Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
36 Madrid JUEVES 30 12 2004 ABC MADRID AL DÍA LA NOTICIA DEL AÑO PEDRO MONTOLIÚ ualquier balance del año está sujeto a la subjetividad, pero creo que muchos opinarán que éste, al que apenas le quedan horas, ha estado marcado por la tristeza. La semana pasada, el alcalde, Alberto Ruiz- Gallardón, lo calificaba con toda la razón de malo en su cena navideña con los periodistas. Esperanza Aguirre también se refería, en su encuentro con la Prensa, al criminal atentado y resaltaba la solidaridad demostrada por un pueblo que, contra lo que muchos creen, no es sólo una aglomeración de personas que habitan un espacio en obras, sino un conjunto de seres humanos capaz de sacar lo mejor de sí mismo ante una desgracia colectiva como el 11- M. Es innegable que la sombra de este atentado nos ha acompañado y ello ha ensombrecido otras importantes noticias de carácter más alegre como la buena trayectoria de Madrid en la carrera olímpica o la boda de los Príncipes de Asturias. También ha dejado en un segundo plano la propia marcha de esta ciudad. En un año normal, quizás estaríamos preguntándonos qué colectivo no se ha manifestado por las calles madrileñas, cuántos días han estado cortadas las principales arterias por acontecimientos deportivos o cómo se puede vivir cotidianamente en medio de quinientos kilómetros de zanjas. Sin embargo, el reguero de muertos y heridos que dejó tras de sí el terrorismo islámico nos obliga a convertir el 11- M en la noticia del año. El hecho de que Madrid haya sabido volver a la normalidad, con un empuje y una serenidad nada extraños para quienes conocemos su historia, no significa olvido. Hace unos días, un familiar de una de las víctimas se lamentaba de que, en medio de esta extraña iluminación navideña con la que se han decorado las calles, no luciera un cartel que recordara a los muertos en aquel día aciago. No hace falta. El 11- M de este año nefasto que nos abandona se encendió una llama en el corazón de todos los madrileños, de todos cuantos aman, por encima de todo, la vida. Brindemos por ésta cuando recibamos el próximo año. C La opinión del lector Incomunicado Llevo más de un año viviendo en la calle de Nicolás Salmerón, junto al centro comercial de Las Rosas, y todavía no alcanzo a entender cómo puede tener el Ayuntamiento de Madrid una zona tan incomunicada con el centro de la ciudad como ésta. Ni uno solo de los autobuses de la zona llega hasta el centro, y el Metro queda muy lejos. No existe, que yo sepa, ninguna previsión de que esta situación vaya a solucionarse, y como trabajo en el centro, me veo obligado a desplazarme todos los días en mi coche. ¿Tan complicado es alargar algunas de las líneas de la EMT para que pasen cerca de aquí hasta Sol, Cibeles, Callao o Gran Vía? Por lo menos, nos queda el búho 7, pero hay que esperar hasta la medianoche. Algo es algo. Alejandro Marín (Madrid) Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Por correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Por fax: 91 742 41 04. Por correo electrónico: cartas abc. es JULIÁN DE DOMINGO A mí me gusta la iluminación He leído en las últimas semanas un montón de cartas criticando la iluminación navideña de Madrid. Quería comentar que a mí me gusta, no todo, pero sí en general. Hay mucho más que las palabras de Recoletos; tenemos otras muchas calles y plazas adornadas y con buenas sorpresas, como en el Teatro Español, la Plaza de la Villa, la calle Mayor, la Plaza Mayor o el Palacio de Correos. Enhorabuena por la decoración en esos lugares. Aida Blanco (Madrid) Navidad El consumismo lo invade todo estos días. Es la triste realidad. El sentido de la palabra Navidad, de estas fiestas, se ha perdido por completo para muchos madrileños, y los villancicos apenas se escuchan. Los centros comerciales, cada vez hay más en la Comunidad de Madrid, están estos días, estas últimas semanas, de bote en bote. ¿Alguien se ha parado a pensar por qué hacemos regalos estas fechas, qué sentido tiene? Llegan mensajes institucionales diciendo que la Navidad es cosa de niños y ellos, sólo ellos, son los protagonistas. No, los ni- ños disfrutan más que nadie, seguramente, pero la Navidad es de todos, de grandes y de pequeños. Paz De la Fuente (Alcorcón) Kilómetro cero El otro día paseaba por la puerta del Sol y observé que la placa del kilómetro cero, absolutamente abandonada, hasta el punto de que casi ni se lee, era uno de los sitios más mirados y fotografiados de la zona. No hay turista que pase por allí que no ponga los pies sobre la placa y se haga la consiguiente foto. ¿Sería posible que alguien, no sé quién, se ocupara de arreglar un poquito esa baldosa? Ya sé que tiene un sentido simbólico más que otra cosa, pero aunque sólo sea por interés turístico, hagan algo. Francisco Gil (Getafe)