada de ridícula por Le Figaro, que la compara con lo que gasta el pueblo norteamericano en comida para perros y gatos. Por su parte, The New York Times considera que Estados Unidos actúa con racanería Para salir al paso de esas acusaciones, el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, se declaró a favor de tomar medidas de urgencia como reducir las deudas de esos países, al tiempo que abogó por una ayuda a largo plazo que se prolongaría durante años. Colin Powell anunció asimismo que la semana próxima se convocará una conferencia de países donantes: Se está preparando una conferencia a corto plazo, propuesta por la UE dijo. REUTERS Una familia española, en el centro de crisis instalado en Phuket EFE Diez españoles abandonaron ayer Phuket en un avión de las Fuerzas Armadas tras tres días de espanto El fin de la pesadilla TEXTO: L. L. CARO mismos o a través de sus familias, o se sabe que se encuentran en buen estado gracias a la información facilitada por equipos de asistencia de otros países presentes en la zona de Phunket. Allí, en la isla, eran también dados de alta los dos españoles que fueron ingresados como consecuencia de los daños sufridos a causa del tsunami, mientras que en la capital, Bangkok, continúan otros dos fuera de peligro por lo que abandonarán el hospital muy pronto según valoró el embajador de España en Tailandia, Juan Manuel López Nadal. Las labores del dispositivo activado por la Embajada de España en Tailandia, ahora encabezado por Agustín Rebollo, y al que se han sumado como voluntarios incluso turistas españoles y extranjeros que permanecen en la isla, tiene centralizada su actividad en el edificio del Gobierno regional, donde miembros de otras 30 representaciones diplomáticas coordinan esfuerzos dentro y fuera, en la calle, donde ayer eran alineaods kilómetros de cadáveres en las cunetas. Estamos desbordados por la situación confesaba por la tarde el cónsul. Temor a nuevos tsunamis Así las cosas, la conmoción en el sureste asiático es tal que la posibilidad de un nuevo tsunami causó el pánico en varias zonas costeras de la región, sobre todo en la India, donde los gobiernos de Andra Pradesh y Tamil Nadu declararon la alerta en sus costas. El pánico cundió también en Indonesia, donde tres nuevas réplicas hicieron temer lo peor. BANGKOK. A las cuatro y media de la tarde despegaba de Phuket el Airbus de las Fuerzas Aéreas españolas, fletado por la Agencia Española de Cooperación (AECI) que sacaba de Tailandia a una decena de compatrotas que posiblemente no volverán jamás a ese lugar. Supervivientes de la pesadilla, turistas en un paraíso de aguas azul turquesa que se ha tragado la gran ola, salían ayer rumbo a Madrid, donde tenían previsto llegar esta madrugada, machacados psicológicamente después de tres días de espanto, el que han dejado atrás, tendido en lo que antes eran playas de anuncio y hoy, un perfil desfigurado lleno de barro, escombros y muertos. Jorge Ormazábal, su esposa, María José Figueroa y sus hijos, Andrea y Boris, de 12 y 5 años, residentes en Hendaya. Fueron recogidos en alta mar cuando navegaban rumbo a Similán, mientras su hotel era engullido por la ira del tsunami. Estaban en la zona de ensueño de Khao Lak, como José Padín, de 61 años, de Villagarcía de Arosa (Pontevedra) y su es- posa, Pía Padín Stutz, de 62 años y de nacionalidad suiza. Echaron a correr hasta encaramarse a un edificio en construcción cuando vieron que el agua entraba a toda velocidad por la orilla, y de pronto venía hacia ellos como un muro inmenso y letal. José logró sacar de aquella embestida a varias personas. También se ha marchado la hispano- argentina Romina Lantón, magullada por el ímpetu del maremoto que la arrastró mar adentro y luego la devolvió a la arena, y su marido, el estadounidense John Krueger. Junto a ellos, otra pareja de Tarragona que, a última hora, decidió abandonar también el escenario de la catástrofe. Con todo, les acompañó la suerte. Presos de las cárceles de Tailandia se afanan ahora por componer como pueden ataúdes que llevar al sur. Equipos de rescate de todo el mundo rastrean en el gran tanatorio de las playas de Phunket, donde han empezado a incinerarse cuerpos de tailandeses siguiendo el rito budista por miedo a las epidemias.