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82 MARTES 28 12 2004 ABC Deportes RAFAEL NADAL La estrella emergente del deporte español Toni Nadal: Los pies en el suelo, ante todo Su tío y entrenador, Toni Nadal, ha conseguido que la fiesta de la Davis no afectara a su sobrino: Lo primero que hicimos fue dejarle claro el número del mundo en el que está (46) Nosotros, ante todo, tenemos los pies en el suelo y sabemos que la vida siempre te pone en tu sitio. Las fiestas y las celebraciones no nos daban miedo porque pudieran hacer que a Rafa se le subieran a la cabeza, sino por el tiempo que nos quitaba de preparación y entrenamiento. Por eso este mes nuestra vida ha cambiado. Se ha amoldado. Por supuesto hemos tenido que decir que no a muchas propuestas, pero cuando no hemos podido nos hemos adaptado. Las entrevistas las ha hecho en los coches, camino de los entrenamientos. Hemos variado los horarios. Hemos llegado a entrenar a las ocho de la mañana, porque a las once teníamos un homenaje en Palma. O si había que coger un avión a las diez, pues se trabajaba a las siete... El 11- M fue una conmoción que aquel día no acababa de entender En su raqueta se aúnan el presente y el futuro del tenis español. Su triunfo sobre Andy Roddick en la final de la Copa Davis fue uno de los momentos mágicos del año. Él dice ser sólo un muchacho de 18 años, un tipo normal, quizá un poco hiperactivo Pero es la nueva estrella del deporte español. TEXTO: DOMINGO PÉREZ ¿Qué siente al ser, con sólo 18 años, el hombre del 2004? -No me siento así ni mucho menos. Creo que ha habido deportistas de mucho más valor que yo. Así a bote pronto se me ocurren unos cuantos, como Fernando Alonso, Dani Pedrosa, Sete Gibernau... Algunos futbolistas. El mismo Carlos Moyá ha estado muy bien, mejor que yo, todo el año. Ha habido muchos deportistas que lo han hecho mejor que yo. Desde luego yo no me votaría para el mejor del año, aunque a nivel particular sí he sentido que he logrado (la Copa Davis) a los 18 años algo que muchos otros no han conseguido en la vida y que a lo mejor, cuando me retire, puede ser lo mejor que me haya pasado en mi carrera. ¿Cómo ha vivido desde que acabó la Davis, en una nube? -Fueron cuatro o cinco días de mucha alegría. Todo el tiempo de un lado para otro. Muy difícil explicar los sentimientos que afloraban. Pero no me dio tiempo a sentirme en ninguna nube. Enseguida volví a trabajar. A los cinco días ya estuve en un torneo en León y luego empecé a entrenarme. He parado muy poco, casi nada. ¿Es duro volver al trabajo después de una eclosión semejante? -No me costó nada. Sé desde hace mucho tiempo que sin esfuerzo no hay premio. Estoy deseando que empiece la temporada. ¿Tal vez canse más tanta celebración que el entrenamiento? ¡Eso nunca puede cansar! Siempre que voy a un acto de ese tipo voy agradecido. Para mí es un orgullo que te hagan caso y te reconozcan los méritos cuando ganas. La pena es que no he podido ir a todos los que me han invitado, ni atender a todo el mundo porque en algún momento había que entrenarse. El día 1 de enero empieza la temporada y el tiempo apremia. -De todos los homenajes, ¿con cuál se queda? -Con todos, los agradezco todos. Todos a los que he podido ir y todos a los que no. Son un reconocimiento al trabajo y al esfuerzo y llevan una carga de cariño enorme. ¿Jugar al fútbol en el Bernabéu también resultaría emocionante? Nadal celebra una victoria -Sobre todo porque era un partido benéfico. Siempre estoy dispuesto a ayudar a la gente a la que le falta todo lo que nosotros tenemos. Pero al margen, muy contento porque jugar al fútbol me encanta y poder estar ahí, en el Bernabéu con todos esos cracks Zidane, Ronaldo... era como un sueño que se hizo realidad. Lo pasé muy bien. ¿Le hizo algún caño a una de las estrellas? ¡La toqué, que ya es bastante! Me pusieron de lateral (su puesto preferido REUTERS es el 9 y al menos toqué el balón y no lo hice mal, porque otros salieron 20 minutos y ni la olieron. ¿Le dio la sensación de que podría haber sido tan bueno en el fútbol como en el tenis? -Nunca se sabe, pero lo normal es que no. En el tenis he podido ser profesional y cualquiera sabe si en el fútbol... Siempre digo que cuando uno es bueno es bueno en lo que sea, el fútbol o cualquier cosa. ¿Un mes después de la Davis, qué sigue grabado en su memoria? -Aunque parezca raro, el público. Creo que será imposible que vuelva a vivir una cosa así. En el tenis, tanta gente en un estadio es imposible. ¿Cómo se definiría? -Hiperactivo. Nunca puedo estar sin hacer nada. Me gusta hacer muchas cosas, otros deportes, pescar... ¿En este año intenso ha conocido a alguien que merezca la pena? -En el partido contra la pobreza le conocí y me sorprendió Carlos Sainz, por su humildad después de tantos años estando entre los mejores. ¿Su frase resumen de 2004? -Un buen final de temporada, pero lo pude haber hecho mejor. ¿Vive en una burbuja? -Para nada. Los tenistas somos personas normales, como cualquier otra. Trabajamos en el tenis, igual que podríamos estar en un banco. Somos de carne y hueso, sentimos y padecemos. Ahora estoy muy preocupado por lo que ha ocurrido en el sudeste asiático. Es una zona que, además, conozco. Una tragedia enorme. ¿Por ejemplo, el 11- M cómo lo vivió? -Me pilló en Indian Wells. Todos jugamos con un brazalete negro. Nos preocupamos muchísimo. Enseguida nos juntamos todos los españoles. Para nosotros fue una conmoción, aunque no pudimos vivirlo exactamente como fue por la distancia y eso siempre atenúa las emociones. Nos metimos en internet y no acabábamos de entender lo que pasaba. Aquella tensión e incertidumbre fue una de las peores experiencias de la temporada.