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ABC MIÉRCOLES 29 12 2004 Internacional 25 DEVASTADOR MAREMOTO EN EL SUR DE ASIA En EE. UU. se detectó en minutos el tsunami pero no se supo a quien avisar b Ya hay un sistema de alerta de tsunamis pero nadie ha establecido un interlocutor en Asia al que transmitir el aviso y evitar desastres como el actual DPA SAN FRANCISCO. Pocos minutos después del maremoto en el Océano Índico, el beeper de George Crawford, en el estado norteamericano de Washington, ya estaba dando la alarma. Supe enseguida que era un sismo fuerte que podía provocar un tsunami, pero que no afectaría a nuestra costa oeste asegura. En Asia, las olas gigantes o tsunamis mataron a decenas de miles de personas, pero no había ningún interlocutor a quien avisar de lo que se avecinaba. Como director de operaciones en el centro de catástrofes de Tacoma, Crawford tiene una conexión directa con el Tsunami Warning Center en Alaska, creado en 1967 como sistema de alerta temprana ante la presencia de las olas gigantes por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) que controla la zona del Pacífico. Una familia de turistas suecos heridos espera su evacuación en el aeropuerto de Phuket hacia Bangkok EPA Con hematomas y cicatrices en los rostros, varios turistas permanecen con la mirada extraviada y agradecen estar con vida tras el maremoto que asoló las playas paradisíacas del sur de Asia Supervivientes del paraíso TEXTO: ABC Alarmas en cinco minutos La mayoría de los turistas fueron repatriados a la capital, Bangkok, tras el maremoto del domingo. Todos tienen el mismo deseo: regresar a sus países e intentar olvidar. Mi cabeza tocaba el techo y el agua me llegaba al mentón. No tengo más que angustia relata Juergen Kosian, un alemán de Hamburgo, que se encontraba junto a su familia en el Sofitel Magic Lagoon de Khao Lak, donde desaparecieron 280 personas, de un total de 415 clientes y colaboradores. Todo el mundo lloraba y gritaba en francés, sueco, alemán recuerda Kosian, y destaca que el 70 u 80 por ciento del hotel quedó destruido La hija de Jürgen sobrevivió milagrosamente, al quedar atascada entre el techo de su habitación y el colchón de su cama que se despegó brutalmente tras la entrada de la ola gigante en las habitaciones del hotel. Tengo el aspecto de un monstruo dice Heide, la esposa de Kosian, cuyos rostro y brazos están cubiertos de hematomas morados. Pero tuvimos suerte suspira. Todos tienen una historia para contar. La francesa Christiane Laurent viajó junto a otros 16 miembros de su familia a Tailandia, para pasar unas vacaciones al sol. Debido a las fuertes quemaduras del día anterior, la familia decidió no ir a la playa de Phuket el domingo por la mañana, y en cambio se dirigió a la ciudad, Patong. Estábamos en el autobús. De pronto todos comenzaron a gritar: vimos una ola de 150 metros y luego un auto arrastrado en la cima de la ola, en plena ciudad relata. El chófer dio marcha atrás, se dirigió a las alturas y todos nos salvamos. Tuvimos una suerte impresionante: todos los autobuses detrás fueron alcanzados por el maremoto, agrega. dido a sus padres, pero nadie le comprendía lo que decía añade. Su esposa, Anne- Marie Bugnon, lloraba al recordar todos esos cochecitos de bebés, los bebés arrastrados, las fracturas abiertas, los ancianos en estado de conmoción y una joven con el cráneo abierto De noche, se alojaron en un gran templo en las alturas relata. Había momentos de pánico. Un ruido de motor y todo el mundo comenzaba a correr hacia las montañas, se anunciaban nuevas olas en cuatro horas, en siete horas. Todos estaban muy nerviosos dice, toma aire y comienza a llorar nuevamente. Un turista portugués, Paulo Coutinho, cuenta cómo iba paseando por la playa, no lejos de Phuket, con su mujer Belinda y sus dos hijos pequeños cuando se vieron atrapados por un torbellino de agua. Vimos que el mar había retrocedido unos metros y la gente miraba con curiosidad más que con temor... Muchos se aproximaron al agua. De pronto, una ola gigante, muy rápida se abatió sobre nosotros, destruyéndolo todo cuenta Coutinho. La familia Coutinho intentó refugiarse en el bungalow, pero no llegaron y fueron aspirados por el reflujo del agua. Paulo logró retener a uno de los niños, pero no al otro, al que encontró horas más tarde en un hospital. De su mujer, Belinda, no se sabe nada. Tres años antes, en 1964, un terremoto de 9,2 grados en la escala de Richter había causado 132 muertos en Alaska, la mayoría por un tsunami que se produjo tras el sismo. En ese entonces había ya un centro de tsunamis en Hawaii, pero pasaban horas hasta que obteníamos informaciones sobre las olas explica Paul Whitmore, director del centro de Alaska. Hoy podemos emitir alertas en un plazo de cinco a diez minutos después de los terremotos Los expertos han colocado seis sensores que miden el movimiento debajo del mar entre el Ecuador y Alaska. Los aparatos brindan información sobre la actividad sísmica que transmiten a boyas que flotan en la superficie del mar y que las emiten a su vez vía satélite a las centrales en tierra. En caso de terremotos fuertes, como de 7 grados, enviamos normalmente una advertencia de tsunami a las regiones en peligro, incluso aunque la ola aún no haya sido medida señala Whitmore. Los servicios meteorológicos y emisoras de noticias son avisados a través de señales de radio, Internet y por teléfono. En nuestro caso las radios meteorológicas reaccionarían de inmediato asegura Jim White, coordinador de emergencias de la Universidad de Santa Barbara. Niños corriendo Bernard Bugnon también tiene su historia de la catástrofe. Este suizo se había instalado a hacer crucigramas en la terraza del tercer piso de su hotel, en el balneario de Khao Lak. Vi la ola llegar y grité comienza Bugnon. Vi los árboles caer sobre la playa y luego cómo todos los bungalows debajo de nosotros habían quedado destruidos Había muchas familias, los padres gritaban para encontrar a sus hijos, el pánico era total. Una niña sueca había per- El ex canciller Kohl, evacuado El ex canciller alemán Helmut Kohl fue evacuado ayer en un helicóptero del distrito de Galle, en Sri Lanka, donde se encontraba bloqueado. Según fuentes militares, el ex canciller fue evacuado porque no podía utilizar la carretera principal, completamente intransitable.