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ABC VIERNES 24 12 2004 Opinión 5 Camino allanado Siguiendo el guión previsto, la comisión de expertos convocada para pronunciarse sobre el traslado a Cataluña de parte del Archivo Histórico de Salamanca estimó ayer justa y legítima la solicitud de la Generalitat, impulsada por los socialistas y sus socios nacionalistas. Se sale con la suya la ministra Carmen Calvo en su empeño de allanar el camino para preservar el tripartito catalán. Reverso de una postal En esta ocasión no perecieron ahogados. Fue el frío el que los mató, el mismo frío que adorna las estampas, con nieve artificial, que ilustran la Navidad contrahecha para el consumo occidental. Los cadáveres de trece inmigrantes fueron hallados ayer en una nave a la deriva, cerca de Fuerteventura; otros treinta, con claros síntomas de hipotermia, fueron rescatados por la Guardia Civil, en una secuencia filmada en imágenes brutales. Es el reverso de una postal navideña en la que hasta el frío es postizo. Las mafias que trafican con seres humanos, por desgracia, sí son de verdad. Suprema dispensa El Tribunal Supremo ha absuelto al diputado batasuno Jon Salaberría, condenado a prisión tras legitimar la lucha armada de ETA por entender que hizo sus declaraciones en el ejercicio de sus funciones de parlamentario. Sentencia firme y suprema, pero de difícil explicación para la opinión pública, que no sabe de bulas y dispensas para aplaudir sin cortapisas los crímenes terroristas. EL SOLDADITO DE PLOMO J. FÉLIX MACHUCA EFE Un regalo de bandera. El ministro de Defensa, José Bono, regaló ayer al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y a cada uno de los miembros del Ejecutivo una figura de plomo que representa a un cadete abanderado, perteneciente a la Academia de Infantería de Toledo y con el uniforme de 1906. Bono hizo este obsequio a sus compañeros de Gabinete con motivo de las fiestas de Navidad y se lo entregó, según fuentes del Ministerio de Defensa, en la penúltima reunión del Consejo de Ministros de este año, que se celebró ayer. El cadete de plomo, situado sobre un pedestal de madera, porta en su mano derecha un estandarte con la bandera española y el escudo constitucional. OMO regalo de Navidad, nuestro ministro de Defensa, el señor Bono, le ha enviado a Rodríguez Zapatero, presidente del Gobierno, un magnífico soldadito de plomo, ataviado con uniforme de principio del siglo pasado, tiempo en el que se notaba en nuestros soldados el ala triste de un águila imperial desplumada desde Trafalgar a Cavite, sin olvidar el machete mambí de la manigua cubana. El soldado es, por tanto, la fiel representaciónde unEjército en horasbajas, quizá tan bajas como altas fueron sus valerosas derrotas, y quiero entender que lo del plomo es, seguro, puro azar y nunca metáfora del que recibió, sin volver casi nunca la cara, a todo lo largo del siglo XIX. El soldadito es tan sólo eso. Un bonito regalo de un ministro a su presidente en fechas tan dadas al guiño y al obsequio. Hubiese sido imperdonable que el ministro, guiado por un arrebato castizo, hubiese echado mano del recurso hipercalórico de la cesta de Navidad. Chorizos, jamones, peladillas y mazapanes tienen su público. Pero no se le ve a ZP muy inclinado a la charcutería. Al menos hasta ahora. Bono se ha inclinado por el detalloso soldadito de plomo. Pero está por confirmar que la ministra de la Vivienda le haya regalado el plano de la primera promociónde casas sociales del ministerio. Tampoco es muy probable que Moratinos le haya enviado una jaima saharaui para que tome el té en los jardines monclovitas con el líder del Polisario, que está encantado con la política española en la zona. Y nada hay que pueda hacernos creer que la ministra de Fomento le haya regalado la mejor de sus sonrisas, fundamentalmente porque no es su fuerte. Así que, hasta donde podemos saber, el presidente tiene en Bono al ministro más cumplidor, y en el soldadito de plomo que le han regalado, las felicitaciones ministeriales más operativas y disciplinadas de su equipo de Gobierno. Desconozco el grado de emoción con el que Zapatero recibió el obsequio. También desconozco si al presidente le gusta rememorar cuentos infantiles como El patito feo El soldadito de plomo o Bambi Pero conozco coleccionistas intratables de fetiches emocionales que ven un soldado como el del presidente y le hacen la ola. Quizás en la nota cariñosa que acompañaba al regalo Bono expresara sus mejores deseos para Zapatero de parte de un Ejército que estaría encantado de ver a todos los soldados de plomo convertidos en militares de carne y hueso. Y pertrechados con equipos técnicos más actuales que los del pasado siglo. Felicidades. C