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54 LUNES 20 12 2004 ABC Cultura y espectáculos Renata Tebaldi y Maria Callas, en una de las raras imágenes que las reunió, abrazadas en Nueva York en 1968 por el empresario Rudolf Bing ABC Muere Renata Tebaldi, una de las mayores figuras de la ópera y la gran rival de Maria Callas La soprano tenía 82 años y vivía lejos del mundo artístico desde su retirada hace tres décadas b Arturo Toscanini, que la eligió para la reapertura de la Scala de Milán después de la II Guerra Mundial, dijo de ella que tenía voz de ángel JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. La voz casi diabólica de Maria Callas y la voz celestial de Renata Tebaldi, enfrentadas en duelo durante un cuarto de siglo, descansan desde ayer juntas en el gran panteón de la lírica. Maria Kalogerópoulos, la tormenta, y Renata Tebaldi, el terciopelo, apasionaban de tal modo a los respectivos fans que la batalla desatada en 1951 se prolongó hasta la desaparición de la diva griega en 1977. Frente al vocalismo duro de la Callas, la soprano italiana contraponía su dulzura personal y una voz purísima, transparente, que se volvía sublime en los pasajes más suaves. La polémica entre los respectivos admiradores, inflamada sobre todo por la Callas, duró un cuarto de siglo y se convir- tió en una leyenda. La Tebaldi intentaba calmar las aguas, pero se daba cuenta de que era tarea imposible. Al cabo de los años, aseguraba que nunca busqué el choque con ella, y me ofende quien piense otra cosa Por otra parte, el asunto de la Callas era muy artificioso y, en el fondo, le resultaba una enorme publicidad gratuita. Verduras frescas para su rival La rivalidad entre Renata Tebaldi y Maria Callas fue tan encarnizada como la que hubo entre Joselito y Belmonte en nuestro ambiente taurino. La soprano griega se encargó de atizar el fuego: Es como comparar el champán con la coca- cola y los enfrentamientos de los partidarios de una y otra se sucedían, especialmente en la Scala de Milán. Allí se cuenta que una noche en que cantaba la Callas (que era miope y no usaba las lentillas en escena) los partidarios de la Tebaldi le arrojaron frutas y hortalizas al final de la representación. La Callas sólo se dio cuenta cuando se agachó para recoger lo que suponía un ramo de flores y eran en realidad puerros. Su reacción, extraordinaria: ¿De dónde sacan unas verduras tan frescas en invierno? Constantes homenajes La voz de ángel como la llamó Arturo Toscanini al escogerla en 1946 para la reapertura de La Scala después de la II Guerra Mundial, se apagó ayer dulcemente en su casa de San Marino, acompañada de la fiel Tina, su asistenta en esta última etapa de vida tranquila rodeada del cariño de amigos y admiradores. La soprano italiana, verdadera prima donna entre todas por su belleza, su altura y su voz, falleció en la madrugada de ayer a los 82 años después de haber seguido cosechando homenajes durante casi tres décadas desde su retirada de los escenarios en 1976. La cantante había nacido en Pésaro, la ciudad de Rossini, en 1922, y se reveló como una estrella en Rovigo con el Mefistófeles de Boito en 1944. Dos años más tarde, Toscanini la presentaba al mundo desde el Teatro alla Scala, y Renata Tebaldi inició entonces una carrera meteórica en los mejores escenarios del mundo, incluyendo seis estaciones en la Scala y veinte en el Metropolitan. Las continuas comparaciones con la Callas terminaron por convencerla de cruzar el Atlántico, y en América la fortuna volvió a sonreírle. Me fui a Nueva York- -recordaba hace dos años- -y en poco tiempo me convertí en la reina del Metropolitan, interpretando, entre otras partituras, Otello la Gioconda y la Fanciulla del West En las últimas entrevistas periodísticas, concedidas cuando cumplió los ochenta años, se manifestaba orgullosa de que me llama por teléfono muchísima gente, incluidos jóvenes que no me han visto jamás en el escenario y me conocen sólo por los discos. Uno me ha dicho: me doy cuenta por su voz