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6 Opinión JUEVES 23 12 2004 ABC M. MARTÍN FERRAND En estos momentos el número de soldados profesionales se aproxima a la mitad de las plantillas previstas MADRID Y LA IZQUIERDA CULTURAL Al lado de Kazantzakis y Nadal, ¡qué pequeñez la del modesto novelista incapaz de ver Madrid por sectarismo político! Por lo demás, siento una inmensa compasión por él de pasear por el bello y señoA escrito un novelisrial paseo del Prado y la ta de izquierdas, sin Castellana; considera Cibecitar a Azaña, que les como paradigma de las Madrid es un poblachón plazas circulares califica manchego, y que la torre Piel urbanismo de la Gran Vía casso no la libra de este juicomo funcionalismo yancio. ¿Hasta dónde puede llequi y coloca al Palacio Real gar el sectarismo? Con TierCÉSAR ALONSO DE como el mejor monumento no y Barranco la capital tuvo LOS RÍOS neoclásico de España Asiuna literatura favorable e inmismo, Nadal entiende la cluso se le atribuyó la capacifuerte personalidad de Madrid, hedad de provocar movimientos cultucha de contrastes urbanísticos y esrales, como la movida Al llegar Áltéticos: por ejemplo, los desmontes varez del Manzano la izquierda no arrabaleros de la Bombilla y la Estasólo volvió a negar la vitalidad obción, tan cercanos a la perfección via, casi escandalosa, de Madrid, side la Plaza Mayor. Pero el escritor no que recuperó la leyenda negra socatalán descubre verdaderamente bre el pasado de la ciudad. Madrid cuando se refiere a la ciudad ¿Puede el partidismo cegar tanto? como creación pura del deseo huPor supuesto. Sobre todo cuando se mano como un espléndido artifiune a la ignorancia. Si el modesto nocio urbano sobre el macizo central, velista que rebaja a Madrid a la concomo un milagro. Nadal escribe: Si dición de poblachón manchego hula ciudad es lo estrictamente humabiera leído un poco más quizá no se no frente al campo, Madrid será habría quedado engolfado en la cita siempre la más pura de las ciudade Azaña, que, al fin y al cabo, era un des... la polis, el ágora alcalaíno un tanto humillado ante la capitalidad. El novelista antimadriONOCÍA Eugenio Nadal el leño debería darse un paseo por las texto sobre Madrid que páginas de escritores que en su día Nikos Kazantzakis había recogido quedaron subyugados por Madrid, en su libro sobre España No lo como son los casos de Azorín, de Pla creo, aunque las interpretaciones y de tantos. Yo tengo una estima espermiten sospecharlo. Al igual que pecial por la interpretación que hizo a Nadal, al novelista griego Madrid Eugenio Nadal de Madrid. Por sule sorprendió como expresión del vopuesto, el viajero nos cuenta el goce luntarismo creador. Escribe: Así de pronto, en este desierto de Castilla, de tierras amarillas y rojas, de granito verdinegro, tu alegría crece cuando te topas con Madrid. Porque junto con la alegría sientes también orgullo de la voluntad y la tenacidad del hombre... Madrid es en verdad un triunfo moral... Aumenta la convicción del hombre acerca de la virtud... Madrid te resulta agradable como un hito de la victoria humana Ahora, setenta años después, es la Comunidad lo que sorprende, desde Móstoles a Alcobendas. L lado de Kazantzakis y Nadal, ¡qué pequeñez la del modesto novelista incapaz de ver Madrid por sectarismo político! Por lo demás, siento una inmensa compasión por él. La ciudad seguirá subiendo hacia el cielo con Calatrava y con Norman Foster en puja estética con Sainz de Oiza y Oriol. Mientras, el modesto novelista de izquierdas seguirá chapoteando en el resentimiento, en peores condiciones cada vez, lo que sin duda repercutirá negativamente sobre su capacidad creadora. Con la izquierda cultural a Madrid le ocurre lo mismo que a Valencia. Son objeto de negación o de halago por parte de aquella en función del signo político que tengan los gobernantes del momento. Hasta ese punto llega el fanatismo. Pero de la ben plantada Valencia hablaré otro día, y de la escuela de resentimiento que dejó Fuster. Hoy quería hablar de este hecho moral que es Madrid según Nikos Kasantzakis y Eugenio Nadal. UN EJÉRCITO SIN TROPA E NTRE las muchas exigencias que traía consigo el proceso de la Transición, no era la menor la supresión del Servicio Militar obligatorio con el que los varones nacidos en España nutríamos las filas de las Fuerzas Armadas con una clara aportación, más o menos resignada, de patriotismo. El PP, nada más alcanzar el poder, en 1996, con más prisas que prudencia, quiso apuntarse el tanto al que, anteponiendo la prudencia a la urgencia, había renunciado el felipismo. Desde entonces, como era previsible y no fue previsto, entre las singulares