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ABC DOMINGO 26 12 2004 Nacional 21 ÁLVARO DELGADO- GAL CONSTITUCIÓN MUTANTE E Carod Rovira lanzó ayer críticas veladas contra el empresariado catalán YOLANDA CARDO El líder de ERC sugiere que los empresarios catalanes tienen poca capacidad de resistencia Asegura que al primer tirón todo tiembla y se generaliza la sensación de miedo los objetivos del año 2005 son que Cataluña apruebe en su Parlamento un nuevo Estatuto y que se perfile un nuevo sistema de financiación S. N. BARCELONA. El presidente de ERC, Josep Lluís Carod- Rovira, parece empeñado en mantener un perfil muy diferenciado de sus socios del tripartito catalán y si en ocasiones hace alguna pequeña concesión respecto a los asuntos más polémicos, al poco tiempo vuelve a la carga con sus posturas radicales. Ayer volvió a producirse uno de estos episodios cuando el líder republicano afirmó que Cataluña es un país con poco cuerpo nacional sobre todo en algunos sectores, no exclusivamente políticos, también económicos y empresariales con poca cohesión de país y capacidad de resistencia por lo que al primer tirón, todo tiembla y se generaliza la sensación de miedo. No aludió directamente a ello, pero con estas palabras Josep Lluís CarodRovira se refería, sin nombrarla, a la polémica surgida a raíz de sus declaraciones en las que cuestionaba el apoyo a la candidatura olímpica de Madrid 2012 y las posteriores afirmaciones de algunos empresarios catalanes en las que denunciaban un boicot al cava catalán. El líder de ERC añadió que sólo cuanb Para Carod, do un país es firme en sus convicciones y tiene los objetivos claros es capaz de resistir todos los reveses que le puedan venir. Las declaraciones, además, se producen la misma semana que el Parlamento catalán, con el apoyo de ERC, aprobaba una iniciativa de apoyo a Madrid 2012. Para Carod, los objetivos del año 2005 son que Cataluña apruebe en su Parlamento un nuevo Estatuto y que se empiece a perfilar un nuevo sistema de financiación que ponga fin al escandaloso déficit fiscal que es lo que puede impedir que el Pacto del Tinell sea aplicable Esta es la amenaza más grande, según Carod, que tiene el pacto del gobierno tripartito, que este pacto no se pueda aplicar porque no tengamos un sistema de financiación adecuado Carod participó ayer en la tradicional ofrenda floral del día de Navidad ante la tumba del que fuera presidente de la Generalitat durante la segunda República, Francesc Maciá. Por otra parte, Carod también celebró el gesto de dignidad de la comisión de expertos a favor de devolver los documentos de Cataluña que están en Salamanca al final de un año político que ha sido complicado, difícil y duro Carod señaló que desde ERC se sigue trabajando para que los catalanes decidan con libertad su futuro en un estado propio, nacional e independiente n España están cambiando muchas cosas, rápidamente. Pero también está cambiando el significado de las palabras. Y las palabras son cosas también. A veces, cosas más importantes que las sujetas a la acción de la gravedad o al desgaste del aire o la lluvia. El domingo pasado, en una entrevista a un diario madrileño, Maragall afirmó que soñaba con un estatuto catalán de carácter proclamatorio Trazó un paralelo con las constituciones francesa y americana, y dijo que le placería que los niños supiesen el estatuto de memoria e incluso lo cantaran en las escuelas. Primer accidente lingüístico: el director del diario pregunta a Maragall si el estatuto exhortaría a la búsqueda de la felicidad, lo mismo que la Constitución americana. Maragall replica: Hombre, algunas cosas que en el siglo XVIII eran de rigor, ahora parecen un poco ambiciosas y se pueden obviar Olviden la comicidad de diálogo. El accidente que he denominado lingüístico es importante porque la búsqueda de la felicidad no está contenida en el articulado de la Constitución americana sino... en la Declaración de Independencia. ¿Lo tenía presente el periodista y puso a Maragall a prueba? ¿Lo sabía Maragall? Me apunto a una tesis freudiana. Se trató