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ABC JUEVES 30 12 2004 Opinión 5 A la par de Madrazo El último euskobarómetro refleja una espectacular caída de la valoración de Rodríguez Zapatero, que es el político cuya imagen más se ha deteriorado en los últimos seis meses. Ya está por debajo de Begoña Errazti e igual que Javier Madrazo. Los gestos y maniobras de distensión del presidente del Gobierno cotizan a la baja entre los vascos y las vascas. Se abre el frente sindical Los sindicatos, que dicen sentirse decepcionados con el Gobierno, se levantaron ayer de la mesa y dieron por rotas las negociaciones que mantenían con el Ministerio de Trabajo sobre el nuevo salario mínimo interprofesional, una de las promesas electorales del PSOE que el Ejecutivo va a reformar, finalmente, sin el visto bueno de UGT y CC. OO. Nuevo borrón en la legislatura del diálogo A la espera de que Zapatero se presente hoy de nuevo como desfacedor de entuertos igual que en el mitin de Sestao, el incidente supone la apertura de otro frente de conflicto para el Gobierno. Matrimonio express El Gobierno no sólo ha hecho oídos sordos a la mayoría de las recomendaciones del Consejo de Estado, que preside Francisco Rubio Llorente y que desaconseja incluir las uniones homosexuales en la institución del matrimonio, sino que tratará de acortar los plazos para que en el segundo trimestre del año ya haya bodas gays. A toda mecha, no vaya a haber más informes en contra. LA HORA DE LA GENEROSIDAD FERNANDO IWASAKI S REUTERS La mayor catástrofe de la historia. Las últimas cifras sitúan entre 80.000 y 100.000 el número de muertos ocasionados por el maremoto que sacudió el sur de Asia y cuyos devastadores efectos se dejaron sentir, también con pérdida de vidas, en la costa oriental de África. El Ministerio de Exteriores afirmaba ayer que 34 españoles permanecen en paradero desconocido. En Tailandia se ha concentrado el mayor número de muertos entre los turistas de todo el mundo que visitaban la región. Mientras se moviliza la ayuda internacional, la población local afronta ahora las epidemias (miles de cadáveres están aún en las calles) y hambrunas que hacen temer que la tragedia aumente su ya descomunal dimensión. I mañana se produjera el Big One -el temido terremoto que los californianos esperan desde hace décadas- ni todas las alertas y precauciones que el Gobierno americano tiene preparadas podrían evitar pérdidas cuantiosas de toda índole. Los daños que provocan los huracanes en la costa de Florida son prueba palpable de nuestro razonamiento, por no hablar de los estragos que perpetran a su paso por Haití, Cuba, Nicaragua o El Salvador. No hay fuerzas más devastadoras que las de la naturaleza, aunque sólo la responsabilidad que prospera en el mundo desarrollado es el único paliativo eficaz. ¿Cuántas personas se habrían podido salvar en el área índica si la miseria no fuera endémica en la región? Ya no tiene sentido saberlo, mas sí convendría pensar en las que podríamos salvar si aplicáramos las políticas correctas. Las ONG y las misiones de la Iglesia católica son las únicas entidades que han funcionado en medio del caos y la tragedia, tanto para distribuir la ayuda humanitaria como para servir de interlocutores entre los países afectados y los países dispuestos a colaborar. ¿Alguien pone en duda la eficacia y generosidad de estas organizaciones? Por desgracia, sí: los gobiernos, las distintas administraciones nacionales y las propias empresas públicas y privadas. ¿Por qué? Porque no cumplen con destinar ni siquiera el 0,7 por ciento de sus presupuestos a financiar a las ONG y a las misiones de la Iglesia católica. La generosidad y la solidaridad van por cauces distintos. Si un cooperante o una religiosa se van a vivir a Sri- Lanka o Malasia, ante todo lo hacen por generosidad, que es una virtud individual. Pero si un Gobierno presume de solidario- -que es una virtud burocrática- -debería hablar menos y contribuir más. Por eso urge un debate internacional sobre la viabilidad de la Tasa Tobin, un mecanismo fiscal del que no quieren saber nada las socialdemocracias europeas, porque están acostumbradas a traficar con las subvenciones como si fueran recompensas políticas. La globalización conlleva consecuencias polémicas que dividen al mundo, pero también permite que nos concierna el drama de millones de familias arrasadas por la mayor catástrofe de la historia. Hay miles de páginas web y cuentas corrientes donde colaborar. Por favor, elija una.