realidades españolas aparece la muy singular existencia de un Ejército sin tropa. En estos momentos el número de soldados profesionales que integran la Armada y los Ejércitos de Aire y Tierra supera en muy poco los 70.000 efectivos, cantidad que se aproxima a la mitad de las plantillas previstas y que es evidentemente escasa para atender las necesidades mínimas de la Defensa nacional. Descontando las tropas que prestan servicios, humanitarios o como queramos llamarlos, en el exterior, más las entregadas a las lógicas vacaciones de Navidad y las bajas propias de un colectivo de esa dimensión, sería difícil poner en marcha, completa y pertrechada, una unidad para atender una emergencia. ¿Es eso lo que queremos? En Defensa no dejan de hacer planes que cambien el signo de la desmovilización fáctica que adelgaza nuestro Ejército. Por lo que se sabe de ellos, se espera obtener resultados con una elevación salarial, de modo que el empleo castrense resulte más atractivo para los jóvenes. No está mal; pero, a primera vista, parece insuficiente. Habría que ampliar notablemente el plazo contractual de permanencia en filas para que sean verdaderamente profesionales los soldados que quieran y puedan alistarse. Un trabajo que, salvo raras excepciones, caduca a los treinta años- -incluso antes- -puede ser apasionante, provocador, sugerente; pero difícilmente puede ser asumido como profesional Se trata de voluntarios retribuidos de larga duración y eso es poco motivador en una sociedad como la nuestra, en la que una inmensa mayoría, hija de un largo proceso cultural, prefiere tener un mal empleo que un buen trabajo. Otro aspecto a considerar para cerrar el paquete que pueda solucionar el problema de un Ejército despoblado es el del prestigio social de la profesión militar. Entre nosotros, de soldado a general, el respeto con que el común se enfrenta a la profesión castrense es menor del que marca la razón, justifica la Historia y debieran imponer los sentimientos cívicos. Cierto es que en algunos momentos, incluso recientes, el Ejército se ha salido de los raíles del Estado democrático; pero ésa es agua pasada y los militares son, entre todos los servidores públicos, los más dispuestos a servir, en primera línea, el interés colectivo. Eso no tiene ideología, entra en el terreno de la razón cívica y debe ser reconocido y valorado para que los jóvenes soldados, los de refresco, no se sientan extraños en un cuartel. H A ¿C REVISTA DE PRENSA Comité. El Ministerio británico de Defensa no ha puesto plazo a la permanencia en Irak de las tropas del Reino Unido, si bien admite que probablemente deberán seguir en ese país un largo periodo. El conservador Richard Ottaway, miembro del Comité de Defensa, indicó, sin embargo, que se necesitará un compromiso continuo de las fuerzas extranjeras durante por lo menos diez años Por su parte, Mike Gapes, parlamentario laborista del Comité, admitió que pueden pasar varios años antes de que los soldados británicos puedan retirarse de Irak. No estamos hablando de un compromiso de uno o de dos años, sino de varios años. Tenemos que decir con honestidad que hemos empezado y tenemos que acabar apuntó Gapes. Unos 10.000 soldados británicos están desplegados en Irak y el pasado martes recibieron la inesperada visita de su primer ministro, Tony Blair. S. I. Tropas británicas en Irak Las tropas del Reino Unido deberán permanecer en Irak al menos otros diez años, según consideran varios parlamentarios de distintos partidos que acaban de visitar ese país, informó ayer el diario The Independent. El periódico indica que ésa es la conclusión a la que han llegado los integrantes del Comité de Defensa de la Cámara de los Comunes que recientemente viajaron a Irak. Llevará entre diez y quince años al menos antes de que los soldados británicos puedan retirarse. Es otro Chipre; los iraquíes no pueden hacer frente a la situación de seguridad y no podrán hacerlo durante años dijo a The Independent un destacado miembro de ese La guerrilla en México D. F. La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal ha detectado la presencia de células del movimiento guerrillero Ejército Popular Revolucionario (EPR) en el estado de México y la capital del país, según publica el diario Reforma. La expansión del EPR ha llegado a tener presencia en el Distrito Federal Los integrantes de la guerrilla se presentan en las colonias (barrios) pobres y dan pláticas, sobre todo dirigidas a los jóvenes señala el estudio. El periódico detalla que el informe fue elaborado pocos días después de que dos agentes de la Policía Federal Preventiva fueran linchados en un poblado del sur de la capital. S. I.