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6 Opinión MARTES 21 12 2004 ABC M. MARTÍN FERRAND Como decía La Codorniz para definir sus historias negras, tiemble después de haber reído EL NUEVO DESASTRE Además de traidores a la nación y a la Constitución, van a estar, están siendo, terriblemente torpes. Creían estos pobrecillos que podrían restar protagonismo a los nacionalistas si asumían sus posiciones lo con pensarlo se cagan por las patas. ¿Qué podrían hacer ellos, qué hara ZP si el PNV convoca un referéndum? ENÍAMOS cantando el Desastre que los socialistas habían interiorizado desde hace tiempo. Sabíamos hasta qué punto los socialistas quieren un Estado que quede entre ellos y los nacionalistas. Con la exclusión de la derecha. Con el PP fuera. Un futuro sin el PP o con el PP roto, porque ¿qué puede ser del PP en una España rota? Todo esto era previsible, aunque no seguro. Si el PP ganaba el 14 de Marzo, habría posibilidades. A buen seguro seguiría el clima de guerra civil que había habido durante toda la legislatura, pero, aún así, el gobierno de Rajoy podría contar con los mecanismos constitucionales y con la voluntad de utilizarlos. Quiero decir que había algunas esperanzas. La subida de ZP después de la masacre anunciaba ya la de la Nación. Con una agravante: ni siquiera el proceso iba a quedar en manos del partido traidor, sino en las de los nacionalistas, al fin y al cabo consecuentes. Así que los compañeros de este viaje al fin de la nación, los tontos útiles, van a ser los socialistas. S irremediable este proceso? La única esperanza que podemos albergar es que en esta agonía del Estado haya una emergencia en las filas socialistas dispuesta a dar un vuelco a la situación en alianza con el PP. LA VACIEDAD DEL GOBIERNO V E N su muy reciente y divertido Diccionario políticamente incorrecto Carlos Rodríguez Braun define el socialismo como un régimen benévolo que ha de ser juzgado exclusivamente por sus mejores intenciones No está mal visto y, de hecho, demuestra la experiencia que la máquina propagandística de los socialistas españoles es cotidianamente capaz de convertir en verdad científica y palpable la irónica afirmación del catedrático liberal. Contribuye a ello de manera eficaz, que todo hay que decirlo, la inmensidad elástica con la que el PSOE es capaz de proyectarse en todas las circunscripciones, autonómicas y municipales, en las que opera. Hasta tal punto que, en muchas Casas del Pueblo, especialmente en Cataluña o en el País Vasco, debiera sustituirse el venerable retrato del fundador Pablo Iglesias por alguno de Lon Chaney, la estrella del cine mudo que pasó a la celebridad como el hombre de las mil caras Acostumbrados a comulgar con piedras de molino, los socialistas españoles, incluso sus próximos y devotos, resultan capaces de asumir, incluso complacidos, la terrorífica vaciedad del Gobierno actual como un ejercicio de sutil delicadeza, balsámico para la convivencia, sin advertir los muchos riesgos que genera la complacencia sonsa de José Luis Rodríguez Zapatero. Es un crédito disgregador que, si no llega a su vencimiento, será más por la solvencia de los deudores que por el rigor del acreedor. Síganse para comprobarlo las últimas y muy medidas declaraciones de Pasqual Maragall sobre el Estatut que reclama para Cataluña y, como decía La Codorniz para definir sus historias negras, tiemble después de haber reído A pesar de la eficacia propagandística del socialismo, prodigiosa, y de la meritoria capacidad de Zapatero para flotar en el difícil fluido de la inconsistencia, hay un territorio en el que los hechos y las circunstancias superan su capacidad de disimulo y enmascaramiento y, no sin graves riesgos para España, se evidencia su oceánica incapacidad: la política exterior. Ahí ya no caben parches para tapar tantos agujeros y, de mal en peor, Miguel Ángel Moratinos, pobrecito propalestino, encarna el disparate y la confusión que, en parecida proporción, integran la doctrina Zapatero. En ese catálogo de desastres, con mucho europeísmo de salón, sobresale el nulo entendimiento del más viejo de todos los problemas de la especialidad, Gibraltar. En los tres siglos en que, a través de dictaduras, democracias, monarquías, repúblicas y hasta guerras, España viene aspirando a la recuperación del Peñón se han intentado, con parecida fortuna, todos los procedimientos imaginables de diálogo con el Reino Unido, la otra parte del problema, pero nunca se había llegado a convertir en parte lo que sólo es circunstancia: a los contrabandistas, traficantes, fiduciarios y mercachifles que, con