Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
10 VIERNES 24 12 2004 ABC Nacional Trece muertos de frío a bordo de una patera en Canarias en la víspera de Nochebuena Junto a otros 30 subsaharianos, partieron el lunes de África sin comida ni agua, y se quedaron sin gasolina b Algunos supervivientes estaban de pie, semihundidos en la embarcación, mientras otros se abrazaban a las víctimas para darles calor sin saber que habían muerto PABLO ALCALÁ LAS PALMAS. La Guardia Civil de Fuerteventura se encontró ayer con el horror en estado puro: trece inmigrantes subsaharianos muertos de frío en el escaso fondo de una patera, con los cuerpos entrelazados, y algunos supervivientes, ignorantes de la suerte de sus compañeros, abrazados a los cadáveres, en un último intento desesperado de que conservaran la vida. La tragedia, ocurrida en vísperas de Nochebuena, no tiene precedentes. Nunca antes se había encontrado tal número de víctimas a bordo de una embarcación. Los tripulantes del helicóptero que localizaron la barquilla a unas siete millas de la isla canaria no daban crédito hasta que rozaron el agua. Los subsaharianos estaban de pie, pese al riesgo de que zozobrara la frágil embarcación. Los agentes aún ignoraban que los vivos intentaban no seguir sentados al lado de la muerte. La historia de la quimera con fin de tragedia vuelve a repetirse. Además de los trece muertos, otras 30 personas querían llegar esta vez a España olvidándose del Atlántico en diciembre. Cuatro sufren una grave hipotermia- -tuvieron que ser hospitalizados- -y entre los pasajeros hay un menor. Achicando agua Los subsaharianos partieron de un punto indeterminado de la costa africana hace tres días, sin agua ni comida y con el combustible escaso. De hecho, se quedaron sin gasolina, según relataron algunos supervivientes. La embarcación comenzó a anegarse al poco de comenzar la travesía; pese a ello, sus ocupantes no volvieron a tierra. Sus esfuerzos por mantener la patera sin agua a duras penas lograron que permaneciera a flote, hasta el punto de que durante tres interminables días estuvo parcialmente inundada. El radar de la Guardia Civil de Fuerteventura marcó la patera en torno a las tres de la tarde, aunque el helicóptero de la Benemérita rastreaba desde primeras horas de la mañana las aguas costeras, dado que el martes al mediodía se recibió una llamada de socorro desde una embarcación que se encontraba a la deriva. El comunicante pidió ayuda desde un teléfono móvil, según informó la Guardia Civil, y relató que a bordo había 36 personas, entre ellas tres niños de corta edad. Los cadáveres fueron llevados al puerto de Gran Tarajal (Fuerteventura) a bordo de una patrullera Los miembros de salvamento, al divisar desde la aeronave la barcaza pasadas las cuatro de la tarde de ayer, creyeron que habían encontrado a los que habían pedido socorro, pero pronto salieron de dudas. No había niños ni ningún teléfono móvil desde el que se hubiera podido llamar. El primero de los inmigrantes murió el miércoles, según la reconstrucción realizada por los agentes, y en las siguientes horas perecieron los demás de frío y sed. La temperatura en el océano es la misma que en tierra (unos 16 grados ayer) con idénticos descensos nocturnos, pero la sensación térmica REUTERS es de diez o doce grados menos debido al viento y la humedad según fuentes de Salvamento Marítimo. Localizadas las víctimas, la patrullera Salvamar acudió al rescate. Los cadáveres presentaban un acusado rigor mortis según los miembros del equipo de rescate, el cual resultó muy