Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 27 12 2004 Opinión 5 El puzzle de las recetas Desde 1994, la venta de antidepresivos se ha triplicado en España, mientras que los tranquilizantes han doblado sus cifras. Números alarmante que han llevado a la ministra de Sanidad, Elena Salgado, a abrir una investigación sobre el uso y abuso de las especialidades psiquiátricas y el estado real de la salud mental de los españoles, retratada enel puzzle, infalible, delasrecetas de la Seguridad Social. Baldosas de oro La cifra supera, de largo, cualquier previsión ligada a motivaciones nostálgicas: 230.000 millones de pesetas son muchas pesetas, demasiadas para representar simples recuerdos de una época impresa y acuñada en billetes y monedas que aún son de curso legal y que siguen sin ser cambiadas a la nueva divisa. Al cambio son casi 2.000 millones de euros- -suficientes para pagar buena parte de la factura de la desviación de las pensiones- -y están escondidas bajo las baldosas de un país que se resiste a pasar a limpio la cuenta de resultados de un ejercicio que terminó hace ya tres años. Fuerza y presencia Se siguen sucediendo los gestos de esperanza entre Israel y las autoridades palestinas, pero la transición que de forma provisional lidera Abu Mazen tropieza, de nuevo, con el extremismo. Los radicales de Hamás han cosechado en las elecciones municipales de Cisjordania un resultado que revela su fuerza y presencia. No se presentan a las presidenciales de enero, pero están ahí. EL PSOE, DENTRO POR EL FRÍO MAYTE ALCARAZ C FELIX ORDOÑEZ Las dos caras de la nieve. La ola de frío polar que desde la jornada de Navidad azota a la Península se hizo notar ayer a través de fuertes nevadas, que dificultaron el tránsito por carretera y afectaron a numerosos medios de comunicación. Mientras que la nieve era celebrada por los niños, los conductores sufrían sus efectos en enormes atascos y retenciones que, en la provincia de Burgos, llegaron a inmovilizar a miles de vehículos, forzando la intervención del Ejército. En la imagen, un grupo de niños se desplaza en trineo ante la catedral de Burgos y bajo una intensa nevada. UANDO un político en la oposición olfatea su amargo cáliz, su cerebro sorbe más que absorbe. Será por eso que en las Navidades de 1997, el PSOE anunció al mundo, porque estas cosas o se le dicen al planeta o es como si nada, que la culpa de que el temporal hubiera enjaulado a cientos de personas en sus coches a la altura de Cuenca, con la raya de la gasolina más baja que la temperatura, era del aznarismo unipolar ¿lo cogen? Imprevisor, más que imprevisor, que además de ser de derechas no te enteras de que la nieve cae cuando la temperatura del aire es muy fría y eso en la oposición sí que lo notamos, pues no sabes cómo zorrea el viento. Y el temporal, erre que erre, volvió a dejarse sentir en las carreteras hace escasamente un año, cuando al PP le quedaba el último telediario de Urdaci, y miles de conductores pasaron de nuevo la noche atrapados por la nieve en Burgos. El PP se volvió a quedar helado y no fue por falta de leña del PSOE precisamente: España no tiene un servicio de Protección Civil y aquí no hay más que imprevisión dijeron. Pero, claro, los socialistas no sabían que cuando uno deja la oposición, come caliente y se viste de franela, lo único que se le enfría ya es la nariz (y para desgracia de los votantes, casi siempre para impedir a los políticos olfatear lo que interesa en la calle) Poco tiempo ha pasado, para que el meteorológico, el inclemente tiempo, vuelva a enseñar, como ayer, sus afilados colmillos de hielo por toda la sierra, hasta muy cerca de Madrid y en los accesos al norte de España. ¡Favor, que viene el lobo, labradores... decían los socialistas. Hoy, al PSOE le pilla dentro por el frío, quizá con las estufas del sentido común lo suficientemente encendidas para entender que la climatología no escribe en el Bolétin Oficial del Estado. Por cierto, si le sobra un poco de hogar, que lo comparta con los miles de conductores que ayer pasaron la noche en sus coches, a los que no les quedó suficiente batería para escribir: Piove, porco governo. Pásalo