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26 Internacional DEVASTADOR MAREMOTO EN ASIA LUNES 27 12 2004 ABC Una mujer india llora por la muerte de sus dos hijos ahogados en el maremoto, ayer en Chennai, capital del estado indio de Tamil Nadu AP Las olas gigantescas producidas por el maremoto registrado en Sumatra llevaron ayer la destrucción a centenares de pueblos pesqueros y zonas turísticas del sureste asiático, donde los primeros relatos dan cuenta del poder letal de los tsunamis En segundos teníamos el agua al cuello TEXTO: ABC VIENA LONDRES NUEVA DELHI. En cuestión de segundos, teníamos el agua al cuello declaró a la prensa Kurt Jost, uno de los miles de turistas austriacos que se encontraba ayer en una de las zonas más afectadas por el maremoto, la isla tailandesa de Phuket. La tragedia se abatió sobre esa costa, y sobre muchas otras del sureste asiático, como un golpe seco de guadaña. En los momentos anteriores no vimos ni escuchamos ninguna ola precisó Kurt Jost, que en ese momento se encontraba desayunando con su mujer en la terraza de un complejo turístico a unos veinte metros de la playa, e instantes después se veía obligado a luchar para no ser arrastrado mar adentro por el reflujo de la marea. El golpe de agua lo arrastró treinta o cuarenta metros, hasta una mesa de billar. Desde allí vio el efecto del tsunami la ola gigantesca causada por un maremoto. Por todos lados había gente gritando, sillas, mesas, cubos y todo tipo de cosas de plástico, cajas, botellas, flotando en dirección al mar recordó Jost. Muchos de los lugareños se han ido a las montañas y desde allí miran el mar. Esperan las réplicas. Se puede sentir en el aire el dolor de la gente, consciente de los muchos muertos, de la devastación, de los daños materiales. Se respira un ambiente terrible apostilló. Otra turista relataba a la radio pública ORF la desolación en la zona costera de Phuket. Todas las construcciones, y también la bahía, se encuentra totalmente destruidas declaró Margarethe Wachschuetz. Entre los turistas austriacos en la zona siniestrada se encontraba el ministro de Finanzas del país alpino, Karl Heinz Grasser, que, según un portavoz de su Gabinete, resultó ileso. En un primer momento sólo escuchamos un estallido, una explosión muy fuerte y pensamos que se había producido en el hotel y que éste se venía abajo relató otro turista superviviente de Phuket, el británico Gerard Donnely. Entonces llegó una inmensa ola, y tanto mi mujer como yo corrimos a lo alto del hotel para ponernos a salvo La fuerza de los tsunamis produjo escenas patéticas en otros puntos afectados de la región surasiática como la localidad de Unawatuna, en la costa sur de Sri Lanka. Eran cerca de las 10 de la mañana- -relata Roland Buerk, un periodista de la BBC- -y estábamos todavía acostados en el hotel cuando escuchamos gritos procedentes del exterior; entonces el agua empezó a llegar hasta la ventana y salimos despavoridos del hotel Los supervivientes luchaban de modo desenfrenado por no ser engullidos por el agua o verse arrastrados hacia el mar por el reflujo. Algunos nos agarramos a un árbol, pero la fuerza de la torrente hizo que éste comenzase a desgajarse de sus raíces- -sigue contando Buerk- nos dejamos ir a merced de la corriente tratando de evitar cómo podíamos chocar contra las motos, los frigoríficos y los vehículos que nos pasaban por encima Finalmente, cuando ya nos habíamos alejado como unos 300 metros tierra adentro logramos agarrarnos a un pilar de hormigón, hasta que las Nos dejamos ir a merced de la corriente tratando de evitar cómo podíamos chocar contra las motos, los frigoríficos y los vehículos que nos pasaban por encima aguas comenzaron a bajar de nivel: desde ahí el espectáculo de destrucción era dantesco concluye el relato de Roland Buerk. La antigua Ceilán fue ayer uno de los países más devastados por los maremotos. No había servicios de socorro, ni helicópteros para rescatar a nadie; todos sabíamos que la salvación dependía de cada uno relata otro superviviente. La mayor parte de los habitantes de la costa se subieron a los tejados de sus casas por temor a otra ola gigante; hay rumores de que habrá réplicas de tsunamis así que la gente huye despavorida hacia las colinas añade el mismo testigo del drama. Las escenas de pánico se repitieron en las costas indias del estado de Tamil Nadu, donde miles de habitantes fueron engullidos por el mar o murieron por los efectos del maremoto que produjo olas de hasta 10 metros de altura. Soy un maldito, estoy obligado a sobrevivir y soportar el dolor de mi hija cuenta Jainti Lakshmi en un hospital de Cuddalore, a 250 kilómetros de Madras, al narrar la muerte de su hijo y de dos nietos gemelos. Las morgues de los hospitales públicos se vieron ayer desbordadas por los cuerpos de ahogados, en medio de la psicosis ante nuevas réplicas de los maremotos.