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46 MARTES 28 12 2004 ABC Cultura y espectáculos JULIO VALDEÓN Miembro de la Comisión de Expertos del Archivo designado por la Junta de Castilla y León Teníamos que haber sido menos educados, más bárbaros, y dar un puñetazo en la mesa El historiador realiza una autocrítica sobre su papel en el dictamen de la Comisión. Pese a que está convencido de que ha sido mal explicado pretende aclarar al presidente del Gobierno regional por qué no hubo un rechazo formal a la salida de los papeles TEXTO: ANA BELÉN HERNÁNDEZ FOTO: FRANCISCO HERAS VALLADOLID. Consternado ante las críticas recibidas por su abstención en el dictamen emitido por la Comisión de Expertos creada para atender a las reclamaciones catalanistas sobre el Archivo General de la Guerra Civil y convencido de que se explican por un problema de comunicación el medievalista Julio Valdeón confesaba a ABC que le gustaría hablar con el presidente de la Junta de Castilla y León para explicarle su trabajo en representación de la Comunidad y su postura frente al apoyo a la salida de los papeles de Salamanca. -Juan Vicente Herrera ha descalificado a los miembros de la Comisión de Expertos tildándoles de sumisos y pesebristas ¿Qué opinión le merece esta crítica? -No tengo constancia de que los representantes de Castilla y León entremos en el mismo saco. -El presidente ha afirmado que ustedes tendrán que explicar cuál ha sido su posición y por qué no votaron en contra. -Para empezar, habría que aclarar que no hubo ninguna votación y que lo que se ha interpretado como una abstención fue más bien una separación, una forma de apartarse del grupo ante una conclusión que no parecía razonable y que se urgía sin demasiadas justificaciones después de muchas horas de reunión. Fue el profesor Antonio Morales el primero en señalar su petición de más tiempo para estudiar los informes y, ante la negativa, el que rechazó a apoyar el dictamen. Tanto Eugenio García Zarza como yo nos sumamos a ese planteamiento, que nos parecía el más adecuado. En cualquier caso, el resto de los miembros de la Comisión no dijo ni mu. Ni el señor Antonio González Quintana, que fue director del Archivo durante muchos años y había abogado por enviar a Cataluña sólo copias; ni la representante de los archiveros de la Comunidad; ni Juan Pablo Fusi... ¿Ya ha hablado con él? -No, pero me gustaría hacerlo para explicarle cómo ha ocurrido todo. No dudo que pudiéramos equivocarnos; igual teníamos que haber sido más bárbaros, haber dado un puñetazo en la mesa, y no tan educados como creo que hemos sido. ¿Y con la consejera de Cultura, Silvia Clemente? -Con ella hablé por teléfono el mismo jueves para informarle. A ella no le pareció que hubiéramos actuado mal. -Quizá es difícil comprender por qué en el informe no se recogió algún tipo de protesta. -Nos hemos explicado mal. Nuestra intervención fue para situarnos fuera del asunto, porque todo era apresurado y teníamos sensaciones extrañas. Pero Federico Mayor Zaragoza tenía mucho interés en la inmediatez, y quiero recordar que este señor ocupó cargos con Franco y ahora parecía claro que estaba del lado de los catalanes. También hay que reconocer que el dictamen tiene una parte positiva, que no podemos negar, y es que se recoge la necesidad de fomentar el Archivo, de que reciba nueva documentación. Se habló de que Rusia está dispuesta a enviar material, de la contratación de más personal, de promover más actividades. Aunque admito que la otra parte del dictamen es principalmente un acuerdo con Cataluña. ¿No piensa que este dictamen, al reflejar la condena al origen del Archivo y apostar por la creación de un gran centro de la Guerra Civil, se distancia de los argumentos técnicos que justificaban la comisión? -Desde luego, daba la impresión de que estas medidas eran para compensar el No hubo votación y lo que se ha interpretado como una abstención fue una forma de apartarse ante una conclusión que no parecía razonable El resto de los expertos no dijo ni mu. Ni González Quintana, que fue director del Archivo, ni los archiveros de la región; ni Fusi... Julio Valdeón fue una de las tres personas que se abstuvieron en el dictamen