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ABC VIERNES 24 12 2004 25 Vladimir Putin acusa a Occidente de tratar de desestabilizar a los países de la antigua Unión Soviética El Gobierno interino de Irak afirma tener pruebas del apoyo de Siria a ex miembros del régimen de Sadam Ariel Sharón y Simón Peres pronto guiarán su país de la mano. Entre ambos, 157 años de edad. La política hebrea es cosa de dinosaurios que, por estos lares, no corren peligro de extinción Parque Jurásico en Israel TEXTO: J. CIERCO REUTERS va de democracia, como dice el alcalde de Nablus, Bassam Shakaa, quien teme que una derrota de Al Fatah, o una victoria por los pelos, sea un aviso a los navegantes de la ANP, que decidirían entonces suspender las otras fases de la votación bajo cualquier pretexto. Pretexto que no han necesitado los palestinos que tomaron los colegios electorales de Jericó y de otras 25 localidades de Cisjordania para citarse con un pedacito de su convulsa historia y ejercer un derecho que otros muchos disfrutarán a lo largo de los próximos meses y, como ayer, lo harán, frente a clanes y tribus, ocupación militar, detenciones de última hora y presiones internas, por miles. JERUSALÉN. Ariel Sharón, sentado en una silla, acaricia la cabeza de Ehud Olmert, su número dos en el Gobierno, quien agarra una piruleta. Al lado, Simón Peres. Arik en su papel de abuelo generoso, le dice al viceprimer ministro: Dásela... es mucho mayor que tú Daniella, la humorista del diario Haaretz, describía así la penúltima diferencia entre los laboristas y el Likud para su Gobierno de Unidad Nacional que se cerrará en enero. Dos abuelos, Sharón y Peres, uno que da, otro que pide, dispuestos a repartirse el poder para cumplir una misión casi divina: sacar a Israel de Gaza en verano. Dos abuelos que suman 157 años. Simón Peres tiene 81. Ariel Sharón, 76. Y no están, pese a su condición de dinosaurios, en peligro de extinción. Al menos en este particular Parque Jurásico político que es Israel. Basta un rápido vistazo a la historia de este país para comprobar que sus primeros ministros han sido hombres y mujeres entrados en años. El fundador del Estado de Israel, David Ben Gurión, ejercía aún como primer ministro con más de 70 años. Golda Meir, la primera Dama de Hierro lideró su país hasta cumplidos los 76. Isaac Rabin murió asesinado en 1995 por un extremista judío a los 73 años, siendo jefe del Ejecutivo. Isaac Shamir, quien llevó a Israel hasta la Conferencia de Paz de Madrid en 1991, superaba los 72 años cuando dejó el cargo... Esa veteranía de los políticos hebreos es pues una constante casi infalible. Con alguna que otra excepción. Los casos, por ejemplo, de Benjamín Netanyahu, primer ministro antes de cumplir los 50, y Ehud Barak, quien accedió al poder con 57. Ambos relevos fallidos. Las mismas caras pues durante décadas. Más de cinco llevan caminan- Ariel Sharón y Simón Peres, en una imagen de archivo do, codo con codo, Sharón y Peres. Sus particulares hojas de ruta no siempre les han conducido a los mismos destinos, aunque coincidieron en sus principios en el Mapai, partido de la izquierda israelí. Uno y otro han pasado por calvarios muy particulares que parecían el final de sus carreras. Pero ambos, cuan Ave Fénix, han renacido siempre de sus cenizas. ABC Unidos por la ambición La planta noble del Gobierno de Israel está a punto de convertirse en un departamento geriátrico dice con cierta ironía, Eitan Cabel, dirigente laborista muy próximo a Ehud Barak. Sedientos ambos de poder (Sharón ya ha anunciado que se presentará a la reelección; mientras Peres pugna por hacerse con las riendas definitivas del Laborismo) estos dinosaurios son iguales pero diferentes. El hoy primer ministro tiene un pasado militar. Ha combatido en todas las guerras de Israel. Las ha ganado todas. También se ha hecho, con el tiempo, con el apoyo político de sus ciudadanos. Peres, en cambio, se ha ganado el respeto y la admiración de Europa, no de los israelíes. Se ha presentado a cinco elecciones (1977; 81, 84; 88 y 96) y las ha perdido todas, como también perdió frente a Moshé Katsav la carrera para convertirse en jefe del Estado. Padre del programa nuclear israelí; arquitecto de la fuerza militar de Israel; mano derecha de David Ben Gurión, a quien conoció haciendo autostop, Peres no tiene pasado militar del que vanagloriarse, carencia clave en la política de este país. Hoy, los caminos de estos dos dinosaurios se han vuelto a cruzar. El primer atajo les llevará hasta Gaza. Sacar a los colonos judíos de la Franja, su principal tarea. No descuidar su particular Parque Jurásico, la otra. Sharón le ha quitado el envoltorio y Peres disfruta de su piruleta.