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28 Internacional MIÉRCOLES 22 12 2004 ABC pueblo cercano a Alhucemas, donde fue detenido con una treintena de miembros de su familia. El Rif, de mayoría bereber, ha sido considerado siempre como la oveja negra de las regiones del país, por su beligerancia con el poder central de Rabat. De hecho, Mohamed, padre de Jamal, fue acusado de ser amigo del líder independentista Abdelkrim Hatabi, que encabezó los intentos de crear una república independiente en el Rif. Antes de las comparecencias se habían dictado las reglas del juego. No a los aplausos. No a las preguntas. No a las reprobaciones. No a los flashes de las cámaras. Y, sobre todo, por parte de las víctimas que testimoniaban, no a las acusaciones directas. Madre de desaparecido La última en hablar, Fátima Ait- Ettajr, fue la única en alzar la voz y las manos en alguna ocasión con los ojos enrojecidos. Es madre de Hassan Semlali, un profesor universitario que estuvo desaparecido en los años setenta. Con cierto humor negro que hizo reír a los dos centenares de personas presentes en el salón- -algún ministro y el presidente del Parlamento entre ellos- Fátima puso punto final a los seis primeros testimonios. A pesar de esas carcajadas finales, la ocasión ha sido calificada como histórica. Por vez primera se airean en público los abusos cometidos durante los reinados de Mohamed V y Hasán II, abuelo y padre del actual Rey, Mohamed VI, llegado al trono en 1999. En ese año- -y esa es otra de las críticas que se lanzan a la IER- -se detienen los testimonios. Y las críticas vienen sobre todo porque, como han denunciado varias organizaciones de Derechos Humanos marroquíes e internacionales, los abusos de poder no han terminado con el ascenso al trono del joven monarca. Algunos piensan ya en la necesidad de una segunda comisión de la verdad. Driss Benzekri, presidente del comité gubernamental de las audiencias y Fátima Ait- Ettajr, madre de un profesor desaparecido AFP Marruecos escucha los testimonios de las víctimas de los años de plomo Primera audiencia pública sobre los excesos bajo Mohamed V y Hasán II b Según organizaciones de Derechos Humanos, los abusos de poder no han terminado con el ascenso al trono del Rey Mohamed VI. Algunos piensan ya en la necesidad de crear una segunda comisión de la verdad El primero en tomar la palabra fue Ahmed Benmansur, nacido en 1940, y víctima de una detención arbitraria en marzo de 1970. Su calvario partió de un chivatazo A partir de ahí comenzó su desfile por comisarías, cárceles civiles y militares, interrogatorios... hasta que fue liberado por gracia real casi seis años después. Explicó cómo los torturadores llegaron a meterle la cabeza en aguas fecales para arrancarle declaraciones. Detenido bereber El segundo en testimoniar fue el rifeño Jamal Amziane, nacido en 1956 en un LUIS DE VEGA. CORRESPONSAL RABAT. Máxima atención. Una fría sala de conferencias. Televisiones y radios en directo. Militantes de Derechos Humanos. Menos políticos y diplomáticos de los esperados. Desde sus casas, ciudadanos esperanzados, atormentados, irreconciliables, pesimistas... Y, mirando de reojo desde un lateral del escenario y en forma de retrato sobre caballete, el Rey Mohamed VI. Un país, Marruecos. Un objetivo, pasar página a los años de plomo Rabat fue ayer el escenario elegido por la Instancia Equidad y Reconciliación (IER, una especie de comité de la verdad) para que comenzaran las audiencias públicas de las víctimas de los abusos del régimen entre 1956 y 1999. Driss Benzekri, ex preso y presidente de la instancia, declaró a ABC que la celebración de estas audiencias se trata de un indicador del avance a niveles democráticos que vive Marruecos. Estamos en un momento clave para la expresión pública de la verdad y la memoria. Y hacemos esto con serenidad a pesar de haber vivido cosas horribles sentenció emocionado. El Grupo 5+ 5 acuerda reforzar la seguridad en el Mediterráneo JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Los ministros de Defensa de Francia, España, Italia, Portugal, Argelia, Marruecos, Libia, Túnez, Mauritania y Malta acordaron ayer crear un grupo de trabajo, el G- 5+ 5 en materia de seguridad, destinado a colaborar militarmente en la lucha contra el terrorismo, la protección civil contra grandes desastres y la vigilancia de rutas aéreas y marítimas, cuando se temen atentados en el Mediterráneo occidental. Tras varias décadas de ostracismo e inquietante aislamiento, Libia se integra como aliada en una heteróclita coalición euromediterránea que pretende crear un nuevo foro de cooperación sin precedentes entre vecinos de una y otra orilla del Mediterráneo occidental. El G- 5+ 5 se reunirá una vez por año al nivel de ministros de Defensa. Un comité director deberá planificar las relaciones de trabajo en tres grandes terrenos: vigilancia marítimo- militar del Mediterráneo; crear nuevos mecanismos de cooperación en tiempo real en el terreno de la protección civil; y reforzar los medios comunes de la seguridad militar del espacio aéreo común. El punto más sensible del proyecto de cooperación militar defensiva del G- 5+ 5 es asegurar la seguridad marítima el Mediterráneo, que tiene muchos flancos: posibles atentados terroristas contra embarcaciones civiles; respuesta colectiva contra grandes catástrofes, consecuencia de la polución, los naufragios o los accidentes marítimos. El proyecto de cooperación militar prevé planificar y realizar actividades de vigilancia marítima común; inter- cambio de especialistas; realización de ejercicios de interés común (lucha contra la contaminación, accidentes, etc. estudio de la contribución común de las fuerzas armadas del grupo en tareas de controles fronterizos. En materia de protección civil, los ministros de Defensa del G- 5+ 5 se fijan estos objetivos: definir nuevos procedimientos de coordinación de esfuerzos comunes, para reducir el tiempo de intervención en zonas siniestradas; compartir recursos materiales; creación de una red de solidaridad común. Otro punto estratégico del acuerdo es la cooperación antiterrorista dirigida muy específicamente contra aeronaves civiles. El Grupo prevé medidas militares de vigilancia con el fin de poner en marcha nuevas políticas de prevención, vigilancia y anticipación. El tratamiento nacional de las amenazas terroristas de carácter aéreo (siguiendo el modelo del 11- S) pudiera mejorarse a través de una cooperación regional con el fin de facilitar la anticipación logística necesaria para responder con eficacia a las nuevas amenazas.