base en la Roca, ordeñan y disfrutan el paraíso de la Costa del Sol. V Se trata de los últimos ENÍAMOS anunarreglos que deberá adoptar ciando el nuevo Deel desastre Y, sobre todo, sastre. Más dramátide la relación de fuerzas que co que el de hace un siglo. saldrá de él. Porque esto es Aquél fue, al fin y al cabo, ullo único que les está importramarino y colonial. Éste es tando a los socialistas: la dipeninsular. Aquél no fue rección del proceso. Y sienquerido. En esta ocasión lleCÉSAR ALONSO DE do éste el único extremo que ga no por las minorías nacioLOS RÍOS les interesa, les va a salir nalistas, sino por la volunmal. Porque, además de traidores a tad de un partido estatal, por la traila nación y a la Constitución, van a ción de éste a la Nación, por las conestar, están siendo, terriblemente vicciones federalistas de éste, por su torpes. Creían estos pobrecillos que odio a una idea nacional española y podrían restar protagonismo a los su desprecio a la unidad, por su ignonacionalistas si asumían sus posirancia sobre las relaciones del Estaciones. No saben que de ese modo do con aquélla, tal como nos lo explilos potencian. Creyeron que les bascó Ortega y Gasset en su definitivo taba con presentar una versión altexto sobre Mirabeau. ternativa del Plan Ibarretxe, en reaLa destrucción del Estado estaba lidad una apariencia de alternativa, prevista. Veníamos dando avisos ya que todo debía responder a la misconstantes. Obviamente se trataba ma plantilla: una nación disimulade un proceso que los nacionalistas da con el término comunidad naciohan ido llevando con un gran pulso. nal la soberanía compartida con el Todavía la agonía durará un tiemGobierno central, capacidad para repo. Habrá escarceos. Por lo que se relacionarse con otras Comunidafiere al País Vasco, ¿votará Batades... y con la Unión Europea... Pensuna el Plan Ibarrarretxe? Y, en ese saban que los nacionalistas llegacaso, ¿cuál será el comportamiento rían a retirar el Plan Ibarretxe, habidel Gobierno? En Cataluña, ¿se ponda cuenta de las dificultades de éste drán de acuerdo los socialistas y napara salir adelante y la igualdad de cionalistas en la adminisión del tércontenidos. No querían imaginar mino comunidad nacional en vez que pudiera ser aprobado porque sóde nación? ¿E REVISTA DE PRENSA tienen tiempo de dormir la siesta, el diario planteaba una disyuntiva: O bien aprenden a cenar con el resto de los europeos a una hora civilizada, o bien nosotros adoptamos la siesta El editorial venía acompañado de una información fechada en Madrid y según la cual los españoles duermen menos que la media europea al seguir acostándose tarde tras una tardía cena y al mismo tiempo haber prescindido de la tradicional cabezada del mediodía. La globalización está matando la siesta de España. Con tantas multinacionales operando en el país, la gente de negocios no puede desaparecer de sus despachos durante horas escribía el diario citando un informe, por más que reconocía que los españoles siguen ausentándose de sus lugares de trabajo- -lo contrario lo consideran absurdo -entre las dos y las cuatro de la tarde. Según The Independent, dormir tan poco es algo peligroso; los españoles tienen altos índices de accidentes en la carretera, en casa y en el trabajo E. J. BLASCO Alargar la siesta o cenar antes Justo cuando el resto del mundo está aprendiendo que una cabezada al mediodía puede ser terapéutica en estos apresurados tiempos, los antiguos maestros del género, los españoles, están abandonando la siesta advertía ayer el británico The Independent en uno de sus editoriales. Según este periódico, parece que una pausa de dos horas al mediodía puede ser buena para el alma y el cuerpo, pero es mucho menos bueno para los negocios españoles. Cuando la cena no empieza hasta bien dadas las nueve de la noche, el resultado es que los españoles que trabajan durante el tiempo de la siesta duermen demasiado poco Ante el número cada vez menor de españoles que Los franceses, a favor de Turquía El 52 por ciento de los franceses apoya las tesis del presidente de la República, Jacques Chirac, en torno a la adhesión de Turquía a la Unión Europea y la consideran conveniente, frente a un 44 por ciento de los ciudadanos que desaprueba el ingreso turco en la UE, según los datos de un sondeo realizado por Ipsos y publicado por el diario Le Figaro en su edición de ayer. En este sentido, el 41 por ciento de los encuestados estima que su opinión sobre Turquía no influirá en su voto en el referéndum para la aprobación de la Constitución europea, frente a un 31 por ciento que afirma lo contrario. S. I.