Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 Espectáculos VIERNES 24 12 2004 ABC VIERNES DE ESTRENO Supertramps El factor Koniek J. C. Visto y admirado el titánico superpuñetazo en la mesa animada que ha supuesto Los increíbles al resto del mundo no Pixar sólo le queda: a) conformarse con las migajas, o b) explotar los hechos diferenciales y regionales como buenamente se pueda. Véase esta misma semana la témpera Pelikan y esquimal de El niño que quería ser un oso o estos cantarines Supertramps que enfilan el cartabón de la nostalgia al recordarnos esos dibujos animados centroeuropeos de trazo áspero pero vivo y mensaje comunero cuya palabra final se grabó a fuego en la sesera cinéfila: Koniek Por esa calle tira el tándem vasco Irusoin Dibutoon, cuya factoría ya produjo piezas tan meritorias como La isla del cangrejo El ladrón de sueños o la reciente Glup claro precedente de ésta, aunque el perfil al que se dirige es un poco más crecidito. Así, el argumento se centra en la marginación animal que sufre una pandilla basura formada por un gato gafe, una paloma china con un ala en el Inserso, una cucaracha caribeña y una rata de laboratorio rusa. Vamos, el espectro sociológico- inmigrante más repartido que el gordo de anteayer (sólo falta algún ejemplar magrebí; todo un tirón de oreja para los puristas del Rh) Completan la nómina zoológica dos pitbull con alma de pastor alemán (ario, claro) y una linda gatita para poner el Directores: José María Gonenaga e Íñigo Berasategui Intérpretes: Dibujos animados Nacionalidad: España, 2004 Duración: 80 minutos Calificación: contrapunto de dama ente vagabundos. Y entre gags blandos, texturas derretidas (los bichos no tienen ni un pelo, ni siquiera de tonto, para no dificultar la tarea tecnológica) y look de videojuego también made in Spain (o, siendo generosos, algún plataformas para la Play 2) la hora y pico de gorrión del filme transcurre sin contratiempos ni sobresaltos, valorándose, eso sí, el buen trabajo de escenarios urbanos (algunos, reales) e iluminación farolera. Eso sí, de la segunda dimensión y media aún no se ha pasado por estos lares (ni en la gruyere El bosque animado Y el universo tiene diez, según la teoría de las cuerdas esas, así que... El niño que quería ser un oso Hermoso cuento polar FEDERICO MARÍN BELLÓN Sería mezquino cuestionar los valores morales y educativos de esta película danesa, que mezcla en un cucurucho animado varias leyendas del Ártico. Sin embargo, al lado de determinados títulos de animación- -no es preciso dar pixtas el espectáculo no resiste comparación. Seamos sinceros. Si aceptamos cierta relación de confianza, el lector debe saber cuatro cosas antes de llevar al cine a sus hijos, que por otro lado no lo pasarán mal. Para empezar, el argumento es más sencillo y menos absurdo que el de Hermano oso título similar de la Disney que apenas dejó huella en la cartelera. En esta película, una pareja de osos polares pierde a su osezno en el parto y el padre decide raptar a un cachorro de hombre para mitigar el daño. El chaval no se queda en el baile del plátano y aprende incluso a pescar con sus propias manos en las heladas aguas de aquellos páramos, pero los humanos juran venganza y se desencadena la tragedia, porque las moralejas suelen ser cobardes y casi siempre necesitan la desgracia para dar la cara. El dibujo, en segundo lugar, es hermoso en su sencillez, mientras que los Dirección: Jannik Hastrup Intérpretes: Animación Nacionalidad: Dinamarca, 2002 Duración: 75 minutos Calificación: alardes técnicos de otras latitudes son sustituidos por el ingenio, un ingenio minimalista y algo frío, pero sin lugar a dudas inteligente y creativo. Es cierto que, a cambio, su humor es poco generoso y menos adulto, pero los pequeños lo sabrán apreciar, aunque ya es hora de acabar con la costumbre de pintar al lobo como un animal malo y al plantígrado como un dechado de bondad. Luego llegan los niños al zoológico, se acercan demasiado a la jaula...