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50 Sociedad LUNES 27 12 2004 ABC Medio ambiente Estaciones de la Confederación Hidrográfica del Ebro donde trabajará el CSIC en el marco de Aquaterra Zonas de mayor riesgo: PAÍS VASCO Audinaka Villodas Miranda de Ebro Haro Estella Río Ebro NAVARRA Alsasua- Urdiaín Puente de la Reina Caldearenas LOGROÑO San Mateo de Gállego Alcolea de Cinca ARAGÓN A A- Monzón B- Flix C- Zona del Delta CATALUÑA Torres de Segre Flix B Mar N Nájera Grisen ZARAGOZA- Presa Fuente de de Pina la Junquera LA RIOJA El Proyecto Aquaterra: Instituciones participantes: 45 Países de origen: Presupuesto total: 13 de la Unión Europea más Suiza y Serbia 13 millones de euros, de los cuales 650.000 están destinados al estudio del río Ebro Tortosa- Mediterráneo Campredó C Amposta INFOGRAFÍA ABC Antibióticos y analgésicos se suman a la lista de contaminantes de los grandes ríos europeos El CSIC emprende un estudio para evaluar el impacto de los medicamentos en las aguas del Ebro b El proyecto europeo de investi- gación Aquaterra se desarrollará durante cinco años y abarca también los cauces del Brevilles, el Meuse, el Elba y el Danubio ROBERTO PÉREZ ZARAGOZA. Los medicamentos se han convertido en un problema medioambiental de envergadura. Si hasta hace unos años lo que preocupaba prioritariamente eran los vertidos de carácter industrial, ahora los investigadores dirigen su mirada hacia el impacto directo que ejercen los vertidos que reciben los ríos desde los núcleos de población. Cada vez hay más plantas depuradoras y las directivas europeas obligan a extender estas instalaciones a municipios cada vez más pequeños. Hasta ahí el dato positivo. Pero las actuales depuradoras tienen una capacidad limitada de eliminación de residuos contaminantes y hay una parte sustancial de compuestos que no son erradicados antes de que esas aguas lleguen a los ríos. El problema más importante en este momento lo constituyen los medicamentos de uso común y creciente. El organismo metaboliza una porción, pero otra la elimina por vía urinaria y acaba en el agua. Antidepresivos, analgésicos, antiepilépticos, betabloqueantes, reguladores del colesterol y antisépticos se han convertido en sustancias cada vez más presentes en los caudales de los grandes ríos. Los científicos conocen el problema desde hace años, pero las investigaciones realizadas hasta ahora no han sido demasiado amplias. De hecho, se encuentran en un estadio ini- Del Ebro se encargará un grupo de expertos del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) coordinado por Damiá Barceló, profesor de investigación de este organismo, que ya lleva varios años evaluando la calidad de las aguas del Ebro y profundizando en el impacto que están teniendo los medicamentos. Recogida de muestras Durante estos cinco años, se recogerán muestras periódicas en dieciocho estaciones que tiene la Confederación Hidrográfica del Ebro a lo largo de todo su cauce. También se analizarán las aguas superficiales y subterráneas, los sedimentos, peces y muestras del fondo del río. Damiá Barceló ha explicado a ABC que esto va a permitir conocer con más exactitud el grado de contaminación que existe en el Ebro por estas sustancias. Hasta ahora, la recogida de datos ha sido limitada y en su mayor parte se ha concentrado en el tramo catalán, fruto de trabajos previos realizados en los últimos años. Es una etapa inicial de las investigaciones, saber qué tenemos en el agua, para después profundizar en cómo están afectando esos compuestos a la fauna y flora del cauce. De entrada, ya se sabe que las afecciones existen. Por ejemplo, en el caso del antiepiléptico carbamazepina, se ha comprobado que supone un riesgo para los crustáceos. También hay indicios de que el propanolol, un betabloqueante, produce efectos negativos en el crecimiento del pez medaka, una variedad asiática de agua dulce. No es un problema anecdótico, en absoluto afirma Barceló. Y no porque afecte al consumo de agua de los El Ebro a su paso por la ciudad de Zaragoza cial. En Europa, Alemania es el país que más ha trabajado en este campo y Dinamarca destaca por el número de depuradoras que ya tiene operativas con medios suficientes como para eliminar los restos de medicamentos antes de que lleguen a los ríos. En los demás países, las investigaciones aún son escasas y en España se conoce muy poco del grado de contaminación real que ejercen estas sustancias. FABIÁN SIMÓN Avanzar en el conocimiento del problema es uno de los principales objetivos del programa europeo Aquaterra que se desarrollará durante cinco años en cinco grandes ríos del continente: Ebro, Meuse, Brevilles, Elba y Danubio. Participan 45 instituciones de trece países de la Unión Europea, más Suiza y Serbia. El presupuesto global es de trece millones de euros, 650.000 de ellos para la parte española.