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ABC LUNES 27 12 2004 Madrid 39 Las reservas de agua en los embalses, en el 64,4 por ciento En plenas fiestas navideñas, las reservas de agua almacenadas en los embalses madrileños continúan muy altas a pesar de haber transcurrido el verano con escasas lluvias, y se sitúan en el 64,4 por ciento de la capacidad total. No obstante, en los próximos días esta cantidad aumentará debido a la nieve que ha caído en gran parte de la región con la llegada del temporal este fin de semana pasado. Valdemoro regala 30.000 latas con uvas de la suerte a los vecinos Más de 300 establecimientos de Valdemoro participan en una campaña municipal de apoyo al pequeño comercio por la que se regalarán a los consumidores un total de 30.000 latas que contienen doce uvas de la suerte cada una. Además, estas latas incluyen un número con el que los compradores podrán participar en el sorteo de un crucero, dos viajes de fin de semana y seis vales de 300 euros. El Ayuntamiento envía 100.000 libros a niños madrileños El Ayuntamiento de Madrid ha enviado 100.000 libros infantiles a los hogares de niños de entre 8 y 11 años con el objetivo de fomentar su afición a la lectura y prevenir el consumo de drogas. Esta novedosa actuación se enmarca dentro de la campaña La lectura es prevención El Consistorio ha editado dos libros: El país del olvido para niños de 8 y 9 años, y Fábula para chavales de 10 y 11 años. ¿Cuándo quedaron sepultados bajo ceniza más de un centenar de peces? ¿Cómo ha sido posible que dos gorgonias conviertan en tiesto un diente de tiburón de hace 20 millones de años? Las respuestas se desvelan en una exposición en CosmoCaixa Detectives del Jurásico TEXTO: MABEL AMADO MADRID. Los fósiles siempre son protagonistas de la historia en primera persona. Recuperar su testimonio y transmitirlo a las generaciones venideras es un acto científico de gran valor que ayuda a comprender cómo y cuándo ocurrió el desastre que, en algunos casos, los enterró en vida. Así lo podemos ver en una didáctica exposición de entrada libre que ha organizado CosmoCaixa, el Museo de la Ciencia de la Fundación la Caixa en Alcobendas. Son once extraordinarias historias entresacadas de otros tantos fósiles que han llegado a nuestros días en perfecto estado de conservación. Restos y rastros de nuestros ancestros es el título de esta asombrosa exposición que, tras su paso por Barcelona y Génova, nos muestra ahora la historia de once fósiles de gran valor y belleza. ¿Pero cómo ha sido posible recomponer con precisión detectivesca las últimas horas de estos animales? Como afirma la geóloga y paleontóloga Marta Solsona, encargada del contenido de la muestra, se han elegido para su exhibición piezas pertenecientes a la Fundación la Caixa que tuvieran capacidad para contar una historia y que ésta pudiera ser deducida estudiando el propio fósil La historia, en cómic Así, para proponer una visita más amena, el secreto de cada fósil no se desvela a partir del lenguaje escrito, sino a través de un cómic en blanco y negro. Finalmente, la última viñeta de la tira, ya en color, corresponde a la pieza que se exhibe, como si del último fotograma de una película se tratara. La muestra, que podrá visitarse en CosmoCaixa Madrid durante todo el año 2005, da fiel testimonio de once historias con sugerentes títulos. Por ejemplo, Enterrado en vida relata las últimas horas de una manada de Proteoceratops andrewsi- -un pequeño dinosaurio que vivió en Mongolia a finales del Cretácico- -que se alimentaba de helechos en el sotobosque. Tras un extraño ruido y un leve temblor de tierra, el grupo es sorprendido por una tormenta de arena. Asustados, la mayoría intenta huir. Sólo unos pocos eligen acurrucarse en el suelo en busca de protección. Pero el protagonista de esta historia queda sepultado en vida por la arena. Hoy sus restos pueden narrar la historia que aconteció hace 75 millones de años. Atracción fatal relata la vida en un bosque colombiano en el Pleistoceno. De entre todos los árboles de un claro destaca una Hymenaea en una de cuyas ramas se forma una estalactica con su viscosa resina. Empujados por el viento o atraídos por el olor, diferentes insectos quedan atrapados. Entonces, algunos arácnidos, tentados por un fácil bocado, acuden a la trampa. Con el tiempo, el conjunto fosiliza y se convierte en testigo mudo de aquella escena. El empacho de un pez voraz nos acerca el Xiphactinus audax, uno de los peces óseos más grandes del Mesozoico- -llegaba a alcanzar 6 metros de longitud- -que vivía en aguas superficiales desde las que sigilosamente acechaba a sus presas. Una vez cerca de ellas, engullía enteras a sus víctimas, con la cabeza por delante para evitar que las aletas quedasen atravesadas. Con este peso y medidas, ¿cuál fue la causa de la muerte del Xiphactinus audax de 5 metros que ha llegado hasta nuestros días fosilizado junto a su presa? ¿Por qué se han encontrado en tan perfecto estado? Las pruebas apuntan a un indigesto banquete y a que, una CosmoCaixa organiza visitas guiadas a su exposición vez muertos, quedaron rápidamente enterrados. Seguimos cerca de corrientes de agua con El riesgo de beber Un día como tantos otros, un grupo de Tricerátops se alimenta de helechos junto a los meandros de un río. La repentina aparición de un Tyrannosaurus hace huir a todos menos a uno. Tras una terrible lucha, los dos colosos se retiran malheridos. El maltrecho Triceratops, tras aplacar su sed, muere a la orilla del río. Su cadáver, casi intacto, queda enterrado bajo la arena. enormes columnas de vapor. El banco de Lycoptera es sorprendido y muere por efecto de la combinación de la alta temperatura y las propias cenizas. Los cadáveres de más de un centenar de estos diminutos peces quedan sepultados para siempre. Dientes como tiesto narra la historia de un tiburón de hace 20 millones de años que pierde un diente. Enterrado en el sedimento, el incisivo fosiliza y millones de años después, la roca dónde se encuentra se erosiona y el diente fósil vuelve al mar. Aprovechando ese sustrato duro y estable, dos gorgonias se instalan en el diente, multiplicando las ramificaciones de sus brazos en forma de fractal. Éstas y otras historias, hasta contabilizar un total de once, completan el contenido de esta asombrosa exposición que, como afirman sus organizadores, enlaza la paleontología con la investigación detectivesca, rescatando la sorprendente información que subyace en las piezas fósiles Tragedia en el lago Otra historia nos retrotrae a China, en pleno Jurásico superior. Tragedia en el lago rememora un lago rodeado de montañas con hermosa vegetación donde nada un banco de Lycoptera en busca de alimento. Al fondo, por la ladera de un humeante volcán desciende una nube de ceniza hirviente. La nube, que se mueve a gran velocidad, entra en contacto con el agua provocando La exposición recompone con precisión detectivesca las últimas horas de estos animales