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ABC LUNES 27 12 2004 33 Unos encapuchados entran en el Media Markt de San Sebastián de los Reyes y roban su recaudación Don Quijote y Sancho Panza cambiaron La Mancha por una mañana en el parque de El Retiro Visto bueno, pero con condiciones La Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) ha dado autorización, el pasado día 23, al Ayuntamiento de Madrid para poder realizar obras en el río Manzanares. Al final, lo que empezó como un proyecto para soterrar las calzadas de tercer cinturón ha terminado por incluir muchas actuaciones para sanear el río. La CHT, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, impuso 54 condiciones que deberán reflejarse en un proyecto de construcción que el Ayuntamiento deberá entregar en el plazo de seis meses. Pese a que la Confederación se siguió mostrando partidaria de haber hecho un proyecto de evaluación ambiental, consideró que con las propuestas municipales se alcanzará una mayor protección de los ciudadanos y sus bienes frente a riadas e inundaciones. La reducción de la contaminación del agua del río se conseguirá con esos colectores de mayor capacidad, ya proyectados por el Ayuntamiento, que evitarán los vertidos directos, así como con los tanques de tormenta que almacenen las aguas para su tratados posterior. Respecto a la seguridad ante posibles riadas, la CHT considera que estará garantizada con un aumento de la capacidad de desagüe del cauce, que se ha calculado para el máximo caudal. En las márgenes del río se tendrá que replantar especies autóctonas y xerófilas, de baja demanda hídrica. Además, los árboles deberán ser arrancados durante la parada vegetativa y trasplantados a vías o jardines. Las condiciones impuestas por la Confederación Hidrográfica han venido a unirse a las 28 que ya impuso la Comunidad de Madrid cuando, el pasado mes de mayo, el Gobierno de Esperanza Aguirre eximió a la M- 30 de la declaración de impacto ambiental. Las más significativas se centraron en el conocimiento en detalle de los volúmenes de tierra que se van a mover, estudios acústicos y de afecciones al tráfico o la certeza de que existe suficiente capacidad de desagüe. Una alfombra vegetal sustituirá el asfalto en el Manzanares JULIÁN DE DOMINGO El aspecto final del río es, de momento, una incógnita aunque el alcalde ha dejado muy claro que convertirá seis kilómetros de calzada de la M- 30 en un lugar agradable para vivir Se limpiará el fondo del río para retirar la arena y el limo acumulados que han terminado por reducir la capacidad del cauce ños lo que verán será más agua embalsada, aunque el cauce será el mismo, pero en momentos de emergencia se abrirán las compuertas y habrá más capacidad Los resultados de la obra serán, por tanto, una mayor capacidad de desagüe ante avenidas y una mejora de calidad, impidiendo los vertidos, con lo que todo el agua que salga de Madrid estará depurada. Reforma del alcantarillado Los grupos ecologistas parece que ven de buen grado cualquier actuación de mejora, pero no están del todo convencidos de que el Ayuntamiento, con sus propuestas, acabe con el problema de la calidad de agua en el Manzanares, El problema actual- -dijo Santiago Martín, de Ecologistas en Acción- -es que, ante fuertes lluvias, se juntan las aguas residuales y pluviales. Las depuradoras no tienen capacidad y, por lo aliviaderos, van directamente al río. Creemos que la solución estaría en hacer una reforma gradual del alcantarillado de la ciudad, porque lo previsto sólo paliará el problema pero no acabará con él De momento, para empezar habrá que esperar a la presentación del proyecto para la zona oeste de la M- 30 ahora que el Ayuntamiento ya tiene en su mano el permiso de la Confederación Hidrográfica del Tajo para actuar sobre el Manzanares. Luego, tendrán que venir los trámites de licitación y adjudicación de las obras y, si todo marcha según espera la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez, las actuaciones junto al río empezarán en los primeros días de marzo. Un tranvía sobre la gran alfombra verde El aspecto que mostrará la superficie junto al río Manzanares, una vez que las calzadas de la M- 30 discurran en subterráneo, es, de momento, una incógnita. Lo único que dejó muy claro desde el primer momento el alcalde, Alberto Ruiz- Gallardón, es su intención de transformar seis kilómetros de calzada en una gran alfombra verde y en ello, justamente, radica la espectacularidad del proyecto: rescatar la relación del río con la ciudad. Se crearán, al menos, 30 hectáreas de zonas destinadas a uso público, a las que se suman las 20 ya existentes y que ahora están mal conservadas e inaccesibles al ciudadano. Un concurso internacional de ideas se encargará de realizar un proyecto, en el que el Ayuntamiento invertirá 300 millones de euros, para recuperar los espacios liberados y diseñar su aspecto final. Mientras tanto, la concejal de Urbanismo, Pilar Martínez, defiende con ardor la necesidad de ese cambio y para empezar recuerda que la mayoría de las viviendas no miran hacia el río, sino que le dan la espalda. Habrá- -dijo- -que solucionarlo para conseguir un entorno agradable para vecinos y visitantes. Por ejemplo, podríamos incluso imaginar la existencia de un tranvía que desde la zona norte recorriera la ribera del Manzanares y llegara incluso hasta Getafe. Sería un recorrido turístico que pudiera ofrecer la nueva imagen que tendrá la ciudad junto a su río recuperado, más cuidados y más limpio