de un acto fallido por ambas partes, ya que, me temo, no se está pensando, quizá con alegría, acaso todo lo contrario, en una profundización de la autonomía catalana. Se está pensando en una cosa distinta: la independencia, bautizada con otro nombre. El caso es que Maragall no rectificó a su interlocutor. Prosigo con el lenguaje. El texto que Maragall querría que recitaran los escolares de su tierra, reza así: Nosotros, el pueblo de Cataluña, nos estatuimos a través de este texto legal en una nación en la nación de naciones que es España... Nos estatuimos como comunidad autónoma, como nacionalidad dentro del conjunto de nacionalidades y regiones de España, y nos autogobernamos de acuerdo con nuestros principios, entre ellos, el de subsidariedad Maragall cuenta entre sus antepasados con un poeta ilustre. Es metafísicamente increíble, y poéticamente impensable, que pueda concebir que este texto trufado de cautelas forense constitucionales fuera a ser recitado con sentimiento por los alevines de la patria catalana. O se compone un canto a la Cataluña independiente, y sus glorias pasadas y venideras, o se arreglan una serie de puntos técnicos entre profesionales, sin ánimo alguno de agitar las emociones colectivas. Lo más verosímil, es que Maragall esté oscilando entre los dos escenarios, sin saber a qué carta quedarse o incierto quizá sobre la naturaleza dispar de sus dos barajas. Sea como fuere, el equívoco es explosivo. El lenguaje está siendo igualmente devastado en la otra orilla, la constitucionalista o exconstitucionalista. La danza frenética cobró ímpetu añadido hace unas semanas, cuando Zapatero pidió a los populares que no fueran fundamentalistas y no deificaran el concepto de nación. Se abatiría, sobre el debate público, una catarata de denominaciones alternativas. Comunidad nacional ha sido la más traída y llevada. El quid está en que comunidad nacional significa en el fondo lo mismo que nación aunque no se trate, aritméticamente, de la misma palabra. Los más reservones querrían confinar la acuñación nueva a la redacción de los estatutos. Los audaces, la meterían en la propia Constitución. La Presidenta del TC, añadiendo caos al caos, ha propuesto que se desdramatice la idea nacional, y se modifique el artículo 2 para convertir a España en Estado plurinacional. Mientras, se ha dado a conocer el documento del PSE redactado por Guevara. Es opinión común que conduce a un Estado confederal. Oí por la radio las explicaciones de Guevara, un nacionalista honrado que sigue cultivando su fe fuera del recinto irrespirable del PNV. Extraje la sensación de que el Plan Guevara recogía los contenidos del plan Ibarreche con una salvedad que reconozco crucial: mientras que Ibarreche desea que el País Vasco se autodetermine, y rompa unilateralmente el Estado, Guevara anhela alcanzar la independencia virtual mediante una lectura generosa y abierta de la Carta Magna. Para un profesor de Derecho Constitucional, la diferencia, como he dicho, es de bulto. Pero un ciudadano sólo la comprenderá envuelta en cláusulas altamente artificiosas: Hay que pensar como si el País Vasco fuera a ser independiente, y al tiempo, no serlo, puesto que habría llegado a esa situación por un itinerario que no vulnera formalmente los límites constitucionales, etc... A la postre, empezamos a no saber lo que quiere decir nación soberanía o unidad nacional Ni tampoco, Constitución Quedó ello patente en la advertencia que hizo Bono al afirmar que no vacilaría en emplear el ejército para defender a España. Empleó dos fórmulas distintas. Uno, que el ejército tienen que garantizar la soberanía de España. Dos, que tiene que garantizar la Constitución, en su forma actual o en la que adopte tras ser reformada. En un trance de normalidad histórica, entenderíamos que la primera versión es aproximadamente equivalente a la segunda. Ahora, ya no sabemos del todo a qué atenernos. Dentro de unos meses, la Carta Magna se habrá convertido en un texto no menos hospitalario a la interpretación arbitraria que los ensayos surrealistas de escritura automática.