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ABC JUEVES 23 12 2004 Lotería 69 EL AMBIENTE SALÓN DE LOTERÍAS ANECDOTARIO Niños de San Ildefonso Los nervios les jugaron pequeñas malas pasadas Tres bolas juguetonas cayeron donde no debían. Dos de ellas fueron a parar al mismo suelo, aunque recogidas a gran velocidad por los responsables de ese aterrizaje Otra cayó en la tabla unos segundos. Los ligeros errores, fruto de los nervios y la tensión del momento, provocaron en el público una salva atronadora de aplausos que animaron a los niños del Colegio de San Ildefonso a proseguir, con una sonrisa en los labios, con su particular soniquete. Sesenta y nueve El número erótico que provocó risas en el público Mediaba ya la séptima tabla y casi todo el pescado estaba ya vendido Los seguidores del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad se entretenían observando y jaleando a los niños que seguían entonando el largo listado de premios. De repente, escucharon un número y estallaron en carcajadas. El encargado de leerlo, Gabriel Sánchez, atónito, se quedó parado. No entendía lo que ocurría. Repitió la cifra: 69. Nuevas risas, ahora ya, incluso encima del escenario. Las estrellas de la jornada, que sembraron de millones varias provincias, entonan el número y el premio a pleno pulmón No se hizo de rogar. El Gordo más madrugador de la historia provocó la decepción entre el público que asistía al sorteo y la incredulidad de los niños de San Ildefonso. Mohamed y Jesús no daban crédito. Es un error pensaron mientras volvían a mirar la bola. Fue su estreno de lujo Me hubiera gustado que el Gordo tocara en Madrid por el 11- M TEXTO: M. J. ÁLVAREZ FOTO: ERNESTO AGUDO Disfraces La Benemérita y la Policía no faltaron al sorteo Entre el numeroso público que acudió a contemplar el Sorteo de Navidad no faltaron los que lucían vistosos disfraces: peregrinos, papás noeles, brujas, magos o incluso romanos, con un traje forrado con cuarenta y siete mil de las antiguas pesetas que pesaba 47 kilos. Destacaban también los de tres Guardias Civiles y dos Policías Nacionales, perfectamente uniformados, ya que era su vestimenta de trabajo. No pudieron escapar de la curiosidad y pasaron unos minutos en el Salón viviendo de cerca el ambiente festivo y animado. MADRID. La expectación, los sueños y las ilusiones de millones de españoles, concentrados, como cada 22 de diciembre, en los bombos y en la danza caprichosa que bailan los números, apenas duraron ayer tres minutos. El Salón Nacional de Loterías se vistió de largo para celebrar el Sorteo de la Navidad, con decenas de flores de pascua en el escenario. Más de 300 periodistas acreditados y las 380 personas del público que asistía en directo a esta tradicional rifa- -la mayoría pasó la noche haciendo cola, desafiando el intenso frío- -acababan de acomodarse en sus butacas. Provistos de amuletos, con los décimos en la mano, en sus carteras o estampando sus trajes porque el dinero llama al dinero así como de vistosas vestimentas, más propias del carnaval que de esta época, se preparaban para vivir tres horas de emociones en un ambiente que irradiaba fiesta por los cuatro costados. El deseo de ser alguno de los agraciados por los hados con el gordito desataba sus fantasías mientras comenzaban a retumbar los cánticos de los niños del Colegio de San Ildefonso, que, desde octubre, ensayan cuatro días a la semana. Sin embargo, los anhelos y las esperanzas se desvanecieron como una pompa de jabón en el segundo alambre de la primera tabla. Apenas se estaba caldeando el ambiente cuando un revuelo anunció el primer premio. Jesús Álvarez Abreu, encargado de entonarlo, miró la bola una y otra vez. ¡No había duda! Era el Gordo el más madrugador que se recuerda. El desconcierto se tornó en decepción entre los asistentes: ¡Qué pena! Una niña de la guerra que quería ver el sorteo antes de morir Era su mayor ilusión desde niña, aunque nunca ha dejado de serlo, no en vano lleva el calificativo de niña de la guerra Aunque ha tardado en cumplirla por causa del destino, ayer la hizo realidad. A las 21 horas del martes ya estaba plantada en la fila. Su impaciencia la convirtió en la primera. Sus achaques y el frío no la arredaron. Rosalía tiene 76 años y los sueños intactos. No me voy a morir sin ver el sorteo en directo dijo hace tantos años que ni los recuerda. Ahora piensa repetir. ¡Para mí, se acabó el sorteo! comentaban algunos. La incredulidad se tornó en sorpresa para el cuarteto debutante de niños, que se estrenó en esas lides por la puerta grande: tres minutos después de empezar a desgranar premios. Mientras, Mohamed El Chauti y Jesús entonaban el número y el premio, a pleno pulmón, cincuenta y cuatromilll seiscientosss... Dos mil millonesss de eeeuros sus compañeras Sandra Cortés, que extrajo el premio millonario que llevó la suerte a Sort (Lérida) y a varios puntos de España, y la colombiana Valeriana Castañeda, que hizo lo propio con el número, no cesaban de llorar. Es de alegría y emoción decían al unísono estas futuras pintora y enfermera, mudas por la impresión recibida a sus ocho años. Los niños de la suerte no se lo podían creer. Pensé que me había equivocado explicaba un risueño Jesús, que, con 11 años, quiere ser veterinario o futbolista y que aprovechó para desear a todos felicidad El dinero no lo es todo explicaba Mohamed, de origen marroquí que, aún así, quiere ser banquero. He temblado de lo nervioso que estaba. ¡Ojalá que el Gordo hubiera tocado en Madrid, porque lo ha pasado muy mal este año- -dijo en alusión al 11- M- El azar no lo quiso así, aunque no paró de repatir premios. El primero y el último Dos números feos: el 00000 y el 00001 Los llevaba una mujer procedente de Zamora. Le costó trabajo encontrarlos, pero al final los consiguió. Explicó a ABC que comenzó a buscarlos en el mes de mayo. Carmen lleva tres años jugando a esos números, el primero- -00000- -y el último- -00001- -que entran en el bombo. Con ello quiero romper con los tópicos de que existen números feos y bonitos, al final todos cuentan, ¿no? Insistía en que su constancia tendrá un premio, si no este año, el próximo. Y lo tuvo por la terminación del Gordo