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ABC JUEVES 23 12 2004 Internacional 25 Arabia Saudí acusa a Libia de apoyar un complot para matar al Príncipe Heredero Riad retira a su embajador de Trípoli y ahonda su enfrentamiento con Gadafi la adoptada por el Departamento del Tesoro de EE. UU. contra Al Faquih, prominente disidente saudí exiliado en Londres ABC RIAD. Arabia Saudí anunció ayer la retirada de su embajador de Libia y exigió al representante libio que abandone Riad, después de acusar al régimen de Muamar al Gadafi de montar un plan para asesinar al Príncipe Heredero saudí, Abdala bin Abdelaziz. La decisión saudí representa un agudo deterioro de sus relaciones con el régimen de Trípoli, que ayer negó las acusaciones de Riad. La denuncia del complot fue oficialmente aireada en una conferencia de prensa del ministro saudí de Exteriores, Saud al Faisal, pese a que el supuesto plan de asesinar a al Príncipe Abdala, gobernante de facto del país, fue desvelado el pasado mes de junio, aunque el Gobierno saudí había guardado silencio hasta ahora. La medida no ha llegado hasta la rupb La represalia coincide con tura total de relaciones, pues las embajadas van a continuar abiertas, especialmente para permitir que los musulmanes libios hagan la peregrinación a La Meca, que tendrá lugar a fines de enero. El Gobierno saudí, por aprecio al pueblo libio, y pese a lo horrible de lo sucedido, limita su acción solo a estas medidas dijo Al Faisal. El ministro no dio detalles sobre el supuesto plan, pero esos detalles ya habían sido aireados en junio por la prensa- -primero por el norteamericano New York Times, y luego por el árabe Al Hayat- y nunca negados desde Riad, pero sí desde Trípoli. Según esas versiones, el régimen libio envió a dos agentes a Arabia Saudí para atentar contra el Príncipe, uno de los cuales fue descubierto antes de llevar a cabo su plan en Egipto, y desde ahí extraditado a Arabia Saudí. El plan fue más tarde confirmado por los testimonios de Abderrahman al Amudi, un islamista estadounidense detenido en su país y condenado el pasado octubre a 23 años de cárcel tras declararse culpable de aceptar cientos de miles de dólares para servir de inter- mediario entre el régimen libio y disidentes saudíes. También ayer un disidente saudí, Saad al Faqih, fue señalado por el ministro saudí como vinculado con el régimen libio, si bien Al Faisal no llegó a acusarle de ser el encargado de ejecutar el supuesto plan de asesinato. Coincidencia Curiosamente, la acusación contra Al Faquih de estar vinculado al régimen libio se produce después de que el disidente saudí- -uno de los más prominentes, exiliado en Londres- -haya comenzado a caer en desgracia al ser incluido en la lista negra del Departamento del Tesoro de EE. UU. La institución estadounidense explicó que la medida obedece al hecho de que Al Faquih y otro compatriota también exiliado, Adel Batergi, colaboran con la red terrorista internacional Al Qaida, y apoyaron al depuesto régimen afgano de los talibanes. Al Faquih, antiguo profesor de Física en la Universidad de Riad, se exilió en Londres a principios de los noventa y fundó un movimiento opositor en 1992 para pedir reformas profundas.