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42 MARTES 28 12 2004 ABC Sociedad Científicos de alto nivel contratados por el CSIC denuncian la falta de planes para su futuro Es inadmisible la pobre dotación para la incorporación permanente de investigadores b Educación anuncia un inminente programa de 300 ayudas para incentivar contrataciones estables, la primera medida concreta en tres años A. AGUIRRE DE CÁRCER MADRID. Primero protestaron los becarios de investigación por el recorte de las ayudas luego, la elite de la ciencia española por el insuficiente incremento de los presupuestos para investigación; y ahora científicos de alto nivel, contratados a través del programa Ramón y Cajal, por la falta de una política coherente de contratación de investigadores Esta nueva queja surge de un colectivo de 443 investigadores que se incorporaron al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con contratos de cinco años y la promesa del anterior Gobierno de que, superada positivamente la evaluación de su trabajo en ese periodo, se incorporarían a la plantilla de este organismo de investigación, el mayor del país. Ese mismo compromiso fue asumido también por las universidades y los demás organismos públicos que voluntariamente decidieron participar en el programa de contratación Ramón y Cajal cuya primera convocatoria fue aprobada en septiembre del año 2001. A principios de ese año, el antiguo Ministerio de Ciencia pidió a todas las instituciones públicas que producen ciencia en España un esfuerzo de planificación a medio plazo sobre el crecimiento de sus plantillas para, en función de ese análisis, solicitar esos contratos en régimen de cofinanciación. El objetivo era ofrecer una vía de incorporación estable de investigadores al sistema español de ciencia y tecnología. A la primera convocatoria se presentaron 2.807 candidatos, de los que finalmente fueron seleccionados alrededor de 800 por las universidades y organismos públicos de investigación. De ellos, 160 científicos (el 20 procedían de centros de investigación extranjeros. Los ramones y cajales contratados por el CSIC señalan ahora en un comunicado que ese programa fue visto como una oportunidad por investigadores españoles que desarrollaban su trabajo en países como EE. UU. Alemania, Reino Unido o Francia, entre otros, pero también por científicos extranjeros de diversas nacionalidades. Ahora ase- Plan de ayudas coordinado con las Comunidades El programa de incentivos para la contratación estable de investigadores, que convocará en enero el Ministerio de Educación y Ciencia, se articulará a través de convenios con cada Comunidad autónoma. En el caso del CSIC y de otros organismos públicos de investigación que dependen del MEC, según precisa el secretario general de política científica, Salvador Barberá, habrá una interlocución directa dentro del Ministerio de Educación para contribuir a esa planificación, que de todos modos tendrá que contar también con los convenios que firmemos con las diecisiete Comunidades autónomas Salvador Barberá reconoce que habrá bolsas particulares de personal científico que, por falta de planificación de algunas instituciones, tendrán más o menos dificultades para lograr su incorporación estable al sistema español de ciencia y tecnología. Pero esta no será la única acción del Ministerio para aumentar el número de científicos en España añade Barberá. Un técnico analiza una muestra en un laboratorio de Zaragoza Estos científicos insisten en que las necesidades del CSIC en materia de Recursos Humanos vienen reflejadas por el alto número de investigadores contratados temporales que tiene (1.832 contratados más 2.317 becarios, frente a 2.341 funcionarios en 2003) y por tanto es inexplicable, e inadmisible para los afectados, la pobre dotación presupuestaria para la contratación permanente en este organismo Los científicos añaden que ante esta situación, desde el Ministerio de Educación y Ciencia sólo se anuncia la posibilidad de adoptar una solución de urgencia, consistente en la aparición de un programa de incentivación de contratación estable de investigadores, programa que parece más bien diseñado para ser aplicado en las universidades y no en el CSIC. En cualquier caso, es un proyecto cuyos detalles no conocemos y que aparece cuando 119 investigadores empiezan su penúltimo año de contrato Ramón y Cajal. Esto refleja la falta de una política de contratación coherente de científicos en España, que está afectando tanto a su carrera profesional como al desarrollo de la ciencia en este país Ramones y cajales El programa Ramón y Cajal fue creado en 2001 por el anterior Gobierno ra para propiciar la incorporación de forma estable de jóvenes científicos en universidades y organismos públicos y privados de investigación. A lo largo de tres años se quería ofrecer 2.000 contratos de cinco años de duración, cofinanciados por el Gobierno, los centros y las Comunidades. Los centros debían planificar las necesidades de científicos a medio plazo para que, al término del quinto año, incorporaran a los ramones y cajales de forma definitiva a sus plantillas. El CSIC contrató a 443 investigadores, de los cuales 119 empiezan ahora su penúltimo año de contrato. Según este colectivo, los responsables del CSIC les han comunicado recientemente que no existe ningún plan para su incorporación definitiva. guran que, lamentablemente, algunos de ellos tendrán que plantearse en un futuro no muy lejano la posibilidad de volver a marcharse, o abandonar definitivamente la carrera científica Un total de 119 investigadores empiezan su penúltimo año de contrato, pero, según señalan, la actual directiva del CSIC les ha comunicado que no existe ningún plan para su incorporación definitiva. Conseguir un puesto estable de científico en el CSIC pasa obligatoriamente por lograr una plaza de funcionario, y es la misma dirección del CSIC la que reconoce que la oferta pública de empleo prevista para los próximos años no puede absorber a todo este banquillo de científicos de alto nivel, a pesar de que su contratación supuestamente ha respondido a unas previsiones razonables de crecimiento precisa ese colectivo. La respuesta del ministerio El punto de vista del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) es bien distinto. En declaraciones a ABC, el secretario general de política científica, Salvador Barberá, explicó que el nuevo programa de incentivos para la contratación estable de investigadores es precisamente la primera medida después Los científicos Ramón y Cajal del CSIC critican que no haya una política coherente de contratación Educación dice que su programa de ayudas se completará con otras acciones para aumentar el número de científicos